Gonzalo Tanoira: "Enrique Shaw demostró que se puede poner a Dios primero y manejar una empresa"
El exdirector de ACDE participó en Córdoba de un homenaje a Enrique Shaw y destacó su concepción del empresario, su vínculo con los trabajadores y el papel de la fe en las decisiones empresariales.
17/09/2026 | 20:06Redacción Cadena 3
El empresario y exdirector de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), Gonzalo Tanoira, participó en Córdoba de un homenaje a Enrique Shaw y reivindicó su figura como referencia para quienes desarrollan su actividad en el mundo empresarial.
Durante una entrevista, Tanoira definió a Shaw como una persona de múltiples dimensiones: padre de familia, marino de la Armada, empresario y dirigente. Pero remarcó especialmente la importancia que tuvo la fe en sus decisiones y en la manera en que entendía su responsabilidad empresarial.
“Enrique fue una persona muy completa”, sostuvo Tanoira. Según explicó, en los escritos de Shaw aparece de manera recurrente una pregunta central: no qué quería hacer él, sino qué quería Dios de él.
Para Tanoira, esa búsqueda atravesó las distintas etapas de su vida y también su desempeño como empresario. “Él demostró que se puede, en muchos casos, poner a Dios primero y manejar la empresa de acuerdo a como Dios nos plantea”, afirmó.
El trabajador como parte central de la empresa
Tanoira destacó las decisiones que Shaw tomó respecto de sus empleados y señaló que su concepción empresarial buscaba que los beneficios de la actividad económica también se tradujeran en progreso para los trabajadores.
Recordó que Shaw impulsaba la capacitación de sus empleados y que, frente a situaciones de crisis, procuraba evitar los despidos aun cuando las empresas necesitaran reducir costos.
“Se ocupaba muy fuertemente de sus empleados, se ocupaba de capacitarlos y se esforzaba en muchísimas ocasiones por tratar de no despedir gente”, explicó.
En esa línea, consideró que uno de los principales aportes de Shaw fue mostrar que los intereses de los trabajadores y de la empresa no necesariamente debían presentarse como contrapuestos.
“Trataba de que lo mejor para los empleados fuera también lo mejor para la empresa”, resumió.
“Veo a Dios más como un socio que como un jefe”
Consultado sobre cómo trasladar esos principios a la vida cotidiana de una empresa, Tanoira habló desde su propia experiencia y explicó que prefiere pensar en Dios como un socio antes que como un jefe.
“Dios, a lo largo de mi trayectoria como empresario, me ha ayudado muchísimo como socio, me ha iluminado en distintos momentos y me ha ayudado con situaciones que yo considero milagros”, relató.
Para el empresario, la clave está en construir una relación con la fe más allá de los momentos de dificultad. Mencionó la oración, la adoración eucarística y la asistencia a misa como prácticas que le permiten trasladar esa dimensión espiritual a las decisiones que toma en el ámbito empresarial.
“No puede uno acordarse de Dios solamente con los problemas, sino que tiene que incorporarlo en los tiempos buenos”, sostuvo.
Tanoira utilizó una particular comparación para explicar esa relación: “Cuando uno tiene el Wi-Fi prendido, los mensajes llegan”. Con esa imagen buscó describir la necesidad de mantener una conexión permanente con la fe para poder interpretar las decisiones y circunstancias de la vida.
La historia de su hijo que cambió su vida
Durante la entrevista, Tanoira también compartió una experiencia personal que, según relató, modificó profundamente su relación con la fe.
Contó que durante 15 años no asistió a misa y que, a los 30 años, tuvo un hijo que nació con una discapacidad muy severa. El niño recibió, según su testimonio, una serie de tratamientos y experiencias que la familia interpretó como señales y milagros.
Su hijo se llama Santos, un nombre que, explicó, fue elegido al azar entre varias opciones. Con el paso de los años, relató Tanoira, Santos evolucionó hasta llevar una vida independiente: actualmente está casado y completó dos carreras universitarias, entre ellas Periodismo y Periodismo Deportivo.
“Nos cambió la vida lo que fueron todas esas señales que nosotros recibimos de Dios”, expresó.
A partir de esa experiencia, explicó que su esposa profundizó su vínculo con la Virgen de Salta, mientras que él buscó integrar la dimensión espiritual con su actividad empresarial.
“Trato de conciliar lo que es la vida espiritual y el mensaje de Jesús con la vida empresarial y tratar de sacar adelante compañías para generar mano de obra”, señaló.
Enrique Shaw como modelo para el empresario
Tanoira consideró que la figura de Shaw conserva vigencia para quienes buscan una manera diferente de ejercer la actividad empresarial.
En ese sentido, sostuvo que su legado no se limita a cuestiones religiosas, sino que propone una forma de entender el vínculo entre la empresa, sus trabajadores y la sociedad.
Para el exdirector de ACDE, tanto Shaw como las experiencias personales que atravesó su propia familia pueden funcionar como referencias para quienes buscan integrar sus convicciones con las decisiones concretas de todos los días.
“Está lleno de historias de gente que en algún momento de su vida se siente atraída por el mensaje de Jesús y eso la llama a hacer las cosas de una manera distinta”, concluyó.
Entrevista de Alberto Roselli.
Lectura rápida
¿Quién participó en el homenaje a Enrique Shaw?
El empresario y exdirector de ACDE, Gonzalo Tanoira, participó en el homenaje a Enrique Shaw en Córdoba.
¿Qué importancia tuvo la fe en la vida de Enrique Shaw?
La fe fue fundamental en las decisiones de Shaw y en cómo entendía su responsabilidad empresarial.
¿Qué enfoque tenía Shaw respecto a sus empleados?
Shaw buscaba que los beneficios económicos se tradujeran en progreso para los trabajadores y evitaba despidos en crisis.
¿Cómo describió Tanoira su relación con Dios en el ámbito empresarial?
Tanoira prefiere ver a Dios como un socio que lo ayuda en su trayectoria empresarial, no como un jefe.
¿Qué experiencia personal compartió Tanoira que afectó su fe?
Tanoira compartió la historia de su hijo Santos, que nació con discapacidad, y cómo esa experiencia transformó su relación con la fe.





