Durante Semana Santa, La Rioja invita a vivir una experiencia que combina fe, sabores tradicionales, paisajes imponentes y grandes aventuras. Peregrinaciones, templos históricos, actividades al aire libre y la Ruta del Vino con el emblemático Torrontés riojano forman parte de una provincia que celebra su identidad en cada rincón. Un destino al que siempre se quiere volver.