Limousin demuestra en Palermo que producir más carne también es más rentable
Un ensayo técnico y el testimonio de un cabañero santafesino confirmaron en la Expo Rural que la genética Limousin ofrece mayor rendimiento, calidad de carne y eficiencia productiva.
24/07/2026 | 07:36Redacción Cadena 3
Un ensayo presentado en la Expo Rural 2026 confirmó que la genética Limousin permite aumentar el peso de faena, mejorar la calidad de la res y elevar la rentabilidad. Productores y especialistas coincidieron en que la raza ofrece una respuesta concreta al desafío de producir más kilos con la misma cantidad de animales.
En la Expo Rural de Palermo, la raza Limousin volvió a demostrar que sus principales atributos no son solamente una carta de presentación en las pistas de jura, sino una herramienta productiva con resultados medibles. La combinación entre evidencia técnica y la experiencia de quienes trabajan diariamente con esta genética dejó un mensaje contundente: es posible producir más carne, de mayor calidad y con mejores márgenes económicos.
La Asociación Argentina de Criadores de Limousin (AACL) presentó los resultados de un ensayo desarrollado por la Cabaña La Madreselva, de Marull (Córdoba), junto al Centro Experimental de Nutrición Animal Biofarma (CENAB), mientras que cabañeros de distintas provincias compartieron sus experiencias en la exposición. Entre ellos, Lucas Dietert, titular de Cabaña Los Ombúes, de Hughes (Santa Fe), quien resumió el principal diferencial de la raza: "Es una raza carnicera por excelencia".
La genética que sigue produciendo músculo
Durante una charla técnica encabezada por el ingeniero Osvaldo Luna, responsable técnico de la Mesa Ganadera CREA Córdoba Norte, se dieron a conocer los resultados de un trabajo que siguió durante todo su ciclo productivo a 41 novillos Limousin, desde el destete precoz hasta la faena.

El estudio comparó dos estrategias de terminación: animales faenados con 542 kilos y otros llevados hasta los 630 kilos de peso vivo. El objetivo era comprobar si la genética Limousin podía sostener elevadas ganancias de peso sin acumular grasa de manera anticipada.
Los resultados fueron contundentes: los animales más pesados alcanzaron 408 kilos de res, frente a los 348 kilos obtenidos por los novillos faenados a menor peso. Incluso con 110 días adicionales de engorde, el rendimiento mejoró del 64,21% al 64,76%, manteniendo una excelente eficiencia de conversión.

Para Lucas Dietert, esos datos reflejan exactamente lo que observan los productores en el campo.
"Tiene mucha carne, poca grasa y hueso chico. Eso hace que cuando un novillo va a faena tenga muchos más kilos de carne en gancho."
El productor santafesino destacó además otra de las características más buscadas por la industria frigorífica.
"Después de determinado peso sigue convirtiendo en carne y no en grasa. Es altamente eficiente en la conversión: necesita menos kilos de alimento para producir un kilo de carne."
Más calidad para los mercados premium
Uno de los aspectos más destacados del ensayo fue la calidad de la carne obtenida.
El área de ojo de bife aumentó un 14%, mientras que el contenido de grasa intramuscular —clave para el marmoleo, la jugosidad y el sabor— creció un 54%.
Como consecuencia, las reses clasificadas como "Choice" o superior pasaron del 15% al 68%, mientras que la mitad de los animales faenados con 630 kilos alcanzó la categoría "Prime", la máxima tipificación internacional.
Para Osvaldo Luna, los resultados confirman que llevar los animales a mayores pesos de faena termina siendo la estrategia más rentable, ya que mejora simultáneamente la tipificación de las reses y el resultado económico del sistema.
Cuando la genética también mejora la rentabilidad
El análisis económico acompañó los excelentes indicadores productivos.

El margen bruto por animal aumentó de 325,27 a 494,54 dólares, lo que representa una mejora del 52%, mientras que la tasa de retorno pasó del 13,6% al 18,4%.
La conclusión fue clara: el mayor costo de alimentación se compensa ampliamente gracias al incremento en kilos vendidos y a la superior calidad comercial de las reses.
Para los productores que buscan intensificar sus sistemas, la experiencia demuestra que la genética puede transformarse en una de las inversiones más rentables.
Una historia que nació en el frigorífico
La historia de la familia Dietert con la raza comenzó hace casi tres décadas en Hughes, al sur de Santa Fe.
La cabaña Los Ombúes nació en 1998 impulsada por la visión de su padre, quien trabajaba como jefe de compras de un frigorífico exportador.
"Él veía todos los días las virtudes que tenía el Limousin en la faena y en la despostada. En aquella época los novillos se compraban al kilo vivo y la industria obtenía mucho mayor rendimiento con animales que tenían sangre Limousin", recordó.
Con apenas cuatro vacas y un toro prestado comenzaron un proyecto que hoy es una de las cabañas referentes de la raza.
"Lo que hoy somos es producto del sacrificio, el trabajo, la tenacidad y la responsabilidad", resume Lucas.
El regreso soñado a Palermo
Después de varios años de ausencia, Cabaña Los Ombúes volvió este año a competir en la pista central de Palermo con tres hembras y un macho.
Más allá de los premios, el productor asegura que regresar a la Rural significó cumplir un sueño de toda la vida.
"Vengo a Palermo desde que tenía cinco o seis años. Me acuerdo que esperaba que algún cabañero conocido me viera para poder entrar a los galpones y recorrer los animales. Hoy estar del otro lado, caminando en la pista con un animal que uno inseminó, crió y amansó, es una emoción que no tiene explicación."
Y agrega: "Si además tenés la satisfacción de sacar un premio, es como tocar el cielo con las manos."
Producir más carne con el mismo rodeo
Más allá de las pistas y los reconocimientos, Dietert considera que el mayor desafío de la ganadería argentina pasa por aumentar la producción sin necesariamente incrementar el stock.
En ese sentido, sostiene que Limousin ofrece una ventaja concreta. "Hay que producir más carne y el Limousin permite hacerlo con la misma cantidad de animales. Si tenés cien vacas, no hace falta tener ciento cincuenta para producir más kilos. Con esta genética obtenés terneros más pesados y mayor rendimiento."
Además, el productor cree que el contexto actual abre una oportunidad inédita para la actividad.
"Las posibilidades para la exportación son enormes. Incluso tengo dudas de que hoy exista suficiente cantidad de animales para abastecer toda la demanda que puede venir."
Una raza con más de medio siglo de historia en Argentina
Introducida en el país durante la década de 1960, la raza Limousin acumula más de cincuenta años de adaptación a los distintos sistemas productivos argentinos. Su desarrollo dio origen además a cruzamientos como Limflex, con razas británicas, e Indusin, con Brangus, Braford, Brahman y Nelore, ampliando las alternativas para distintos ambientes productivos.
Los resultados presentados en Palermo muestran que aquellas virtudes observadas hace décadas por la industria frigorífica hoy cuentan con respaldo científico: mayor rendimiento de res, excelente conversión alimenticia, elevada calidad de carne y una rentabilidad superior.
En un escenario donde la eficiencia es cada vez más determinante, Limousin se consolida como una genética capaz de responder a una demanda creciente: producir más kilos, más valor y mejores negocios para toda la cadena de la carne.
Federico Aguer






