La Pastoril: cuando apuntar a la carne premium es negocio
Se enfocan en el negocio de abastecer hoteles y restaurantes en Alemania y Suiza. Su estrategia se basa en calidad, homogeneidad y trazabilidad, sumando ahora a la raza San Ignacio.
23/07/2026 | 07:42Redacción Cadena 3
Con una estrategia basada en calidad, homogeneidad, trazabilidad y valor agregado, la firma argentina abastece hoteles, restaurantes y supermercados de Alemania y Suiza. Ahora también apuesta a posicionar internacionalmente la carne de la raza San Ignacio.
Mientras gran parte de la industria cárnica busca diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo, la empresa con sede en Río Cuarto, Córdoba, encontró hace más de una década un camino claro: agregar valor a la carne vacuna y orientarla hacia los segmentos más exigentes del mundo.
Desde la pista central de la Exposición Rural de Palermo, Edgardo Bustamante explicó a El Campo Hoy que la estrategia de la firma no pasa por vender grandes volúmenes de carne commodity, sino por construir una propuesta premium destinada al canal HORECA (Hoteles, Restaurantes y Catering), donde la calidad constante es un requisito innegociable.
"Hace más de diez años llevamos adelante esto de encontrar un nicho, un mercado diferencial, y ese es el canal HORECA. Eso implica realizar cortes premium y hasta porcionados. Ese es el agregado de valor que buscamos", destacó.
Mucho más que buena carne
Bustamante señaló que el prestigio internacional de la carne argentina abre puertas, pero ya no alcanza por sí solo para conquistar a los compradores europeos.
Según explicó, hoy los clientes buscan proveedores capaces de garantizar una oferta uniforme durante todo el año, con total trazabilidad y previsibilidad.
"El europeo conoce la calidad de la carne argentina. No hay que explicársela. Lo que quiere es continuidad, calidad, homogeneidad y previsibilidad", afirmó.
La premisa de la empresa es sencilla, pero exigente: el primer contenedor que sale cada año debe tener exactamente las mismas características que el último.
"La carne de La Pastoril del primer contenedor del año tiene que ser exactamente igual al último. Eso es lo que busca el consumidor europeo. Además, quiere conocer el origen; busca una carne con historia."
Ese concepto de "carne con historia" resume una tendencia creciente en los mercados premium, donde el consumidor no sólo valora el producto final, sino también el sistema de producción, el bienestar animal, la sustentabilidad y la identidad detrás de cada corte.
Alemania y Suiza, mercados consolidados
Actualmente, la empresa concentra sus exportaciones en Alemania, donde los embarques llegan al puerto de Hamburgo y luego se distribuyen tanto a cadenas de supermercados como al canal gastronómico.
Además, La Pastoril ya abastece a un cliente en Suiza, consolidando su presencia en dos de los mercados más exigentes de Europa.
"Estamos enviando principalmente a Hamburgo, donde trabaja nuestro socio comercial. Desde allí se abastecen dos cadenas de supermercados y también hoteles, restaurantes y catering. Además, contamos con un segundo cliente en Suiza."
La apuesta por una nueva genética
Uno de los proyectos más innovadores que presentó Bustamante durante Palermo es la incorporación de la raza San Ignacio, desarrollada en Córdoba por el ingeniero Oscar "Cachi" Melo.
La iniciativa reúne a los criadores de la raza, encabezados por Andrés Costamagna, junto con la Universidad Católica de Córdoba, con el objetivo de posicionar internacionalmente no sólo sus reproductores sino también su carne.
Según adelantó, el interés comercial ya comenzó a aparecer incluso antes del lanzamiento formal.
"Ya tenemos identificado un cliente que probablemente venga en octubre. Quiere probar la carne, pero además quiere conocer la raza".
La expectativa es que San Ignacio pueda seguir el mismo camino recorrido por otras razas británicas reconocidas internacionalmente, sumando una nueva alternativa para abastecer a los mercados premium.
Agregar valor para competir
La experiencia de La Pastoril demuestra que el negocio exportador ya no depende únicamente del volumen. La diferenciación, la construcción de marca, la trazabilidad, la historia detrás del producto y la capacidad de cumplir siempre con el mismo estándar de calidad son hoy los principales atributos que demandan los compradores internacionales.
En un escenario donde los consumidores europeos buscan alimentos cada vez más exclusivos y confiables, la carne premium argentina encuentra nuevas oportunidades no sólo en los frigoríficos, sino también en las mesas de hoteles, restaurantes y servicios gastronómicos de alta gama, donde el valor agregado marca la verdadera diferencia.
Federico Aguer






