AgTech: el verdadero desafío no es la idea, sino construir equipos capaces de reinventarse
En la Expo Rural de Palermo, Manuel Tanoira analizó el presente del ecosistema AgTech argentino, explicó por qué no todas las startups requieren el mismo tipo de financiamiento y sostuvo que el éxito dependerá menos de la innovación inicial y más de la capacidad de adaptación de los equipos.
28/07/2026 | 17:37Redacción Cadena 3
La revolución tecnológica que atraviesa al agro argentino ya no se limita a la incorporación de maquinaria o agricultura de precisión. Hoy, el ecosistema AgTech avanza sobre genética, inteligencia artificial, robótica, análisis de datos y sostenibilidad, aunque no todas las empresas del sector enfrentan los mismos desafíos ni recorren el mismo camino para llegar al mercado.
Así lo explicó Manuel Tanoira durante su participación en la Expo Rural de Palermo, donde diferenció dos grandes universos dentro del ecosistema emprendedor agropecuario: las startups de base científica, conocidas como DeepTech, y las empresas dedicadas a la transformación digital del agro.
Dos modelos, dos desafíos completamente distintos
Según Tanoira, la principal diferencia radica en los tiempos y necesidades de financiamiento.
Las empresas DeepTech, por ejemplo, desarrollan innovaciones de alto contenido científico, como semillas resistentes a la sequía o a las inundaciones, nuevas biotecnologías o soluciones que requieren largos procesos de investigación y validación.
"Una compañía que desarrolla una semilla resistente a la sequía necesita muchos años de investigación y desarrollo antes de llegar al mercado", explicó.
Ese proceso implica inversiones mucho mayores y períodos de maduración considerablemente más largos, una realidad que muchas veces desalienta a los fondos de capital emprendedor.
El riesgo que asumen los inversores
Tanoira recordó que invertir en startups supone aceptar un nivel de riesgo muy elevado.
Según indicó, entre el 80% y el 85% de las empresas emergentes desaparecen durante sus primeros siete años de vida.
Por ese motivo, los fondos de venture capital buscan retornos extraordinarios en aquellas compañías que logran consolidarse.
"El inversor asume un riesgo muy alto y espera multiplicar varias veces el capital invertido", señaló.
En los mercados más desarrollados, los fondos apuntan a retornos superiores a cinco o incluso diez veces la inversión inicial en un horizonte de aproximadamente diez años.
En América Latina, en cambio, los rendimientos promedio suelen ubicarse entre 2,5 y 3 veces el capital invertido dentro de una cartera diversificada.
Por eso, Tanoira insistió en que la clave para los inversores también pasa por diversificar.
"Si uno pone todas las monedas en el mismo chanchito, el riesgo de perder el capital es muy alto", graficó.
La transformación digital del agro gana protagonismo
Muy diferente es el escenario para las AgTech enfocadas en digitalización.
Se trata de empresas que desarrollan plataformas para captura y procesamiento de datos, monitoreo de cultivos, agricultura de precisión, inteligencia artificial aplicada al campo y herramientas de gestión para productores y asesores.
Estas compañías requieren inversiones menores y alcanzan su etapa comercial mucho más rápido, lo que las vuelve especialmente atractivas para los fondos de inversión.
"Son startups que permiten mejorar los rindes, reducir el uso de agua, fertilizantes y fitosanitarios, además de hacer más sustentable toda la producción", destacó.
Para Tanoira, ese segmento concentra hoy gran parte del interés de los inversores que buscan oportunidades dentro del universo Food & AgTech, un concepto que ya no se limita únicamente a la producción primaria, sino que abarca toda la cadena alimentaria, desde el campo hasta la góndola.
La inteligencia artificial acelera los cambios
El empresario sostuvo que la velocidad con la que evolucionan tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica y la automatización obliga a las startups a reinventarse constantemente.
En ese contexto, advirtió que una buena idea dejó de ser suficiente.
"La principal fortaleza ya no es solamente la tecnología, sino la capacidad del equipo para adaptarse cuando aparece una innovación que cambia las reglas del juego", afirmó.
El equipo vale más que la idea
Al momento de ofrecer recomendaciones tanto para emprendedores como para inversores, Tanoira fue categórico.
A su entender, el principal activo de una startup es el equipo humano que la integra.
"Lo importante es encontrar equipos que puedan pivotear rápidamente cuando cambian las condiciones del mercado o aparece una nueva tecnología", explicó.
Ese concepto de "pivotear" —modificar el rumbo del negocio sin perder su objetivo— se transformó en una de las claves del ecosistema emprendedor moderno.
Para ilustrarlo, recordó que muchas de las grandes compañías tecnológicas comenzaron siendo proyectos muy diferentes de lo que terminaron convirtiéndose.
"Mercado Libre no era el Mercado Libre que conocemos cuando arrancó, y eso mismo sucede con las AgTech", ejemplificó.
Innovación con capacidad de adaptación
En un escenario donde la tecnología evoluciona a una velocidad inédita, Tanoira dejó un mensaje claro para quienes buscan invertir o emprender en el agro.
Las ideas innovadoras siguen siendo importantes, pero el verdadero diferencial competitivo estará en la capacidad de construir equipos multidisciplinarios, aprender rápidamente y adaptarse a un entorno que cambia de forma permanente.
Porque, en el ecosistema AgTech, la innovación ya no depende únicamente de desarrollar una buena tecnología, sino de contar con personas capaces de reinventarla cada vez que el mercado lo exija.
Federico Aguer






