En vivo

Viva la Radio

Raúl Monti

Argentina

En vivo

Viva la Radio

Lucas Correa

Rosario

En vivo

Viva la Radio Santa Fe

Matías Arrieta

Santa Fe

En vivo

Fire Time Recargado

Ushuaia

En vivo

Horario corrido

Flavia Dellamaggiore

En vivo

Los Populares

Colorete Gianola

En vivo

Lista manija

Radio

Podcast

Amamos Argentina

Podcast

La mesa de café

Podcast

La otra mirada

Podcast

El dato confiable

Podcast

3x1=4

Podcast

La quinta pata del gato

Podcast

Cuadro de Situación

Podcast

80 años del Cuarteto

Podcast

Nazareno Cruz y el Lobo

Podcast

La Chacarera, el latido del monte

Escuchá lo último

Elegí tu emisora

Sueños de Radio
Sueños de Radio

¿Qué hay detrás de la ola de ataques y acusaciones contra Argentina?

¿Existe ahora una nueva campaña antiargentina? La respuesta es no. Y es elemental comenzar por ahí porque el mundo no está pensando permanentemente qué hacemos nosotros. | Por Sergio Suppo.

23/07/2026 | 13:11Redacción Cadena 3

Perspectiva Nacional

Añadir Cadena 3 a

Agregá Cadena 3 a tus preferidos en Google
Selección Argentina durante la premiación del Mundial 2026.

FOTO: Selección Argentina durante la premiación del Mundial 2026.

Google News

Mirá las notas de Cadena 3 en Google News

WhatsApp

Mirá las notas de Cadena 3 en WhatsApp

  1. Audio. ¿Qué hay detrás de la ola de ataques y acusaciones contra Argentina? | Por Sergio Suppo

    Ahora país

    Episodios

¿Qué hay detrás de la ola de ataques y acusaciones contra la Argentina? La primera respuesta probablemente defraude por completo la expectativa que genera esa pregunta: no hay nada. O, al menos, no existe una campaña organizada contra nuestro país.

Voy a tratar de explicar aquello que algunos han denominado, de manera equivocada, una nueva "campaña antiargentina". Antes conviene abrir un pequeño paréntesis histórico. Esa expresión remite a lo ocurrido durante la década del '70, en los meses previos al Mundial de 1978. La dictadura militar denunció entonces la existencia de una supuesta campaña contra el país por argentinos exiliados en Francia, España y otras naciones advertían sobre los crímenes que el régimen estaba cometiendo.

¿Existe ahora una nueva campaña antiargentina? La respuesta es no. Y es elemental comenzar por ahí porque, para ubicarnos en el lugar que realmente ocupamos, el mundo no está pensando permanentemente en qué hacemos nosotros ni en qué debe opinar sobre la Argentina. 

Del mismo modo, nosotros tampoco nos levantamos cada mañana pensando qué decir sobre Tanzania, Ecuador o Noruega. Así funciona el mundo: no somos tan importantes ni despertamos tanto interés, más allá de que el fútbol argentino haya sido protagonista de un acontecimiento relevante como un Mundial.

Lo que ocurrió fue una sucesión de episodios diferentes que coincidieron en el tiempo. El primero, en orden cronológico, surgió durante el torneo, cuando se instalaron sospechas de que la Argentina jugaba con ventaja y era beneficiada por los árbitros. Sin embargo, cualquier análisis serio o la opinión de un especialista en arbitraje permitiría concluir que no hubo un trato favorable sistemático.

¿Pudo existir algún fallo que beneficiara a la Selección y otro que la perjudicara? Por supuesto. Pero la Argentina no llegó a la final gracias a los árbitros, sino por las razones deportivas que todos conocemos. Punto.

Después de la final aparecieron críticas en dos sentidos. Por un lado, se cuestionó que la Argentina hubiera jugado de manera demasiado defensiva, que se replegara y ofreciera poco espectáculo. Es una observación estrictamente futbolística que puede compartirse o no. Son opiniones.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

Por otro lado, hubo condenas por los incidentes protagonizados por algunos jugadores argentinos después del partido. Esa crítica resulta mucho más razonable: no había ninguna necesidad de intercambiar agresiones con los futbolistas españoles. Se puede explicar, aunque no justificar, que en una final la tensión es enorme, los ánimos se exacerban y todo puede terminar entre empujones. De cualquier manera, estuvo mal.

El problema fue que algunas personas aprovecharon esos episodios para afirmar que la Argentina es un país de tramposos y violentos, y que su selección también lo es. Hasta acusaron de violento a Lionel Messi, un futbolista que durante dos décadas en la máxima competencia mantuvo un comportamiento más que ejemplar. No necesita que lo defienda yo: su trayectoria habla por sí sola.

Luego aparecieron otras acusaciones, como la idea de que la ausencia de jugadores afrodescendientes en la Selección demostraría que los argentinos somos racistas. Es una crítica nacida de un profundo desconocimiento sobre la composición demográfica y la historia del país. La presencia de población afrodescendiente en la Argentina es proporcionalmente menor que en otras naciones del continente, y eso naturalmente se refleja en distintos ámbitos, incluido el fútbol.

Sin embargo, algunas figuras conocidas, como el actor estadounidense Samuel L. Jackson, difundieron ese planteo. También se sumaron usuarios en las redes sociales, ese enorme motor capaz de transmitir información cierta y verificable, pero también disparates como los que estamos mencionando.

Un tercer elemento apareció en los últimos días: hubo quienes celebraron la derrota argentina por el posicionamiento del Gobierno de Javier Milei frente al conflicto entre Israel y Palestina. Se trata de un asunto especialmente sensible en Europa y Estados Unidos, donde el gobierno de Benjamin Netanyahu y su ofensiva militar en Gaza han recibido numerosas condenas.

Como el Gobierno argentino decidió alinearse firmemente con Israel, algunos trasladaron ese rechazo hacia la Selección y, por extensión, hacia todos los argentinos. El actor español Javier Bardem publicó un mensaje en ese sentido, aunque luego retrocedió y realizó otro posteo en el que manifestó su afecto por la Argentina.

Algo parecido ocurrió con Rosalía. La cantante española compartió una publicación con una cargada hacia nuestro país y numerosos argentinos reaccionaron cancelando las entradas que habían comprado para sus conciertos.

Finalmente están las burlas estrictamente futbolísticas. Muchos extranjeros cargaron a los argentinos por haber perdido la final y eso, para mí, forma parte de la cultura del fútbol, tanto en su mejor como en su peor expresión.

Conviene recordar que nosotros pasamos tres años y medio burlándonos de Francia con el canto "un minuto de silencio" y la frase "segundo Francia". Nos reímos de los franceses porque les ganamos la final del Mundial de Qatar 2022. Ahora nos toca soportar las cargadas. Es razonable: así funciona el fútbol y quienes somos aficionados lo sabemos perfectamente.

Todo lo demás, lejos de constituir una campaña organizada contra la Argentina, es una gigantesca bola de pavadas.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

-

Lo más visto

Política y Economía

Opinión

Podcast

La otra mirada

Podcast

La mesa de café

Podcast

La quinta pata del gato

Podcast

3x1=4

Podcast

El dato confiable

Podcast

Política esquina Economía

Podcast

Cuadro de Situación

Podcast

Los editoriales de Alberto Lotuf