Malvinas: una vieja disputa en un nuevo orden
Milei volvió a poner a Malvinas en agenda en un contexto de cambios en las alianzas, la defensa y el equilibrio estratégico del Atlántico Sur.
04/09/2026 | 09:54Redacción Cadena 3
Horas antes del discurso del presidente Javier Milei, el embajador británico David Cairns estuvo en Cadena 3 y, entrevistado por Sergio Suppo, resumió la posición de su país en una frase: "Los que viven en las islas tienen el derecho de decidir su propio futuro". Cuando se le planteó el argumento argentino sobre el origen de esa población, respondió: "Todos somos inmigrantes".
Poco después, Javier Milei afirmó por cadena nacional exactamente lo contrario: los isleños constituyen una población implantada en un territorio usurpado y carecen, por lo tanto, de un derecho legítimo a la autodeterminación.
Ahí sigue trabada la cuestión Malvinas. Las posiciones jurídicas permanecen enfrentadas. Pero alrededor de ellas, es evidente que empiezan a moverse algunas cosas.
El Gobierno británico respondió este viernes con la firmeza habitual. El canciller Ed Miliband calificó su posición de "inquebrantable" y el secretario de Defensa Wes Streeting aseguró que el compromiso con las islas es "absoluto e inquebrantable". Streeting agregó algo atendible: el mensaje de Milei habla más de la política interna argentina que de Malvinas. Tiene algo de razón.
Milei dedicó buena parte de un discurso sobre soberanía a hablar de su programa económico. Dijo que las sanciones contra las petroleras son posibles porque Argentina salió "del pozo", mencionó la salida del cepo, el RIGI y las inversiones y afirmó que "un país empobrecido no tiene capacidad de imponer costos".
A poco más de un año de las elecciones presidenciales, la operación política es evidente: Milei eleva su gestión económica a la categoría de política de soberanía. Su razonamiento encadena prosperidad, poder y Malvinas.
Cuanto más atractivo resulte invertir y comerciar con Argentina, mayor será el precio que pague una compañía obligada a elegir entre el mercado argentino y Sea Lion. Milei está planteando que la soberanía también depende del poder económico: un país gana capacidad de negociación cuando tiene algo que los demás teman perder.
Y mientras intenta modificar ese poder relativo, se mueve también una variable externa que durante décadas pareció estable: Estados Unidos.
Donald Trump había dicho momentos antes que Estados Unidos revisa sus posiciones cuando fue consultado específicamente por Malvinas y después evitó garantizar que Washington ayudaría al Reino Unido ante una nueva crisis. No se puede dejar de tener en cuenta el contexto en el que se producen estos gestos del presidente estadounidense. Trump lleva años presionando a los aliados europeos para que gasten más en defensa y este año volvió a reprocharles su conducta durante la guerra con Irán. Entre esas diferencias estuvo la negativa británica a participar del bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz. Trump reprochó después que Londres no hubiera estado dispuesto a ayudarlo. Y esa incertidumbre comienza a tener eco en el Reino Unido.
Simon McDonald, que dirigió profesionalmente nada menos que el Foreign Office entre 2015 y 2020, afirmó este viernes en BBC Radio 4 que el Reino Unido debería revisar su posición sobre Malvinas. Habló del costo de sostener las islas y señaló que el interés estratégico británico de mediados del siglo XXI ya no es el mismo que en 1982.
McDonald ya no integra el Gobierno y Londres no ofrece señales de negociar la soberanía. Pero resulta cuanto menos significativo que alguien que estuvo al frente del servicio diplomático británico formule esa pregunta: cuánto cuesta mantener una posición y qué prioridad tendrá dentro de una estrategia cada vez más exigida.
La propia revisión de defensa británica adopta una doctrina de "NATO First": la OTAN primero. Y Europa vuelve a sentirse amenazada en su propio territorio: continúa la guerra en Ucrania, Alemania denuncia acciones híbridas atribuidas a Rusia y países del flanco oriental aceleran su rearme. Reino Unido necesita concentrar más recursos en Europa y aumentar su esfuerzo militar mientras sostiene compromisos globales. Entre ellos, la defensa de Malvinas.
Y en ese contexto aparece el sur.
Milei mencionó una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y habló de la Antártida. Las obras de esa base comenzaron en 2022, aunque el proyecto es anterior, y fue concebida como infraestructura argentina para reforzar capacidades militares, logísticas y antárticas.
Pero Estados Unidos aparece recurrentemente alrededor del proyecto.
En abril de 2024, Milei viajó a Ushuaia junto a Laura Richardson, entonces jefa del Comando Sur, y afirmó que la base convertiría a "nuestros países" en puerta de entrada a la Antártida. Al día siguiente, el exvocero Manuel Adorni llegó a hablar de una base naval "integrada entre los países". Más tarde, Defensa aclaró ante el Congreso que no existía un acuerdo para construir una base conjunta con Estados Unidos. Anoche Milei volvió a utilizar la expresión "Base Naval Integrada", aunque sin precisar integrada con quién. La ambigüedad se mantiene, y hoy tiene más peso que hace dos años.
Argentina mantiene presencia permanente en la Antártida desde 1904, la más antigua del continente, tal como recordó Milei en su discurso leído. Reino Unido, por su parte, publicó una estrategia antártica hasta 2035 que reconoce una creciente "competencia estratégica", reafirma sus intereses soberanos y prevé patrullas anuales de la Royal Navy.
En ese sentido, las palabras claves del mapa completo serían: Malvinas, petróleo, Tierra del Fuego, Atlántico Sur, Antártida y Estados Unidos.
Milei aprovechó Malvinas para legitimar su gestión hacia adentro y presentar hacia afuera una Argentina que aspira a ser más rica, occidental y estratégicamente útil. Trump, por razones propias —la OTAN, Irán y su presión sobre los aliados—, introdujo incertidumbre sobre un respaldo estadounidense que durante décadas favoreció la posición británica.
La posición de Londres sobre Malvinas sigue firme. Lo que empieza a ser menos firme es el mundo sobre el que esa posición fue construida.





