El regreso de pacientes a tratamientos con medicamentos GLP-1 como Ozempic
Un estudio reveló que muchos pacientes con diabetes tipo 2 que dejan de usar medicamentos GLP-1, como Ozempic, regresan al tratamiento. Los efectos secundarios son la principal causa de abandono.
Los medicamentos GLP-1, como Ozempic, han demostrado ser una opción efectiva para el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero un número significativo de pacientes que los utilizan decide interrumpir su uso. Sin embargo, investigaciones recientes presentadas en la reunión anual de la Endocrine Society en Chicago, Illinois, revelaron que muchos de estos pacientes regresan al tratamiento.
El estudio, liderado por Sainikhil Sontha, un asociado de investigación en la Boston University School of Public Health, abordó dos preguntas clave: cuántos pacientes con diabetes tipo 2 dejan de usar medicamentos GLP-1 y cuántos de ellos vuelven a iniciarlos. Para ello, se analizaron datos de reclamaciones de Komodo Health en Estados Unidos, entre enero de 2019 y junio de 2025, abarcando a adultos de 18 a 64 años con diabetes tipo 2 y un índice de masa corporal (IMC) de 25 kg/m² o más.
Los investigadores definieron la discontinuación del tratamiento como un lapso de más de 60 días entre las recetas. El análisis reveló que aproximadamente el 40% de los pacientes habían dejado de tomar su medicamento GLP-1 dentro del primer año y cerca del 60% lo había hecho al final de dos años.
A pesar de estas cifras, el estudio también mostró una tendencia alentadora: más de la mitad de aquellos que interrumpieron el tratamiento (41.5%) lo reanudaron dentro de un año, y casi dos tercios (58%) lo hicieron en un plazo de dos años. Esto sugiere que muchos pacientes no abandonan permanentemente estos medicamentos, sino que su uso es más intermitente de lo que se pensaba.
Los investigadores también examinaron qué factores influyen en la continuidad del tratamiento. Los resultados indicaron que los pacientes cubiertos por Medicaid o Medicare, así como los pacientes negros y aquellos que experimentaron efectos secundarios gastrointestinales, como náuseas (37%), eran más propensos a discontinuar el medicamento dentro del primer año. Además, se observó que los pacientes que recibieron su primera receta de un endocrinólogo tenían un 10% menos de probabilidades de abandonar el tratamiento.
El tipo de medicamento también fue un factor determinante. Aquellos que utilizaban medicamentos GLP-1 más nuevos, como tirzepatide, tenían un 41% menos de probabilidades de discontinuar el tratamiento en comparación con quienes usaban medicamentos más antiguos, como liraglutide. Asimismo, los usuarios de semaglutide eran un 28% menos propensos a dejar de usar el medicamento para la obesidad en comparación con los que tomaban fármacos más antiguos.
La importancia de mantener el tratamiento con GLP-1 radica en que el uso constante de estos medicamentos es lo que genera sus efectos protectores. Según Sontha, "interrumpir el tratamiento prematuramente puede significar perder oportunidades para prevenir infartos, progresión de enfermedades renales y otras complicaciones". Los hallazgos de este estudio podrían ayudar a proveedores de salud, aseguradoras y responsables de políticas a identificar a los pacientes que podrían beneficiarse de un apoyo adicional para continuar con la terapia GLP-1 a lo largo del tiempo.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Que muchos pacientes que dejan de usar medicamentos GLP-1 para la diabetes tipo 2 regresan al tratamiento.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue liderado por Sainikhil Sontha de la Boston University School of Public Health.
¿Cuándo se presentó la investigación?
La investigación fue presentada el 16 de junio de 2026 en la reunión anual de la Endocrine Society.
¿Dónde se obtuvo la información?
Se analizaron datos de reclamaciones de Komodo Health en Estados Unidos entre enero de 2019 y junio de 2025.
¿Por qué es relevante este estudio?
Porque ayuda a entender los patrones de tratamiento y a identificar a pacientes que necesitan apoyo para continuar con su terapia GLP-1.






