Una histórica empresa de bebidas entró en concurso para evitar la quiebra
Con 70 años de trayectoria en Entre Ríos, busca reorganizar sus deudas. Atribuyó su crisis a la caída del consumo, la inflación y el aumento de costos.
02/07/2026 | 14:49Redacción Cadena 3
La empresa entrerriana Frutafiel, dedicada a la elaboración de bebidas y alimentos desde hace siete décadas, ingresó en concurso preventivo de acreedores con el objetivo de reorganizar su situación financiera y evitar la quiebra.
La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 9 de Paraná, luego de una presentación realizada por la compañía, que explicó que la combinación de inflación, caída del consumo, incremento de los costos operativos y dificultades para acceder al financiamiento terminó afectando su capacidad de pago.
Con planta industrial en General Ramírez, departamento Diamante, la firma es uno de los principales empleadores de esa localidad entrerriana y comercializa aguas saborizadas, cerveza, bebidas elaboradas con vino y gaseosa, además de otros productos alimenticios.
En la presentación judicial, Frutafiel sostuvo que el deterioro económico comenzó a profundizarse entre marzo y abril de este año. Según indicó, el proceso inflacionario posterior a la pandemia redujo el poder adquisitivo de los consumidores mientras elevó los costos de insumos, transporte, energía y combustibles.
La empresa afirmó que no pudo trasladar esos incrementos a los precios finales sin perder competitividad, lo que redujo considerablemente sus márgenes de rentabilidad. A ese escenario se sumó la retracción del consumo de productos considerados no esenciales.
Además, señaló que el acceso al crédito bancario se volvió inviable por las altas tasas de interés y que la morosidad de algunos clientes agravó aún más la situación financiera.
Cheques rechazados y un patrimonio ajustado
De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, Frutafiel posee un activo superior a los $4.016 millones, frente a un pasivo de $3.818 millones, lo que deja un patrimonio neto positivo de poco menos de $199 millones, equivalente a menos del 5% de sus activos.
Por otra parte, registros del Banco Central indican que la empresa acumula 387 cheques rechazados por falta de fondos, por un monto superior a $1.085 millones.
En su intento por revertir la caída de las ventas, la compañía lanzó durante 2025 una nueva cerveza bajo la marca Golden Saft, luego de que su principal accionista aportara fondos provenientes de la venta de un inmueble personal.
Sin embargo, la empresa sostuvo que problemas con el abastecimiento de cerveza a granel y la rápida aparición de productos similares en el mercado limitaron el crecimiento esperado. También incorporó nuevas líneas de bebidas, que actualmente representan cerca del 30% de su facturación.
El concurso preventivo permitirá a Frutafiel negociar sus deudas bajo supervisión judicial mientras continúa operando.
Como parte de las medidas dispuestas, el juez ordenó la inhibición general de bienes, lo que impide a la firma vender o transferir activos sin autorización judicial, y designó al Estudio Cerini-Cerini-Chiara como sindicatura para supervisar el proceso.
La empresa sostuvo que su actividad sigue siendo viable y confía en que la reorganización financiera le permitirá recuperar estabilidad, mantener la producción y cumplir con sus compromisos con acreedores y proveedores.
Lectura rápida
¿Qué situación enfrenta Frutafiel? La empresa ingresó en concurso preventivo de acreedores para reorganizar su situación financiera y evitar la quiebra.
¿Quién dispuso la apertura del concurso? El concurso fue dispuesto por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 9 de Paraná.
¿Cuándo se profundizó el deterioro económico? El deterioro económico comenzó a profundizarse entre marzo y abril de 2023.
¿Dónde se encuentra la planta industrial de Frutafiel? La planta industrial está ubicada en General Ramírez, departamento Diamante, Entre Ríos.
¿Por qué Frutafiel no pudo trasladar los costos a los precios finales? La empresa no pudo hacerlo sin perder competitividad, lo que afectó sus márgenes de rentabilidad.






