Trump lanza nuevas amenazas a Irán pero se echa atrás en plena escalada de tensiones
En medio de la guerra con Irán, Trump advierte sobre una posible escalada militar, pero luego retrocede tras sugerencias de aliados en el Golfo. La situación se torna crítica en un contexto de elecciones y tensiones globales.
WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a hacer uso de una estrategia conocida durante los meses de conflicto con Irán. Inicia con advertencias severas, sugiriendo que podría ordenar ataques devastadores contra la infraestructura iraní, como sus centrales eléctricas, y amenazando con tomar control de su industria petrolera si no se aceptan rápidamente las condiciones estadounidenses para finalizar la guerra. Sin embargo, suele concluir con un giro diplomático, alejándose de la confrontación tras recibir presiones de aliados en la región.
Esta táctica, que Trump ha utilizado para presionar en negociaciones, enfrenta la resistencia de una teocracia iraní que parece tener una mayor tolerancia al dolor estratégico que Washington. Mientras el presidente estadounidense ha manifestado que el ejército de su país ha logrado debilitar significativamente el liderazgo iraní, la estrategia de Teherán parece ser resistir más que ceder ante las amenazas.
El episodio más reciente se produjo el viernes, cuando Trump, rodeado de miembros de su gabinete, expresó que estaba "perdiendo la fe" en las negociaciones con Irán y que su ejército estaba preparado para "golpear muy duro" al país persa.
Horas después, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, avivó las especulaciones con una declaración que insinuaba que Irán seguiría sufriendo consecuencias hasta que se sentara a la mesa de negociaciones de manera significativa.
Sin embargo, la noche del sábado, Trump cambió su tono en redes sociales, afirmando que había señales de progreso hacia un acuerdo y que, por el momento, cancelaría los planes de nuevos ataques masivos.
El día siguiente, el presidente destacó que las solicitudes de más tiempo para la diplomacia provenientes de funcionarios iraníes y líderes de aliados como Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos jugaron un papel clave en su decisión de no escalar el conflicto. Trump comentó que una escalada habría sido desastrosa y que sus aliados pensaban que un acuerdo era inminente.
A pesar de sus afirmaciones de que la situación no está influenciada por las próximas elecciones legislativas, es evidente que la percepción pública está afectando a su administración. Encuestas recientes indican que aproximadamente dos tercios de los estadounidenses consideran que la guerra con Irán, que comenzó el 28 de febrero, no ha valido la pena. Esta opinión se extiende a demócratas, independientes y un porcentaje significativo de republicanos.
En medio de este contexto, el senador John Kennedy, un destacado aliado de Trump, sugirió que el gobierno debería considerar alternativas a la escalada militar, como endurecer las sanciones y enfocarse en el programa nuclear iraní.
Lectura rápida
¿Qué está ocurriendo con Irán?
Trump ha amenazado con una escalada militar contra Irán, pero luego se ha retractado, sugiriendo que hay avances hacia un acuerdo.
¿Quiénes son los actores involucrados?
Trump, funcionarios iraníes y líderes de aliados del Golfo como Arabia Saudí y Qatar están en el centro de esta dinámica.
¿Cuándo comenzó este conflicto?
La guerra con Irán se inició el 28 de febrero y ha escalado en las últimas semanas.
¿Dónde se están llevando a cabo estas negociaciones?
Las negociaciones y tensiones están ocurriendo principalmente en Washington y Teherán, con influencia de aliados en el Golfo Pérsico.
¿Por qué es relevante esta situación?
Las decisiones de Trump sobre Irán están influidas por las próximas elecciones y la opinión pública sobre el conflicto.
[Fuente: AP]






