El riesgo de demencia persiste incluso después de los 90 años, revela un nuevo estudio
Un estudio de la Universidad de California-Davis encontró que el riesgo de demencia en personas mayores de 90 años está fuertemente influenciado por el sexo, la raza y la genética, con mujeres y participantes negros enfrentando riesgos notablemente más altos.
Alcanzar los 90 años sin demencia puede dar la impresión de haber eludido el riesgo de deterioro cognitivo. Sin embargo, un reciente estudio realizado por investigadores de UC Davis Health y Kaiser Permanente reveló que el riesgo de demencia continúa siendo significativo incluso en esta edad avanzada.
El análisis, que forma parte del estudio LifeAfter90, ha seguido a un amplio grupo de adultos en sus noventas desde 2018. Los hallazgos, publicados en The Lancet Healthy Longevity, indican que existen diferencias notables en el riesgo de demencia en función del sexo, la raza, la etnicidad y la genética.
La profesora Rachel Whitmer, jefa de epidemiología en UC Davis Health, destacó: "Sabemos que hay diferencias en las tasas de demencia en personas de 65 años o más, y que las mujeres tienden a tener un mayor riesgo, pero nadie sabía si esto se mantenía después de los 90". La investigación busca comprender quiénes están más afectados por la demencia en esta etapa de la vida.
Los participantes del estudio eran miembros de Kaiser Permanente que tenían al menos 90 años y no presentaban signos de demencia al momento de su inclusión. Los investigadores evaluaron a los participantes cada seis meses para monitorear los cambios en la salud cognitiva, utilizando un amplio conjunto de información médica acumulada a lo largo de los años.
Los resultados mostraron que las disparidades en el riesgo de demencia observadas en edades más tempranas persisten en la vejez. Las mujeres de 90 años o más tenían aproximadamente el doble de riesgo de demencia en comparación con los hombres. Además, los participantes negros enfrentaron un 75% más de riesgo en comparación con los asiáticos.
La investigadora Hilary Colbeth, primera autora del estudio, comentó: "Es impactante que las disparidades raciales y étnicas en el riesgo de demencia observadas en adultos más jóvenes continúen en la décima década de vida".
El estudio también analizó el papel del gen APOE, que está fuertemente asociado con la enfermedad de Alzheimer. Se identificó que el genotipo APOE2, considerado protector, estaba relacionado con un 60% menos de riesgo de demencia, mientras que el APOE4 mostró un patrón más complicado, ya que no aumentó significativamente la incidencia de demencia en la población general, pero sí en hombres y participantes negros.
Un hallazgo intrigante del estudio fue que algunos participantes con factores de riesgo bien establecidos, como hipertensión y colesterol alto, permanecieron cognitivamente sanos a pesar de estos riesgos. Los investigadores ahora buscan entender qué mecanismos biológicos o ambientales pudieron haber protegido a estos individuos.
La investigación, respaldada por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de los Institutos Nacionales de Salud, proporciona una visión más clara sobre cómo opera el riesgo de demencia en la vejez extrema y puede ayudar a los clínicos a ofrecer una atención más informada. "Los médicos deben saber que ciertos grupos tienen un mayor o menor riesgo", concluyó Whitmer. "No podemos asumir que alguien de un grupo de alto riesgo que llega a los 90 sin demencia está fuera de peligro".
Lectura rápida
¿Qué revela el estudio sobre el riesgo de demencia en mayores de 90 años?
El estudio muestra que el riesgo de demencia no disminuye con la edad y está influenciado por factores como el sexo, la raza y la genética.
¿Quiénes son los más afectados según el estudio?
Las mujeres y los participantes negros enfrentan un riesgo notablemente más alto de demencia en comparación con los hombres y otros grupos étnicos.
¿Cuál es el papel del gen APOE en el riesgo de demencia?
El gen APOE2 está asociado con un menor riesgo de demencia, mientras que el APOE4 puede aumentar el riesgo, especialmente en hombres y participantes negros.
¿Qué encontraron sobre las personas que permanecen cognitivamente sanas?
Algunos participantes con factores de riesgo importantes se mantuvieron sanos, lo que sugiere que existen mecanismos protectores que los investigadores buscan entender.
¿Por qué es importante esta investigación?
Ayuda a los médicos a entender mejor los riesgos de demencia en la vejez y a ofrecer una atención más adecuada a los pacientes.





