La cosecha de frambuesas en Arilje, Serbia, enfrenta desafíos por el clima
En Arilje, Serbia, la famosa capital de las frambuesas, los productores luchan con una cosecha 30% menor, lo que genera tensiones por los precios y el impacto del cambio climático en la producción.
ARILJE, Serbia — La ciudad de Arilje se ha ganado el título de "capital de la frambuesa" en Serbia, y su reputación ha trascendido fronteras. Esta localidad, ubicada en un entorno montañoso con un clima propicio, produce frambuesas que son exportadas a países como Estados Unidos y Japón. Serbia se posiciona entre los tres principales exportadores de frambuesas a nivel global.
"Nacemos, vivimos y morimos con las frambuesas", manifestó Mileta Pilcevic, líder de una asociación de productores locales. "Arilje es única en el mundo. No se puede encontrar un lugar más pequeño con una concentración tan grande de producción de frambuesa".
La producción de frambuesas en Arilje se caracteriza por su cultivo orgánico, sin el uso de químicos, y la recolección manual, lo que asegura un alto estándar de calidad. Sin embargo, los productores enfrentan desafíos significativos. Un clima cada vez más errático y precios de compra fluctuantes han contribuido a la inestabilidad en el negocio en los últimos años.
Con una población de aproximadamente 17.000 habitantes, el municipio representa cerca del 20% de las exportaciones de frambuesas de Serbia. Se estima que los campos de frambuesas producen entre 15.000 y 20.000 toneladas anuales. Sin embargo, este año se anticipa una cosecha entre un 20% y un 30% inferior a lo normal, debido a las sequías que afectaron el cultivo el año pasado.
Pilcevic explica que el cultivo de frambuesas requiere al menos dos años para madurar, y que la fruta es particularmente sensible, exigiendo cuidados constantes para desarrollar las características que la hacen reconocida en el mercado internacional. "No debe hacerse nada con máquinas ni con químicos", enfatizó.
El inicio del verano marca el comienzo de la cosecha, y muchos trabajadores temporales llegan a Arilje, incluidos inmigrantes de India y otras regiones del sur de Asia, para ayudar en la recolección. La residente local Nada Marinkovic comentó que el proceso de limpieza manual de malezas y hierbas es arduo, y que la recolección se complica por el intenso sol.
Alrededor del 90% de las frambuesas producidas en Serbia se exportan congeladas, siendo utilizadas en Europa para la elaboración de alimentos, mermeladas, yogur y productos de panadería. Algunos productores han comenzado a vender directamente sus productos a través de plataformas en línea.
A pesar de la reputación de calidad de sus frambuesas, los precios ofrecidos a los productores a menudo son insuficientes para cubrir costos. Esta situación ha llevado a protestas en el pasado, con Pilcevic advirtiendo que, aunque su trabajo debería estar en el campo, no dudarán en volver a las carreteras si la situación no mejora.
"No es nuestro trabajo estar en la carretera, sino en el huerto", afirmó Pilcevic. "Pero créanme cuando digo que estaremos en la carretera si tenemos que hacerlo".
Lectura rápida
¿Qué ocurre en Arilje?
La cosecha de frambuesas enfrenta una reducción significativa, entre un 20% y un 30% menos debido a condiciones climáticas adversas.
¿Quiénes son los protagonistas?
Los productores de frambuesas de Arilje, liderados por Mileta Pilcevic, luchan por mantener sus ingresos ante precios inestables.
¿Cuándo es la cosecha?
El inicio del verano marca la temporada de cosecha, con trabajadores temporales que llegan a ayudar en el proceso.
¿Dónde se exportan las frambuesas?
Las frambuesas serbias se exportan principalmente a Estados Unidos y Japón, y el 90% de ellas se venden congeladas en Europa.
¿Por qué es importante este cultivo?
Representa cerca del 20% de las exportaciones de frambuesas de Serbia, siendo un pilar económico para la comunidad local.
[Fuente: AP]






