Israel busca reconocer oficialmente como genocidio las muertes armenias en la I Guerra Mundial
El gabinete israelí aprobó por unanimidad la propuesta para reconocer como genocidio la violencia ejercida contra los armenios por el Imperio Otomano durante la I Guerra Mundial, un paso que aún necesita la validación del Parlamento.
TEL AVIV, Israel — El gabinete de Israel ha dado un paso significativo al aprobar de manera unánime el reconocimiento como genocidio de la violencia ejercida contra los armenios por parte del Imperio Otomano durante la I Guerra Mundial. Esta medida, que aún requiere la aprobación del Parlamento, marca un cambio en la postura oficial de Israel, que durante años se había mostrado reacio a abordar este tema debido a su relación con Turquía.
La decisión refleja un deterioro en los vínculos entre Israel y Turquía, que ha presionado fuertemente para que otros países no reconozcan oficialmente estas muertes masivas como genocidio. Los historiadores estiman que alrededor de 1,5 millones de armenios fueron asesinados en 1915, un evento que académicos consideran como el primer genocidio del siglo XX. Mientras tanto, Turquía niega que estos hechos constituyan un genocidio y argumenta que la cifra de víctimas es exagerada, atribuyendo las muertes a una guerra civil y disturbios.
A lo largo de los años, Israel evitó pronunciarse sobre el tema por temor a afectar sus relaciones con Turquía, pero la dinámica ha cambiado notablemente en las últimas dos décadas, especialmente debido a las tensiones derivadas de los conflictos en Gaza, Líbano e Irán.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien presentó la propuesta, subrayó: "A pesar de la amplia e inequívoca documentación histórica, el genocidio armenio sigue siendo objeto de una campaña institucionalizada de negación y minimización, principalmente por parte del gobierno turco".
Aunque figuras políticas israelíes, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu, han calificado previamente la violencia contra los armenios como genocidio, esta es la primera vez que se busca un reconocimiento formal a través de una votación en la Knéset. "Nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto", afirmó Saar, describiendo el gesto como un "deber moral e histórico".
La propuesta, que fue aceptada unánimemente por el ejecutivo israelí, se sumaría a la lista de 32 países, entre ellos Estados Unidos, Siria y Líbano, que han clasificado estos actos como genocidio. Aún no se ha determinado cuándo se enviará al Parlamento esta decisión.
Por su parte, Turquía ha calificado esta medida como un intento de desviar la atención de las acciones de Israel en relación con los palestinos, afirmando que el gobierno israelí busca encubrir sus propios crímenes. En un comunicado, el Ministerio turco de Exteriores expresó: "El gobierno israelí, que persigue sistemáticamente al pueblo palestino, pretende encubrir sus propios crímenes".
Las tensiones entre Israel y Turquía han crecido en el contexto de las recientes acusaciones de genocidio contra Israel por su ofensiva en Gaza. Desde el inicio de la guerra tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, se ha reportado que más de 73.000 personas han muerto en Gaza, lo que ha llevado a nuevas críticas y acusaciones internacionales hacia Israel.
La situación sigue siendo delicada, y el reconocimiento del genocidio armenio podría tener repercusiones significativas en las relaciones internacionales de Israel y su política exterior.
Lectura rápida
¿Qué decidió Israel?
El gabinete aprobó reconocer como genocidio la violencia contra los armenios por el Imperio Otomano durante la I Guerra Mundial.
¿Quién impulsó la decisión?
El ministro de Exteriores Gideon Saar presentó la propuesta al gabinete israelí.
¿Cuántos armenios fueron asesinados?
Se estima que alrededor de 1,5 millones de armenios fueron asesinados durante este período.
¿Por qué se ha dado este cambio?
El deterioro de las relaciones entre Israel y Turquía ha permitido un cambio en la postura oficial de Israel.
¿Qué dice Turquía al respecto?
Turquía critica la medida, argumentando que es un intento de desviar la atención de sus propias acciones en Palestina.
[Fuente: AP]






