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¿Es hora de cambiar tu lavarropas? 8 señales que no podés ignorar

Un lavarropas que no funciona correctamente puede ser un gran inconveniente. Conocé las 8 señales que indican que es momento de considerar un reemplazo, desde problemas de limpieza hasta ruidos extraños.

27/07/2026 | 20:52Redacción Cadena 3

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Señales para cambiar tu lavarropas

FOTO: Señales para cambiar tu lavarropas

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Cuando un lavarropas comienza a fallar, la situación se transforma en un verdadero dolor de cabeza. Ropa húmeda al final del ciclo, un tambor que suena como si estuviera a punto de despegar o cargas que nunca quedan completamente limpias pueden convertir la colada en una fuente de estrés. Dado que la compra de un nuevo lavarropas representa una inversión considerable, no siempre es fácil decidir si es mejor reparar o reemplazar el aparato. Algunos problemas se solucionan con un reinicio, una llamada de servicio o mejores hábitos; otros, en cambio, son indicativos de que la máquina está llegando al final de su vida útil.

Si te preguntás si es momento de adquirir un nuevo lavarropas, aquí están las señales más claras que indican que deberías dejar de intentar repararlo y comenzar a buscar uno nuevo.

1. La ropa no sale limpia. Si tu ropa siempre luce sucia, huele mal o presenta manchas visibles a pesar de haber sido tratada previamente, es posible que tu lavarropas no esté limpiando de manera efectiva. Antes de asumir que la máquina está fallando, es conveniente descartar algunos problemas comunes. Sobrecargar el tambor, usar demasiado detergente o permitir que se acumule suciedad en el tambor o el cajón de detergente pueden interferir con el rendimiento. Si descartaste esos problemas y la ropa sigue sin salir limpia, podría ser un indicativo de que el lavarropas ya no cumple su función.

2. La ropa sigue mojada después del centrifugado. Si al sacar la ropa del lavarropas está aún empapada o tan pesada que tarda mucho en secarse, es probable que la máquina no esté centrifugando de manera eficiente. Antes de pensar en un reemplazo, revisá algunas cuestiones básicas: asegurate de que las cargas estén distribuidas de manera uniforme, evita sobrecargar y confirmá que el lavarropas esté nivelado. Una manguera de desagüe o un filtro obstruido también pueden ralentizar la eliminación del agua y simular un problema más serio. Si el problema persiste en diferentes cargas y configuraciones, podría señalar un componente interno en falla.

3. El lavarropas tiene filtraciones. Una máquina que gotea es una de las señales más evidentes de que algo no está bien, aunque no siempre implica que debas reemplazarla. Podés notar agua acumulándose alrededor de la base del aparato, pisos húmedos después de un ciclo o pequeñas filtraciones que aparecen y desaparecen. Las filtraciones pueden deberse a una variedad de problemas, como conexiones de manguera sueltas, sellos de puerta desgastados o acumulación de detergente que interfiere con el drenaje adecuado. En muchos casos, estos problemas se pueden solucionar con una reparación o mantenimiento rutinario. Sin embargo, si las filtraciones continúan o varios componentes muestran desgaste al mismo tiempo, puede que las reparaciones ya no sean prácticas.

4. Hace ruidos fuertes o tiembla inusualmente. Un poco de vibración es normal, pero si tu lavarropas de repente suena como si fuera a despegar o comienza a hacer ruidos fuertes como golpes, chirridos o golpeteos, generalmente es señal de que algo no está bien. Primero, asegurate de que la máquina esté nivelada, que la carga esté equilibrada y que no estés sobrellenando el tambor. Las cargas desiguales son una de las causas más comunes de vibración y ruido, y a menudo se pueden solucionar en segundos. Si el ruido persiste, empeora o ocurre en diferentes tamaños de carga y ciclos, podría indicar un problema mayor que justifique un reemplazo.

5. Las reparaciones son frecuentes o costosas. Las reparaciones ocasionales son normales, pero las llamadas de servicio repetidas en un corto período—o arreglar un problema tras otro—pueden señalar un patrón más amplio de declive. También es importante considerar el costo. Una vez que las facturas de reparación comienzan a acercarse a una fracción significativa del precio de una máquina nueva, es más difícil justificar una solución temporal. Las piezas, la mano de obra y el tiempo de inactividad pueden acumularse rápidamente, especialmente si los problemas subyacentes están relacionados con componentes envejecidos.

6. Muestra códigos de error o se detiene a mitad de ciclo. Si tu lavarropas sigue mostrando códigos de error o se congela a mitad de ciclo, es señal de que la máquina está teniendo dificultades para funcionar. Si bien un error ocasional puede ocurrir (especialmente después de un pico de energía o un desequilibrio temporal), las interrupciones recurrentes apuntan a algo más. Al igual que con otros problemas comunes, comenzá por asegurarte de que la carga esté equilibrada, que la puerta esté completamente cerrada y que las mangueras de suministro y drenaje estén despejadas. Muchas máquinas se detendrán o pausarán si detectan un desequilibrio o un problema de drenaje. Pero si los códigos de error siguen apareciendo o los ciclos se detienen regularmente, podría señalar problemas electrónicos que son más difíciles—y a menudo más costosos—de reparar.

7. Hay óxido u otros daños visibles. Los problemas estéticos menores, como la pintura exterior descascarada, no son necesariamente motivo de preocupación, pero el óxido, las grietas u otros daños visibles sí pueden serlo. El óxido alrededor del tambor o la puerta puede extenderse con el tiempo y hasta transferirse a la ropa, mientras que las grietas o abolladuras pueden afectar el rendimiento del lavarropas o provocar filtraciones. Si notás corrosión, un tambor dañado o señales de que la estructura de la máquina se está deteriorando, vale la pena considerar si las reparaciones continuas son viables.

8. Es viejo y su rendimiento está en declive constante. Los lavarropas no están diseñados para durar para siempre, pero la edad en sí misma no es razón suficiente para reemplazar uno. Si tu lavarropas tiene entre 10 y 15 años y también notás problemas como limpieza deficiente, ruidos excesivos, filtraciones o reparaciones frecuentes, es probable que esté llegando al final de su vida útil. Otro aspecto a considerar es si aún están disponibles las piezas de repuesto. A medida que los lavarropas envejecen, los fabricantes pueden descontinuar piezas o dejar de dar soporte a modelos más antiguos, lo que dificulta—o imposibilita—las reparaciones. Si tu máquina muestra signos de envejecimiento y se vuelve más difícil de reparar, reemplazarla puede ser la opción más práctica.

Lectura rápida

¿Cuáles son las señales de que un lavarropas necesita ser reemplazado?
Las señales incluyen ropa que no sale limpia, problemas de centrifugado, filtraciones, ruidos extraños y costos de reparación elevados.

¿Qué hacer si la ropa sigue mojada después del centrifugado?
Revisar si las cargas están equilibradas, si no hay obstrucciones en las mangueras y confirmar que la máquina esté nivelada.

¿Es normal que un lavarropas haga ruido?
Un poco de vibración es normal, pero ruidos fuertes o inusuales pueden indicar problemas que necesitan atención.

¿Qué indica la aparición de códigos de error?
Los códigos de error recurrentes indican que la máquina tiene dificultades para funcionar correctamente y pueden requerir atención técnica.

¿Cuándo es recomendable considerar la compra de un nuevo lavarropas?
Si el lavarropas tiene entre 10 y 15 años y presenta múltiples problemas de rendimiento, puede ser más práctico reemplazarlo.

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