Máximo, acorralado, pide lo imposible: Cristina candidata
La condena firme le impide competir, pero el reclamo de Máximo Kirchner apunta a otra disputa: conservar para su madre un lugar en las decisiones del peronismo frente al avance de Axel Kicillof | Por Sergio Suppo.
29/09/2026 | 12:57Redacción Cadena 3
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Ahora país
Máximo Kirchner ya no insinúa: plantea públicamente que Cristina Kirchner sea la candidata presidencial del kirchnerismo. El problema es que su madre tiene una condena firme que incluye la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La propuesta, entonces, no abre una candidatura viable. Abre una disputa de poder dentro del peronismo.
Cristina fue condenada a seis años de prisión en la causa por la obra pública en Santa Cruz. Pero, para esta discusión, la consecuencia decisiva del fallo que dejó firme la Corte Suprema es la inhabilitación. Máximo pide una candidata que no puede competir. ¿Qué busca al hacerlo?
La respuesta parece estar en la mesa donde el peronismo empieza a definir su futuro. Cristina ya no ocupa allí el lugar indiscutido que tuvo durante años. Axel Kicillof trabaja para construir una candidatura presidencial: su viaje a Nueva York de la semana pasada, coincidente con el de Javier Milei, y las giras al exterior que tiene previstas forman parte de ese movimiento. Eso no significa que vaya a ser el candidato, pero sí que tiene una posibilidad concreta. Gobierna Buenos Aires, la provincia con cerca del 40% del padrón, y parte de una base de poder considerable para reunir apoyos.
Kicillof tampoco es el único actor de esa negociación. Para Cristina, el riesgo es que las decisiones sobre las candidaturas se tomen sin ella o con una participación suya cada vez menor. Reclamar un lugar para sí, aunque la postulación sea imposible, puede ser una forma de exigir un lugar en esas decisiones.
La incógnita es cuánto podrá obtener. Podría buscar espacios en las listas o impulsar un candidato presidencial propio que compita con Kicillof en una eventual PASO. Incluso podría alentar una candidatura por fuera de un acuerdo peronista. Por ahora, desde su sector circularon nombres como el del exgobernador sanjuanino Sergio Uñac y el de Gerardo Zamora, exgobernador de Santiago del Estero y actual senador nacional. Son posibilidades en discusión, no definiciones.
Cristina ya demostró, cuando eligió a Alberto Fernández como candidato presidencial, que puede intentar conservar poder designando a otro para competir. Lo que está en juego ahora es si todavía tiene la fuerza suficiente para imponer una decisión semejante.
Máximo, al pedir lo imposible, también deja a la vista su propia dificultad. No aparece como un aspirante capaz de encabezar esa disputa: tiene una alta impopularidad y no heredó el respaldo electoral de su madre. Cristina, aun detenida y con una imagen negativa elevada, conserva adhesión en una parte del electorado. Pero ese apoyo ya no le alcanza, por sí solo, para ordenar al peronismo.
Durante años, la decisión final sobre las candidaturas pasó por Cristina Kirchner. Hoy esa autoridad está en discusión. Máximo pide verla en la boleta; lo que realmente busca es impedir que la dejen fuera de la mesa donde se decide quién estará.





