La foto y la película: falta un proyecto integral de desarrollo
25/09/2026 | 07:10Redacción Cadena 3 Rosario
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Audio. La foto y la película: falta un proyecto integral de desarrollo
Radioinforme 3 Rosario
Hay un dato que obliga a mirar la realidad de frente: en el Gran Rosario la pobreza alcanza al 23,1%, en el Gran Santa Fe llega al 38,6% y, a nivel nacional, se habla de dos millones de nuevos pobres. Mientras conocemos estas cifras, Javier Milei está en Estados Unidos y sostiene que, si es reelegido en 2027, el ritmo de las inversiones permitirá que 2028 sea el mejor año económico de la historia argentina. Yo creo que acá hay que separar la foto de la película, pero también preguntarnos qué película queremos construir.
La foto es dura. Y no alcanza con decir que dentro de algunos meses o algunos años las cosas van a estar mejor. Detrás de cada punto porcentual hay personas que hoy tienen menos ingresos, menos oportunidades y mayores dificultades para llegar a fin de mes. Ahora bien, también es cierto que la pobreza no puede analizarse únicamente a partir de un dato mensual o de un período determinado. La economía puede mejorar o empeorar en un trimestre por múltiples razones. El problema es cuando no existe una estrategia de largo plazo capaz de modificar estructuralmente esa realidad.
Yo recuerdo las promesas de “pobreza cero” y otras consignas similares de gobiernos anteriores. No creo que un país serio deba prometer aquello que no está en condiciones de garantizar. Decir que vienen “los mejores 18 meses” puede funcionar como una expectativa política, pero también genera un riesgo enorme si después la realidad no acompaña. Prefiero objetivos concretos, medibles y sostenibles antes que grandes promesas que terminan chocando contra las restricciones de la economía.
Por eso, más que preguntarnos si 2028 será el mejor año de la historia, deberíamos discutir cómo hacemos para que 2040 y 2050 sean años mejores que 2028. Ese es el desafío verdadero. Podemos plantearnos un objetivo de largo plazo: duplicar el ingreso per cápita hacia 2040 y eventualmente triplicarlo hacia 2050. Si Argentina pudiera alcanzar ingresos de 30.000 o 35.000 dólares per cápita a precios actuales, estaríamos hablando de una transformación profunda de la sociedad.
Porque la pobreza no se resuelve solamente con un plan social más, un subsidio adicional o una transferencia del Estado. Esos instrumentos pueden ser necesarios para atender situaciones de emergencia, pero la solución estructural es generar riqueza. Y después viene la discusión fundamental: cómo se distribuye esa riqueza, cómo se crean oportunidades y cómo hacemos para que esas condiciones no dependan de quién ocupa la Casa Rosada.
Ahí aparece, para mí, una de las mayores fragilidades del planteo oficial. Si la solución depende de que una persona sea reelegida, entonces el modelo es extremadamente vulnerable. Un país no puede depender de un Presidente, de un partido ni de una elección. Un verdadero proyecto de desarrollo tiene que sobrevivir a los gobiernos y tiene que garantizar que, gane quien gane, existan determinadas reglas básicas que permitan invertir, producir y generar empleo.
La Argentina, además, está atravesando un momento internacional que ofrece oportunidades extraordinarias. Existe una demanda global muy importante por alimentos, energía y minerales. Tenemos una agroindustria competitiva, Vaca Muerta, recursos mineros y enormes posibilidades en la economía del conocimiento. Incluso sectores como la pesca tienen un potencial que muchas veces no incorporamos suficientemente a la discusión. Tenemos recursos; lo que falta es convertir esos recursos en un proceso sostenido de desarrollo.
Y acá es donde aparece mi principal crítica: lo que está haciendo el Gobierno es, fundamentalmente, un proceso de estabilización. No es todavía un plan integral de desarrollo. Se avanzó parcialmente en una reforma laboral, pero no estamos viendo todavía una transformación profunda del sistema tributario, previsional, financiero o monetario. Tampoco se resolvieron cuestiones centrales vinculadas con el federalismo y la calidad de los bienes públicos.
Entonces, ¿por qué Argentina debería crecer de manera extraordinaria si no hacemos las reformas que permitan liberar todo ese potencial? Puede crecer algo, naturalmente. Una economía que estabiliza determinadas variables puede recuperarse. Pero una cosa es recuperarse y otra muy diferente es desarrollar de manera sostenida las capacidades productivas del país. Para eso necesitamos mucho más que estabilidad: necesitamos instituciones, infraestructura, capital humano, reglas claras y reformas que duren.
Tampoco quiero caer en el error de atribuir cada dato malo a un fracaso del modelo. Las economías tienen ciclos. Puede subir la tasa de interés de la Reserva Federal, encarecerse el financiamiento, puede haber una sequía, una crisis ambiental o un shock externo. Un mes puede ser malo y otro bueno. Por eso siempre digo que hay que mirar la película completa y no solamente una fotografía aislada.
Lo que verdaderamente me preocupa es otra cosa: que la Argentina siga sin un proyecto integral y que continuemos pensando que un Gobierno, un Presidente o un determinado programa económico puede resolver por sí solo nuestros problemas. Todos los gobiernos hacen cosas buenas, regulares y malas. Lo importante es que exista un rumbo que no dependa de una elección. El país tiene que poder crecer independientemente de quién gane las elecciones.
Y termino con esto: la pobreza seguirá siendo un problema mientras no generemos riqueza de manera sostenida. Un mes tendremos mejores números y otro mes peores, pero eso no constituye una solución. La Argentina tiene una oportunidad extraordinaria por sus recursos y por el contexto internacional, pero la estamos desaprovechando si no construimos un verdadero plan de desarrollo. La discusión no debería ser solamente cómo llegar a 2028; debería ser qué país queremos tener en 2040 y en 2050. Esa es, para mí, la verdadera película.
Lectura rápida
¿Cuál es la tasa de pobreza en el Gran Rosario y Gran Santa Fe? En el Gran Rosario la pobreza alcanza al 23,1% y en el Gran Santa Fe llega al 38,6%.
¿Quién está en Estados Unidos hablando sobre el futuro económico de Argentina? Javier Milei está en Estados Unidos afirmando que, si es reelegido en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina.
¿Qué se propone para el ingreso per cápita hacia 2040 y 2050? Se plantea duplicar el ingreso per cápita hacia 2040 y eventualmente triplicarlo hacia 2050.
¿Qué falta para convertir los recursos de Argentina en desarrollo? Faltan instituciones, infraestructura, capital humano, reglas claras y reformas que duren para liberar el potencial de desarrollo.
¿Por qué es importante un proyecto integral en Argentina? Un proyecto integral es crucial para que el país pueda crecer independientemente de quién gane las elecciones y no dependa de un Presidente o un partido.





