Bouwer presentó 10 nuevos perros que serán entrenados para reforzar la seguridad penitenciaria
La División Canes del Servicio Penitenciario incorporó 10 pastores belga malinois nacidos en Bouwer. Serán adiestrados para detectar drogas, armas y celulares, además de intervenir en situaciones de conflicto.
11/09/2026 | 17:23Redacción Cadena 3
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La División Canes del Servicio Penitenciario de Córdoba presentó a sus 10 nuevos integrantes: una camada de pastores belga malinois nacidos en la base de Bouwer que comenzará ahora un proceso de adiestramiento de aproximadamente dos años.
Los cachorros representan la tercera generación de perros vinculados al Servicio Penitenciario, ya que son descendientes de animales que anteriormente formaron parte de la institución. Como parte de una tradición de la División Canes, todos fueron bautizados con nombres que comienzan con la letra “P”. Entre ellos se encuentran Pandora y Peke.
El objetivo es que estos animales se incorporen progresivamente a las tareas de seguridad en los establecimientos penitenciarios de la provincia. Su principal función será la detección y búsqueda de sustancias y elementos prohibidos, entre ellos drogas, armas y teléfonos celulares.
“Esta camada nacida recientemente va a ser destinada a lo que es la detección de sustancias prohibidas y peligrosas. Esa es como prioridad en la institución”, explicó Hugo Muccarcel, adiestrador de la División Canes.
Además, algunos de los perros serán preparados para tareas de seguridad y defensa, con ejercicios de destreza y entrenamiento específico.
Los cachorros comenzarán desde ahora una preparación que se extenderá aproximadamente durante dos años. Recién a partir de esa edad estarán en condiciones de desempeñar plenamente sus funciones dentro de los establecimientos penitenciarios.
El trabajo incluye ejercicios programados y actividades destinadas a desarrollar sus capacidades de detección, búsqueda, seguridad y obediencia.
Desde la División Canes explicaron que estos animales mantienen además un vínculo estrecho con sus guías, una relación basada en la confianza que resulta fundamental para el trabajo cotidiano.
“Son como agentes, pero de cuatro patas”, graficó Nadia Fernández, secretaria general de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico del Gobierno de Córdoba, al destacar la importancia de estos binomios dentro de la estructura de seguridad penitenciaria.
El jefe de la División Canes, Marcelo Emiliani, destacó que uno de los objetivos es continuar incorporando animales y ampliar la presencia de la unidad en distintos establecimientos de la provincia.
“El objetivo es seguir incorporando perros acá en la institución, brindar más seguridad también en los otros establecimientos de la provincia”, señaló.
En ese sentido, adelantó que próximamente se enviarán perros a unidades penitenciarias de Río Cuarto, Villa María y Cruz del Eje, entre otras localidades.
La reproducción y crianza dentro de la propia institución permite además mantener una línea genética de animales especialmente seleccionados para las tareas que desarrolla la División Canes.
“Tenemos de esta raza, vienen de abuelos, madres, padres y allí tratamos siempre de seguir la misma línea”, explicó Emiliani.
Los perros tienen una vida útil estimada de entre nueve y diez años, dependiendo principalmente de su estado sanitario. Durante sus primeros años son entrenados y luego cumplen funciones operativas hasta completar su etapa de servicio.

Una vez que llega el momento del retiro, los animales no quedan desvinculados de quienes los acompañaron durante su trayectoria.
“Cuando cumple su etapa que tiene que ir a descansar, como cualquier ser vivo, es destinado a su guía, a su domicilio particular”, explicó Muccarcel.
De esta manera, el vínculo construido durante años de entrenamiento y trabajo continúa también fuera del ámbito penitenciario.
Además de detectar estupefacientes, armas y celulares, los canes pueden ser utilizados en situaciones que requieren intervención dentro de los establecimientos penitenciarios, como conflictos entre internos.
La tarea forma parte de un esquema de seguridad en el que el perro y su guía trabajan como un binomio operativo, con entrenamiento permanente y una relación basada en la confianza.
Los 10 cachorros de Bouwer ya comenzaron su preparación. Por delante tendrán dos años de aprendizaje antes de incorporarse plenamente al trabajo penitenciario. Mientras tanto, Pandora, Peke y sus compañeros de camada se convirtieron en los nuevos integrantes de una línea de perros que ya lleva tres generaciones colaborando con la seguridad de las cárceles cordobesas.
Informe de Jorge Mercado
Lectura rápida
¿Qué presentó la División Canes del Servicio Penitenciario de Córdoba? La División Canes presentó a 10 nuevos integrantes, una camada de pastores belga malinois nacidos en la base de Bower.
¿Quién es el adiestrador de la División Canes? El adiestrador es Hugo Muccarcel, quien explicó que la prioridad es la detección de sustancias prohibidas.
¿Cuándo comenzarán los perros su adiestramiento? Los perros comenzarán su adiestramiento ahora y se extenderá durante aproximadamente dos años.
¿Dónde se enviarán perros próximamente? Los perros se enviarán a unidades penitenciarias de Río Cuarto, Villa María y Cruz del Eje.
¿Por qué es importante el vínculo entre los perros y sus guías? El vínculo es fundamental para el trabajo cotidiano, basado en la confianza y la colaboración operativa.








