La importancia de la nutrición en el tratamiento de tumores de cabeza y cuello
Este cáncer afecta de dos a cuatro veces más a los hombres que a las mujeres y se manifiesta sobre todo en mayores de 50 años.
El estado nutricional es fundamental en oncología, y en el caso de algunos tipos de cáncer, como los de cabeza y cuello, su importancia se magnifica debido a que la enfermedad puede afectar la capacidad de alimentarse.
Los tumores de cabeza y cuello impactan en funciones esenciales como masticar, deglutir, hablar y respirar, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Este tipo de cáncer afecta de dos a cuatro veces más a los hombres que a las mujeres y se presenta mayormente en personas mayores de 50 años. En Argentina, se estima que hay aproximadamente 3 mil nuevos casos anuales, con un aumento global proyectado del 30% para 2030.
La ubicación del tumor puede provocar síntomas como dolor al tragar, dificultades para masticar, sensación de obstrucción, alteraciones del gusto y pérdida de apetito. A esto se suman los efectos secundarios de tratamientos como cirugía, radioterapia y quimioterapia, que pueden ocasionar mucositis (úlceras en el tracto digestivo), inflamación y sequedad bucal, complicando aún más la alimentación.
Los especialistas consideran a estos pacientes como los más vulnerables desde el punto de vista nutricional. La prevalencia de desnutrición en pacientes con cáncer de cabeza y cuello es alarmantemente alta, atribuida tanto al impacto de la enfermedad como a los efectos de los tratamientos.
"Cuando una persona deja de alimentarse adecuadamente durante varias semanas, no solo baja de peso, sino que también pierde masa muscular, fuerza y capacidad funcional. Esto puede afectar su autonomía, calidad de vida y la posibilidad de completar los tratamientos según lo planeado", explicó Agustina Senese, licenciada en Nutrición y jefa de Cuidados Paliativos del Hospital General de Agudos ‘Dr. Cosme Argerich’ y coordinadora del área de Nutrición de la Asociación Civil SOSTÉN.
Otro aspecto preocupante es el desarrollo de sarcopenia, que implica la pérdida progresiva de masa y función muscular. Aunque se relaciona comúnmente con el envejecimiento, también es frecuente en pacientes oncológicos, incluso en aquellos que mantienen un peso aparentemente normal.
La evidencia científica indica que la pérdida de masa muscular se vincula con mayores tasas de complicaciones, internaciones prolongadas y peores resultados clínicos. Por ello, cada vez más guías internacionales sugieren evaluar el estado nutricional de forma sistemática desde las etapas iniciales de la enfermedad.
La dificultad para tragar
Un síntoma clave en los tumores de cabeza y cuello es la dificultad para tragar (disfagia). Esta condición puede comprometer la hidratación, limitar la ingesta de alimentos y aumentar el riesgo de complicaciones respiratorias, afectando significativamente la vida de los pacientes.
Para SOSTÉN, la atención nutricional debe ser parte de un enfoque interdisciplinario que incluya oncólogos, cirujanos, fonoaudiólogos y psicólogos. "La nutrición deja de ser solo una recomendación de hábitos saludables y se convierte en una intervención terapéutica concreta. Detectar precozmente las dificultades para alimentarse permite actuar antes de que surjan complicaciones severas", añadió la Lic. Senese.
"La nutrición es a menudo subestimada en el cuidado oncológico, a pesar de su influencia en la evolución clínica y el bienestar del paciente. Un #TratamientoCompleto no solo implica la salud física, sino también la capacidad de las personas para llevar a cabo actividades cotidianas como comer y compartir con sus seres queridos", afirmó María Alejandra Iglesias, presidenta de SOSTÉN.
En un contexto donde cada vez más personas sobreviven al cáncer o viven con la enfermedad durante períodos prolongados, los especialistas coinciden en que incorporar la evaluación y el acompañamiento nutricional desde etapas tempranas puede mejorar resultados clínicos, reducir complicaciones y preservar la calidad de vida.
Los cánceres de cabeza y cuello son uno de los grupos tumorales más comunes a nivel mundial, con cerca de 950.000 nuevos casos diagnosticados anualmente. Los principales factores de riesgo siguen siendo el consumo de tabaco y alcohol, aunque la infección por el virus del papiloma humano (VPH) está adquiriendo cada vez más relevancia.
Lectura rápida
¿Cuál es la importancia del estado nutricional en oncología? Es fundamental, especialmente en cánceres de cabeza y cuello, donde la enfermedad afecta la capacidad de alimentarse.
¿Quiénes son más afectados por los tumores de cabeza y cuello? Afectan de dos a cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, principalmente en personas mayores de 50 años.
¿Cuántos nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello hay en Argentina? Se estima que hay aproximadamente 3 mil nuevos casos anuales.
¿Qué complicaciones puede generar la dificultad para tragar? Puede comprometer la hidratación, limitar la ingesta de alimentos y aumentar el riesgo de complicaciones respiratorias.
¿Por qué es importante la atención nutricional en pacientes oncológicos? Mejora resultados clínicos, reduce complicaciones y preserva la calidad de vida de los pacientes.
[Fuente: Noticias Argentinas]






