Ángela Sannuti, psicóloga: “Gran parte de las enfermedades psíquicas son bloqueos que crea el miedo”
La autora del libro “La última vez que fuimos niños: perder el miedo para abrazar la vida” dijo a Cadena 3 que el sentido de la vida es “desarrollar nuestra singularidad”.
16/09/2026 | 20:46Redacción Cadena 3
-
Audio. Ángela Sannuti, psicóloga: “Gran parte de las enfermedades psíquicas son bloqueos que crea el miedo”
La Argentina Hoy
¿Qué significa verdaderamente, en términos psicológicos, la noción de que todos llevamos un "niño interior"?
En la psicología se habla habitualmente del "niño herido", pero en mi libro planteo la existencia del "niño íntegro", aquella esencia y singularidad con la que nacemos antes de ser condicionados por el entorno. Tras más de cuarenta años de práctica clínica, he observado que la mitad del sufrimiento humano proviene del profundo desconocimiento de nuestra propia naturaleza. Vivimos en una cultura que enfatiza la falta y la limitación, haciéndonos sentir insuficientes. Sin embargo, nacemos con un inmenso potencial de virtudes en forma de semilla. Basta observar a un niño pequeño para ver su curiosidad y creatividad. La razón por la cual devenimos adultos opacos y desorientados es que hemos sido educados sobre la base del miedo, la culpa y la desvalorización.
¿Ese miedo al que hace referencia surge de condicionamientos recibidos en la crianza y la educación formal?
El miedo fundamental es el miedo a ser uno mismo. La educación, tanto en el hogar como en las instituciones como el colegio o los clubes, funciona como un sistema de amplificación recíproca. En lugar de favorecer que cada persona despliegue su singularidad, la crianza tradicional nos exige encajar en moldes preestablecidos por temor al rechazo o a la desaprobación.
¿Cómo se manifiesta ese condicionamiento inicial en el desarrollo de la vida emocional?
La primera barrera es el miedo a sentir. Para comprender este proceso, es fundamental diferenciar entre emociones y sentimientos. Las emociones responden al instinto primario de supervivencia que compartimos con los animales; la ira, el miedo o la tristeza son reacciones automáticas e involuntarias que se activan cuando crecemos en un entorno percibido como amenazante o agresivo.
/Inicio Código Embebido/
Solidaridad. Adoptaron 11 hijos y recibieron a otros 10 en guarda: la historia de una familia de Unquillo
Jorge Lencinas y Claudia Gordillo llevan 34 años de casados y construyeron una familia que llegó a tener 21 niños en su casa. Adoptaron hermanos que habían sido separados y también fueron padres y abuelos al mismo tiempo.
/Fin Código Embebido/
¿En qué se diferencian los sentimientos de las emociones y cuál es su función en nuestro crecimiento?
A diferencia de las emociones instintivas, los sentimientos son construcciones culturales, mentales y psíquicas. Los sentimientos constituyen nuestra brújula primordial para desarrollar la singularidad. Crecer y madurar implica aprender a legitimar nuestras emociones y sentimientos en lugar de reprimirlos por seguir mandatos externos, teniendo el coraje de asumir plenamente lo que somos.
Desde esta perspectiva, ¿de qué manera se redefinen etapas de la vida como la adolescencia y la vejez?
La psicología suele presentar a la adolescencia como una etapa caracterizada por la inestabilidad y la desorientación, pero ese comportamiento es el resultado de la educación recibida; la adolescencia debería ser una auténtica explosión de creatividad y curiosidad. De igual modo, la vejez no tiene por qué asociarse con la tristeza o la depresión, sino que debería vivirse como un manantial de sabiduría y gozo por la vida.
En su libro introduce la expresión "permiso para ser humanos". ¿A qué se refiere concretamente con este concepto?
Se refiere a la necesidad de iluminar el inconsciente, que es aquel espacio donde fuimos escondiendo todo lo que no se nos permitió expresar o sentir. Madurar consiste en recuperar e integrar esos aspectos sacrificados. El desafío de la vida es completarnos como seres humanos, superando las estructuras culturales centradas en la mera supervivencia, el ataque y la competencia, para dar lugar al desarrollo del amor y la sabiduría internos.
¿Considera entonces que muchos adultos continúan funcionando bajo la lógica de su infancia no resuelta?
Sí, en la práctica se observa a niños asustados, dependientes y desvalorizados disfrazados de adultos. Al no haber completado psicológicamente las fases de la niñez y la adolescencia, el desarrollo se detiene. Todo síntoma o enfermedad es en realidad un llamado del inconsciente que nos pide atención para desbloquear nuestro potencial y permitir que esa semilla florezca.
Ante este escenario, ¿cuál es la propuesta central para iniciar el camino de recuperación personal?
La propuesta central es girar la mirada e iniciar el retorno hacia nuestro interior. Se nos ha enseñado a vivir volcados hacia el afuera y de espaldas a nuestra propia riqueza. El primer paso consiste en dejar de buscar respuestas afuera, reconciliarnos con nuestro mundo emocional y comprender que el verdadero tesoro y nuestro hogar están dentro de nosotros mismos.
Para concluir la entrevista, ¿podría recomendarnos alguna lectura o propuesta cultural?
Recomiendo el libro "Dejar ir: El camino de la entrega", de David Hawkins, por ser una guía muy práctica y motivadora para reencontrarse con el mundo interno. Asimismo, sugiero la lectura de la obra de la poetisa argentina Olga Orozco, cuya poesía representa una forma profunda e inspiradora de introspección psicológica.
Entrevista de Sergio Suppo.
Lectura rápida
¿Qué significa la noción de "niño interior"?
Se refiere a la esencia y singularidad con la que nacemos antes de ser condicionados por el entorno.
¿De dónde surge el miedo mencionado?
Surge de condicionamientos recibidos en la crianza y la educación formal que limitan la singularidad.
¿Cómo se manifiesta el condicionamiento en la vida emocional?
Se manifiesta como el miedo a sentir, con emociones que son reacciones automáticas a entornos amenazantes.
¿Qué diferencia hay entre sentimientos y emociones?
Las emociones son instintivas, mientras que los sentimientos son construcciones culturales que guían nuestro desarrollo personal.
¿Cuál es la propuesta para la recuperación personal?
Girar la mirada hacia nuestro interior y reconciliarnos con nuestro mundo emocional para descubrir nuestro verdadero potencial.





