Aumentan las consultas por ojo seco en invierno: calefacción y productividad laboral en riesgo
El descenso de temperatura y la baja humedad ambiental contribuyen a un aumento en las consultas por ojo seco, afectando la productividad de quienes pasan largas horas frente a pantallas.
Buenos Aires, 25 de julio (NA) – Contrario a lo que muchos piensan, el síndrome de ojo seco no es exclusivo del verano debido al uso del aire acondicionado. La temporada invernal se ha convertido en un periodo crítico para la salud ocular, con un notable aumento de consultas oftalmológicas. Los especialistas alertan que la combinación de la caída de temperatura, la baja humedad ambiental y el uso intensivo de calefacción en hogares y oficinas ha disparado estas consultas.
"Sí, las consultas o intervenciones por ojo seco aumentan en invierno", afirma el doctor Emiliano López (M.P. 116.573), oftalmólogo de la Sección Córnea del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Austral. Desde la perspectiva médica, el principal problema radica en el resecamiento del aire generado por los sistemas de calefacción. Según López, "lo que más afecta al ojo seco es la combinación de calefacción interior con humedad muy baja, porque eso acelera la evaporación lagrimal". Esta condición resulta especialmente perjudicial en espacios cerrados donde el aire no se renueva con frecuencia.
La combinación de ambientes calefaccionados y largas jornadas laborales frente a pantallas ha delineado un nuevo perfil de riesgo, que impacta directamente en la productividad de miles de trabajadores. Las personas que utilizan dispositivos electrónicos más de seis horas diarias están en un grupo de mayor riesgo. Este grupo incluye a personas mayores, mujeres y quienes padecen condiciones sistémicas como rosácea, artritis, tiroides, depresión, apnea del sueño, asma y alergia.
Además, el riesgo se ve incrementado por factores como el mal sueño, el estrés, ciertas ocupaciones que requieren exposición visual intensa y el uso de medicamentos que afectan la película lagrimal, como antidepresivos, antihistamínicos o diuréticos.
El peligro de la automedicación
Uno de los principales desafíos para los profesionales de la salud es la automedicación con colirios de venta libre, ya que muchas personas no logran diferenciar entre el ojo seco y otros problemas como alergias estacionales o fatiga visual. "La picazón y los síntomas nasales apuntan más a alergia; la sequedad, ardor y visión borrosa fluctuante apuntan más a ojo seco, pero a menudo coexisten", aclara el doctor López, quien advierte que "distinguir ojo seco de alergia invernal por síntomas es impreciso, porque ambos cuadros comparten enrojecimiento, irritación y sensación de sequedad, y con frecuencia se superponen o confunden".
La estrecha relación entre ambas patologías está respaldada por evidencia científica internacional. "Para síntomas persistentes, corresponde valoración por un oftalmólogo o alergista", enfatiza el profesional.
Cuando las lágrimas artificiales estándar no logran aliviar el ardor o la visión borrosa, la medicina oftalmológica actual ofrece alternativas avanzadas. La primera línea de tratamiento incluye la lubricación ocular personalizada, la conservación de la película lagrimal y la estimulación de la secreción. Para los casos de ojo seco evaporativo, el doctor López menciona que "el cuidado palpebral en casa incluye compresas tibias, higiene del borde palpebral y masaje suave para facilitar la salida de la secreción de las glándulas del párpado".
Cómo proteger los ojos en la oficina o el hogar
Para cuidar la salud visual en espacios donde no es posible evitar la calefacción, el doctor Emiliano López recomienda implementar tres hábitos de prevención: controlar el ambiente interior regulando la temperatura de la calefacción y aumentando la humedad a un rango óptimo del 40 al 60%; establecer pausas visuales programadas, es decir, interrupciones frecuentes en el uso de dispositivos electrónicos; y bloquear corrientes de aire que provengan de rejillas, caloventores o sistemas de ventilación que apunten directamente hacia el puesto de trabajo.
Lectura rápida
¿Qué provoca el aumento de consultas por ojo seco?
El descenso de la temperatura y la baja humedad ambiental, sumado al uso intensivo de calefacción.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Las personas que utilizan pantallas más de seis horas al día, mayores y quienes padecen condiciones sistémicas.
¿Qué síntomas caracterizan el ojo seco?
Sensación de sequedad, ardor y visión borrosa fluctuante, que a menudo se confunden con alergias.
¿Cuál es el tratamiento recomendado?
Lubricación ocular personalizada y cuidados en casa como compresas tibias y masajes suaves.
¿Qué hábitos se sugieren para proteger los ojos?
Regular la temperatura y humedad del ambiente, establecer pausas visuales y bloquear corrientes de aire.
[Fuente: Noticias Argentinas]






