Lula en la ONU: "la democracia enfrenta un nuevo desafío y no podemos permitir injerencias"
Durante su intervención en la ONU, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alertó sobre la crisis democrática y la injerencia externa en asuntos internos. Reafirmó la soberanía brasileña y la necesidad de cooperación internacional.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, instó el martes a los líderes mundiales a adoptar medidas más contundentes frente a la intensificación de los conflictos globales, al tiempo que advirtió que los países no deben interferir en los asuntos internos de otras naciones en momentos en que, según dijo, "la democracia vuelve a estar en jaque".
Durante su discurso en la apertura de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario brasileño, quien aspira a la reelección para un cuarto mandato no consecutivo en los comicios que Brasil celebrará en octubre, criticó la injerencia externa en los asuntos internos de su país.
"No permitiremos que los enemigos de la democracia, ya sean internos o externos, socaven la voluntad popular. La democracia brasileña pertenece a los brasileños. Brasil seguirá siendo un país soberano", afirmó Lula. "Nadie nos apartará de este camino".
Lula ofreció su discurso poco antes que interviniera en el estrado su homólogo estadounidense, Donald Trump, con quien ha protagonizado una serie de controversias en el último año. Sus palabras se producen en un momento en que las tensiones entre Estados Unidos y Brasil van en aumento producto de las tarifas estadounidenses impuestas a los productos brasileños y las críticas de Trump al juicio en contra del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), un aliado político y quien actualmente cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado.
Las relaciones entre ambos países se han tensado aún más tras las crecientes denuncias de injerencia extranjera a falta de dos semanas para los comicios generales, en los que Lula aparece técnicamente empatado con su principal adversario político, el senador Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente Bolsonaro y quien cuenta con el apoyo público de Trump.
Ante la ONU, Lula destacó que el sistema electoral brasileño es "moderno y robusto" y advirtió sobre las campañas de desinformación que buscan distorsionar el debate público previo a las elecciones, señalando que "la democracia está una vez más en peligro".
"Brasil no es el patio trasero de nadie", declaró. "Estamos presenciando nuevamente injerencias externas en los procesos electorales".
El mandatario brasileño igualmente se refirió al combate al crimen organizado en el país y destacó que, aunque valora la cooperación internacional para frenar la violencia, Brasil "no delegará la responsabilidad de defender" sus fronteras.
"Estamos preparados para enfrentar las organizaciones criminales que aterrorizan nuestras comunidades", expresó. "No necesitamos portaaviones protegiendo nuestras aguas. Necesitamos cooperación para frenar el flujo de armas y dinero que alimentan la delincuencia".
Las declaraciones de Lula se producen tres días después de que presentara, el pasado viernes, un plan piloto para ampliar el papel del gobierno federal en la lucha contra la violencia de las bandas criminales en Río de Janeiro, después de que tanto Bolsonaro como Trump acusaran a Lula de actuar de manera insuficiente para frenar a los grupos de crimen organizado.
A inicios del año, el gobierno estadounidense designó a dos grupos criminales brasileños —el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV)— como organizaciones terroristas extranjeras. La decisión fue tajantemente rechazada por el jefe de Estado brasileño, mientras que algunos analistas y sectores políticos han argumentado que la medida podría tener como objetivo interferir en las elecciones.
Lula ya había anticipado que aprovecharía la mayor arena de la diplomacia mundial para decirle a Trump que "no se meta" en las elecciones de Brasil, aunque moderó considerablemente su tono en su intervención a los líderes globales.
Lula comenzó su discurso criticando duramente lo que calificó como debilidad en las acciones de la ONU ante las guerras en Ucrania y Oriente Medio, y pidió una reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, señalando que tan solo en 2025 el mundo "verá el mayor número de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial".
"La ONU está fallando en una de sus misiones más elevadas: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra", declaró Lula. "Su credibilidad nunca ha sido tan baja; su capacidad para proteger a los más vulnerables, aquellos que no tienen ejército ni arsenales, nunca ha sido tan reducida".
Lula afirmó que el organismo debe recuperar su capacidad de diálogo y mediación, y que es momento de elegir entre el multilateralismo y/o la fragmentación global.
"Las concesiones a la ley del más fuerte han superado todos los límites", dijo. "La guerra no es la continuación de la política por otros medios; es la ruptura total de la política".
Lectura rápida
¿Qué advirtió Lula en la ONU?
El presidente brasileño alertó sobre la crisis democrática y la injerencia externa en asuntos internos de otros países.
¿Cuál es el contexto de sus declaraciones?
Se producen a días de las elecciones en Brasil y en medio de tensiones con Estados Unidos.
¿Qué dijo sobre la democracia brasileña?
Lula afirmó que la democracia pertenece a los brasileños y que no permitirá injerencias externas.
¿Cómo describió el sistema electoral brasileño?
Lula destacó que es "moderno y robusto", advirtiendo sobre campañas de desinformación.
¿Qué pidió respecto a la ONU?
Lula solicitó una reforma del Consejo de Seguridad y criticó su falta de acción ante conflictos globales.
[Fuente: AP]





