La nueva estrategia del Banco Central de Bolivia busca controlar el dólar y la inflación
El Banco Central de Bolivia adopta una medida que podría contener la inflación, pero también frenar el crecimiento económico, según un analista experto en seguridad.
El Banco Central de Bolivia (BCB) ha implementado una nueva estrategia para retirar liquidez del sistema financiero, con el objetivo de reducir la presión sobre el dólar y controlar la inflación. Sin embargo, este enfoque podría limitar el acceso al crédito, encarecer el financiamiento y desalentar tanto la inversión como el consumo, lo que podría profundizar la desaceleración de una economía que ya enfrenta dificultades, advirtió el analista económico y experto en seguridad José Ugarte.
Recientemente, el BCB puso en marcha la denominada Reserva Monetaria Restringida (RMR), un mecanismo que obliga a los bancos Múltiples y al Banco Público a inmovilizar el 3 % de ciertos depósitos en moneda nacional que manejan.
La medida, establecida mediante la Resolución de Directorio 131/2026, se basa en los depósitos registrados al 3 de septiembre y ordena que los recursos sean debitados automáticamente de las cuentas de encaje y corriente de las entidades financieras en el BCB.
Estos fondos estarán inmovilizados por un período de 180 días y no generarán intereses, según información de la Agencia Xinhua, citada por Agencia Noticias Argentinas.
Esta decisión se inscribe dentro de la política monetaria contractiva del BCB, que ha recurrido a diversos instrumentos en los últimos meses para absorber liquidez y fortalecer la efectividad de sus medidas monetarias.
El organismo ha señalado que su política está dirigida a disminuir las presiones monetarias, en paralelo a la transición hacia un régimen cambiario más flexible.
Ugarte comentó a Xinhua que uno de los beneficios de la medida podría ser la reducción de bolivianos en circulación, lo que podría disminuir la demanda de dólares y moderar las tensiones cambiarias, al tiempo que limita uno de los factores que contribuyen al aumento de precios.
Sin embargo, el mecanismo también presenta un riesgo: al inmovilizar recursos de las entidades financieras, el BCB restringe la liquidez disponible para operaciones de intermediación, lo que podría impactar en el margen de los bancos para otorgar nuevos préstamos.
El primer efecto de esta situación podría ser una menor disponibilidad de crédito. "Los bancos podrían adoptar criterios más estrictos para seleccionar prestatarios, exigir mayores garantías o imponer condiciones financieras menos favorables. En ciertos sectores, también podría haber un aumento en el costo del financiamiento," advirtió.
El impacto de esta medida podría trasladarse desde el sistema financiero hacia la economía real. Según el experto, un acceso más limitado o costoso al crédito podría llevar a las empresas a posponer inversiones, reducir proyectos de expansión o enfrentar mayores dificultades para financiar su capital de trabajo.
En los hogares, condiciones más restrictivas podrían influir en las decisiones de consumo y en la demanda de bienes duraderos.
Ugarte explicó que la cadena de transmisión de estos efectos podría ser extensa, ya que menos liquidez puede implicar menos crédito; un financiamiento más costoso podría desalentar la inversión; y una menor inversión, junto con un crédito más limitado, podría reducir el consumo, contribuyendo así a una mayor desaceleración de la actividad económica.
El riesgo de esta situación es aún más significativo dado que la economía boliviana ya enfrenta un panorama débil. Ugarte agregó que, aunque una política monetaria más restrictiva puede ayudar a corregir desequilibrios monetarios y cambiarios, también puede ejercer presión sobre una actividad que necesita recuperar inversión, financiamiento y demanda interna.
Para el analista, el desafío del BCB será contener el dólar y la inflación sin trasladar el costo del ajuste a la economía real, ya que una menor liquidez podría aliviar las presiones cambiarias, pero también restringir el crédito, encarecer el financiamiento y acentuar la desaceleración de la actividad económica.
Lectura rápida
¿Qué medida adoptó el Banco Central de Bolivia?
El Banco Central de Bolivia implementó la Reserva Monetaria Restringida, que obliga a los bancos a inmovilizar el 3% de ciertos depósitos.
¿Cuál es el objetivo de esta medida?
El objetivo es reducir la presión sobre el dólar y controlar la inflación.
¿Qué riesgo implica esta política?
Puede restringir el crédito y encarecer el financiamiento, afectando la inversión y el consumo.
¿Cómo podría afectar a las empresas?
Las empresas podrían posponer inversiones y enfrentar dificultades para financiar su capital de trabajo debido al acceso limitado al crédito.
¿Qué desafío enfrenta el Banco Central?
El desafío es contener el dólar y la inflación sin impactar negativamente en la economía real.
[Fuente: Noticias Argentinas]





