En Immokalee, un centro de Head Start enseña en inglés y español mientras enfrenta reformas
En Immokalee, Florida, un centro de Head Start enseña a niños en inglés y español. Una reforma de Trump propone que toda la educación sea en inglés, lo que podría afectar a familias hispanohablantes.
IMMOKALEE, Florida, EE.UU. — En un ambiente cálido y vibrante, los niños de dos años en un centro de Head Start están listos para almorzar tras disfrutar de actividades como jugar en el patio y trabajar con arcilla. Este centro se caracteriza por su enfoque bilingüe, enseñando tanto en inglés como en español.
Durante la hora del almuerzo, los pequeños rezan en inglés, agradeciendo por la comida que pronto disfrutarán. La maestra, en español, presenta el menú y pide a uno de los niños, Eduardo, que sirva el arroz. Este escenario refleja la realidad de muchas familias en Immokalee, una comunidad agrícola ubicada a unos 190 kilómetros al noroeste de Miami, donde más del 50% de los niños provienen de hogares guatemaltecos y hablan poco o nada de inglés.
Alrededor de un tercio de los alumnos en Head Start tienen un idioma distinto al inglés en casa. Este programa federal, que atiende a aproximadamente 700.000 niños de bajos ingresos, ha mantenido un enfoque inclusivo al contratar maestros que son políglotas, permitiendo que los estudiantes aprendan inglés usando su lengua materna como base.
Sin embargo, una reforma propuesta por el gobierno del expresidente Donald Trump podría cambiar radicalmente este enfoque. Si se implementa, la nueva normativa exigiría que toda la enseñanza en los programas de Head Start se imparta exclusivamente en inglés, aunque se permitirían excepciones para lenguas tribales. Esta medida, según el gobierno, busca mejorar las oportunidades económicas de los niños en el futuro.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos, que supervisa el programa, sostiene que "una base sólida en el idioma inglés" es crucial para preparar a los niños para la escuela. Sin embargo, la propuesta podría implicar costos significativos, estimándose que la transición a un currículo en inglés podría requerir decenas de millones de dólares para reemplazar materiales didácticos.
En el aula de Immokalee, los juguetes están etiquetados en ambos idiomas y los maestros utilizan canciones y cuentos en inglés y español para fomentar el aprendizaje. Este enfoque, conocido como el "Enfoque Lingüístico Planificado", permite a los educadores ayudar a los niños a aprender inglés mientras emplean su lengua materna como herramienta educativa. Estudios sugieren que el aprendizaje en el idioma materno puede facilitar la adquisición del inglés, permitiendo que conceptos ya conocidos en español se transfieran al nuevo idioma.
La propuesta de reforma ha generado críticas, incluso de expertos como Michael López, un psicólogo infantil que ha investigado el aprendizaje temprano. López afirma que no hay evidencia que respalde la idea de que la enseñanza exclusiva en inglés produzca mejores resultados académicos y advierte que esto podría ser un retroceso en las políticas educativas.
El gobierno de Trump también busca eliminar el requisito que obliga a los centros con un número significativo de alumnos que no hablan inglés a contar con personal que hable esos idiomas. Este cambio, según los críticos, podría dificultar la comunicación con las familias hispanohablantes, ya que muchos padres dependen del español para interactuar con el personal escolar.
A pesar de estas tensiones, en el centro de Immokalee, los maestros continúan comunicándose con los padres en español y enviando informes diarios sobre el desempeño de los niños, asegurando que las familias se mantengan informadas sobre el progreso de sus hijos. Las reuniones mensuales y conferencias también se realizan en ambos idiomas, lo que fomenta una participación activa de los padres.
Isabel García, directora ejecutiva de la Redlands Christian Migrant Association, que supervisa varios centros de Head Start, expresó su preocupación por cómo la propuesta afectará la comodidad de las familias al comunicarse. "No sé cómo van a impedir que la gente hable español, porque es el idioma del hogar", dijo García.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos ha declarado que la nueva normativa solo afectaría la enseñanza, permitiendo que los maestros sigan usando el idioma materno en contextos no instructivos. Sin embargo, muchos educadores y expertos advierten que la falta de personal bilingüe podría obstaculizar la comunicación y la participación familiar, esenciales para el desarrollo educativo de los niños.
En este contexto, la comunidad de Immokalee sigue siendo un ejemplo de cómo un enfoque educativo bilingüe puede beneficiar a los niños y sus familias, mientras que la incertidumbre sobre la reforma plantea preguntas sobre el futuro de la educación en idiomas múltiples.
Lectura rápida
¿Qué se enseña en el centro de Head Start?
Se enseña en inglés y español, apoyando a niños de familias hispanohablantes.
¿Cuál es la propuesta del gobierno de Trump?
Exigir que toda la enseñanza en Head Start sea en inglés, con algunas excepciones.
¿Qué impacto tendría esta reforma?
Podría dificultar la comunicación con familias hispanohablantes y requerir cambios costosos.
¿Cómo aprenden los niños en el centro?
Utilizan un enfoque que combina el aprendizaje en inglés con su lengua materna.
¿Qué opinan los expertos sobre la reforma?
No hay evidencia que apoye que la enseñanza solo en inglés mejore los resultados académicos.
[Fuente: AP]





