Burnham se presenta ante la Cámara de los Comunes y promete restaurar la esperanza en el Reino Unido
En su primera aparición en la Cámara de los Comunes, el primer ministro Andy Burnham destacó su compromiso de revitalizar la economía y redistribuir el poder en Gran Bretaña. Su discurso contrastó con el de su predecesor Keir Starmer.
LONDRES — El primer ministro británico Andy Burnham se dirigió a los legisladores en la Cámara de los Comunes el martes, marcando su primera aparición como líder del Reino Unido desde su ascenso hace seis semanas. En un contexto marcado por conflictos en Europa y Oriente Medio, Burnham reafirmó su compromiso de revitalizar la economía, aliviar el costo de vida y llevar a cabo una redistribución significativa del poder desde Londres hacia las regiones de Gran Bretaña.
El día en que el Parlamento reanudó sus sesiones tras el receso de verano, Burnham expresó su intención de "desbloquear una sensación de positividad y posibilidad en cada código postal de Gran Bretaña".
"Podemos hacer que esta próxima década sea mejor que la última", afirmó Burnham. "Podemos elevar las perspectivas de toda nuestra gente y de todos nuestros lugares. Podemos poner más poder en cada código postal. Podemos hacer que Gran Bretaña vuelva a creer. Podemos recuperar la esperanza".
Este discurso marcó un claro contraste con los mensajes pesimistas de su predecesor, Keir Starmer, quien solía enfatizar la magnitud de los desafíos que enfrenta el país. Starmer fue destituido como líder del Partido Laborista después de sufrir una serie de derrotas electorales, y anunció su renuncia a su escaño en el Parlamento en las próximas semanas.
Burnham se compromete a un cambio radical
Desde su asunción el 20 de julio, Burnham ha recorrido el país prometiendo un renovado optimismo nacional. Ha propuesto medidas modestamente económicas, como la reducción de impuestos en las facturas de energía doméstica y una disminución de gravámenes a pubs y clubes nocturnos, con el objetivo de ofrecer un "respiro" a la población y a las empresas.
El nuevo líder laborista amplió su diagnóstico sobre los problemas que aquejan a Gran Bretaña, afirmando que el país ha tomado "giros equivocados" desde la década de 1980. Burnham indicó que "el poder político se centralizó, el poder económico se privatizó, y el país se desindustrializó", añadiendo que el referéndum de 2016 para abandonar la Unión Europea ha generado "una década de bajo crecimiento".
El primer ministro sugirió que un mayor control público sobre recursos esenciales como el agua, la energía y el transporte podría impulsar el crecimiento económico y aliviar la carga financiera de los hogares, aunque su plan para revertir la privatización de estos sectores clave aún no está claro.
Retos y críticas
La líder conservadora Kemi Badenoch criticó el diagnóstico económico de Burnham, señalando que su enfoque es "completamente erróneo". Según Badenoch, Burnham cree que el gasto gubernamental generará riqueza para todos, argumentando que su visión lo lleva a querer regresar a las políticas de la década de 1970.
Los opositores también cuestionan la propuesta de North 10, una segunda oficina del primer ministro en Manchester, que Burnham sostiene que ayudará a empoderar a los líderes locales y a distribuir el crecimiento económico. Críticos lo califican de un truco costoso.
Burnham aseguró que North 10 supervisará "la mayor redistribución de poder que este país ha visto", ayudando a las regiones a establecer autoridades locales con mayor poder para que la gente tenga más "propiedad y control" sobre sus comunidades.
Desafíos en defensa y política exterior
A pesar del "impulso Burnham" en las encuestas, el nuevo líder enfrenta desafíos internos y externos significativos. En su primer viaje al extranjero, Burnham visitó Kiev el mes pasado para reafirmar el apoyo del Reino Unido a Ucrania y discutir la colaboración en la producción de misiles de largo alcance, lo que provocó que Rusia acusara a Gran Bretaña de intervenir en el conflicto.
Burnham aseguró que el apoyo a Ucrania "no cambiará, independientemente de las amenazas que enfrentemos". Además, el Reino Unido se encuentra bajo presión para aumentar el gasto en defensa, en respuesta a las amenazas rusas y a la disminución del respaldo de Estados Unidos a Europa.
El gobierno de Burnham deberá proporcionar detalles sobre cómo financiará un incremento en el gasto militar, que busca cumplir con el objetivo de la OTAN de alcanzar el 3,5% del PIB para 2035.
Asimismo, Burnham deberá decidir si autorizar más producción de petróleo y gas en el mar del Norte, una medida respaldada por el presidente estadounidense Donald Trump, que enfrenta oposición por parte de defensores de la energía limpia. Aunque no abordó esta cuestión directamente, Burnham mencionó que Gran Bretaña "afrontará el desafío climático", y planea asistir a la conferencia internacional sobre el clima COP31 en Turquía en noviembre.
Lectura rápida
¿Quién es Andy Burnham?
El nuevo primer ministro británico, exalcalde del Gran Manchester, asumió el cargo el 20 de julio de 2026.
¿Qué prometió Burnham en su discurso?
Se comprometió a revitalizar la economía y redistribuir el poder en Gran Bretaña, buscando un cambio positivo en el país.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta?
Burnham debe lidiar con la presión de aumentar el gasto en defensa y decisiones sobre la producción de energía en el mar del Norte.
¿Cómo se compara su enfoque con el de Starmer?
Burnham presenta un mensaje de optimismo, en contraste con el enfoque pesimista de su predecesor, Keir Starmer.
¿Qué medidas económicas ha propuesto?
Ha propuesto una reducción de impuestos en las facturas de energía y gravámenes a pubs y clubes nocturnos para aliviar la carga financiera.
[Fuente: AP]





