"Una cosa es pensar con la IA y otra dejar que piense": la reflexión de Liliana González
La especialista reflexionó sobre el uso de la inteligencia artificial en la educación y planteó que la escuela debe enseñar a hacer preguntas, interpretar información y desarrollar pensamiento crítico.
23/09/2026 | 17:28Redacción Cadena 3
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La inteligencia artificial ya forma parte de las aulas y plantea nuevos desafíos para docentes y estudiantes. Para Liliana González, la discusión no debería centrarse en combatir esta herramienta, sino en aprender a utilizarla sin que reemplace el pensamiento propio.
En su columna Educar entre Todos, la especialista destacó que la IA puede ser una herramienta de enorme valor, siempre que no termine anulando la capacidad de pensar, investigar y tomar decisiones.
“Nadie aprende si no se hace buenas preguntas. Nadie aprende si no es curioso”, sostuvo González, al plantear uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la escuela.
El nuevo rol de la escuela
González señaló que, durante mucho tiempo, la escuela fue concebida como el lugar al que se acudía para recibir información y conocimiento. Sin embargo, con internet y herramientas como Google, Wikipedia y la inteligencia artificial, gran parte de esa información está disponible de manera inmediata.
Frente a ese escenario, planteó que la escuela debe transformarse en “la usina de las buenas preguntas”.
La especialista consideró que enseñar a preguntar es apenas el primer paso. También es necesario aprender a interpretar lo que se lee, seleccionar información, contrastarla, verificar las fuentes y desarrollar una mirada crítica sobre el conocimiento disponible.
“El que decide qué poner en un trabajo, qué respuesta dar, sea uno, no que la inteligencia artificial decida por uno”, remarcó.
Pensar con la IA, no dejar que la IA piense
Para González, existe una diferencia fundamental entre utilizar la inteligencia artificial como una herramienta durante un proceso de aprendizaje y limitarse a copiar y pegar aquello que produce.
“Una cosa es pensar con la guía y otra cosa es dejar que la guía piense y yo simplemente copie y pegue”, explicó.
Por eso, propuso que los alumnos puedan utilizar la tecnología dentro de proyectos de investigación, pero atravesando previamente un proceso de preguntas, búsqueda, selección, contrastación e interpretación.
La misma lógica, sostuvo, puede aplicarse a los docentes, que también pueden recurrir a la IA para preparar clases, encontrar alternativas didácticas o pensar nuevas formas de abordar determinados contenidos.
“Cuesta ponerle alma”
González también contó una experiencia reciente en un congreso en Bahía Blanca, donde observó que varias de las conferencias estaban preparadas casi íntegramente con herramientas de inteligencia artificial.
Según relató, se utilizaban recursos generados por estas herramientas para la música, los dibujos, los textos y los cuadros. Sin embargo, advirtió que en esos casos podía percibirse una falta de experiencia personal.
“Cuesta ponerle alma”, señaló.
Para explicar esa diferencia, contó que cuando comparte anécdotas de sus pacientes está transmitiendo experiencias que forman parte de su propia vida y de su recorrido profesional, algo que una herramienta de inteligencia artificial no puede aportar de la misma manera.
El docente sigue siendo clave
Otro de los puntos centrales de su reflexión fue el papel del docente. González sostuvo que la inteligencia artificial no reemplaza el vínculo que se establece entre quien enseña y quien aprende.
“Uno aprende en vínculo con el otro”, afirmó.
En ese sentido, consideró que el docente ya no tiene que ocupar únicamente el lugar de quien transmite información para que el alumno la repita, sino acompañarlo para interpretar el mundo y orientarlo frente a la enorme cantidad de información disponible.
Una herramienta, no un reemplazo
Para González, el desafío consiste en aprovechar las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial sin delegarle el proceso de pensamiento.
“Hay que seguir siendo uno”, resumió.
La especialista planteó así una transformación del modo de enseñar y aprender: incorporar la tecnología, aprovechar su capacidad para acceder rápidamente a información y generar recursos, pero mantener en el centro la curiosidad, las preguntas, la interpretación, el pensamiento crítico y la experiencia personal.
Lectura rápida
¿Qué plantea Liliana González sobre la inteligencia artificial en las aulas? La inteligencia artificial debe ser utilizada como herramienta para potenciar el aprendizaje, sin reemplazar el pensamiento propio.
¿Quién es la especialista que habla sobre la IA en la educación? La especialista es Liliana González, quien reflexiona sobre el uso de la IA en las aulas.
¿Cuándo se observó el uso de la IA en conferencias? En un congreso reciente en Bahía Blanca, donde se notó que varias conferencias estaban preparadas casi íntegramente con herramientas de inteligencia artificial.
¿Dónde se debe transformar la escuela según González? La escuela debe transformarse en “la usina de las buenas preguntas” para fomentar el aprendizaje crítico.
¿Por qué es importante el papel del docente en la educación? El docente es clave porque no solo transmite información, sino que acompaña al alumno en la interpretación del mundo y en el manejo de la información disponible.





