Suplementos en jóvenes: evaluación nutricional según la etapa de desarrollo
Se debe evitar que los suplementos reemplacen comidas y consultar con un profesional ante enfermedades previas o ante el uso de medicamentos.
Buenos Aires, 1º noviembre (NA) -- La búsqueda de mejorar el rendimiento, la presión por lograr una apariencia física específica y la necesidad de pertenencia son factores que llevan a los adolescentes y jóvenes a consumir suplementos. En este contexto, es crucial diferenciar entre una necesidad nutricional real y la percepción de que los suplementos son imprescindibles para entrenar, aumentar masa muscular o cuidar la salud.
De acuerdo con un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, que un suplemento no sea necesario no implica que sea peligroso, pero tampoco garantiza que sea seguro: sus efectos dependen del producto, la dosis, las combinaciones y las características del consumidor. Además, las redes sociales contribuyen a esta tendencia al mostrar cuerpos idealizados y resultados sorprendentes, muchas veces promovidos por influencers que carecen de respaldo científico o que responden a intereses comerciales.
"Hay un mensaje cultural que es necesario cuestionar: el de que el cuerpo siempre requiere algo más para funcionar adecuadamente. Desde la salud, podemos ayudar a diferenciar una necesidad auténtica de una creada por el marketing, sin culpabilizar a quienes reciben esos mensajes", comentó la Dra. Karin Kopitowski, médica de familia y directora de la Unidad Académica de Ciencias de la Salud de la Universidad Hospital Italiano.
Durante la adolescencia, el cuerpo experimenta un crecimiento significativo, desarrollando huesos, músculos y otros tejidos, y atraviesa cambios hormonales, por lo que las necesidades nutricionales deben ser evaluadas según la edad, el desarrollo, la alimentación y la actividad física. Es fundamental evitar que los suplementos reemplacen comidas y consultar con un profesional ante enfermedades preexistentes o el uso de medicamentos.
"Antes de considerar un suplemento, es esencial revisar lo básico: consumir suficientes alimentos, mantener una dieta variada, entrenar de manera progresiva, hidratarse y descansar. Ningún polvo puede compensar una mala alimentación, falta de sueño o entrenamiento sin recuperación", agregó Kopitowski.
Los beneficios y riesgos varían según el producto: la creatina tiene beneficios probados para ciertos esfuerzos físicos en adultos, pero la evidencia sobre su uso y seguridad a largo plazo en menores es más limitada. Por otro lado, los suplementos proteicos suelen ser innecesarios si la alimentación satisface los requerimientos, y el exceso de vitaminas y minerales puede causar efectos adversos.
"La adolescencia, por sí sola, no justifica el uso de suplementos ni la realización de análisis de rutina. Su uso puede ser válido solo en casos de carencia o dificultades específicas para satisfacer los requerimientos, pero cada situación debe ser evaluada individualmente por un profesional de la salud", enfatizó la especialista.
La importancia de cuidar la relación con la comida y el cuerpo en la adolescencia
Es fundamental cuidar la relación con la comida y el propio cuerpo durante la adolescencia. Reemplazar comidas con batidos, aumentar las dosis progresivamente o sentir que no se puede entrenar sin consumir un producto son señales que pueden requerir atención. Asimismo, la preocupación constante por no tener suficiente masa muscular, seguir dietas estrictas, angustiarse al no poder entrenar o sentir la necesidad de hacer ejercicio incluso estando lesionado son aspectos que deben ser considerados.
Ninguna de estas señales, por sí sola, permite un diagnóstico, pero puede justificar un diálogo y, si persiste, una consulta profesional. El insomnio, las palpitaciones y las molestias digestivas también pueden ser efectos secundarios de algunos productos y es importante tenerlos en cuenta.
"La mejor manera de acompañar es acercarse con curiosidad y sin ridiculizar, realizando preguntas como '¿qué estás tomando?', '¿qué esperás que te aporte?' o '¿quién te lo recomendó?'", recomendó Kopitowski. El objetivo es respetar la autonomía de los jóvenes y crear un espacio de confianza para reflexionar sobre sus expectativas, los tiempos de desarrollo y la presión por ajustarse a determinados estándares físicos.
Frente a un mercado que ofrece soluciones aparentemente simples y rápidas, es vital cuestionar la noción de que siempre se necesita algo más para estar sano, alcanzar objetivos físicos o cumplir con las expectativas ajenas. No se trata de asustar ni de prohibir, sino de identificar qué necesita realmente cada persona y evitar productos, gastos y preocupaciones que no contribuyen al bienestar.
Agencia NA
Lectura rápida
¿Qué factores impulsan el consumo de suplementos en jóvenes?
La búsqueda de mejorar el rendimiento, la presión por una apariencia física específica y la necesidad de pertenencia.
¿Qué dice la Dra. Karin Kopitowski sobre la necesidad de suplementos?
Es fundamental cuestionar la idea de que el cuerpo siempre necesita algo más para funcionar bien.
¿Cómo deben evaluarse las necesidades nutricionales en jóvenes?
De acuerdo con la edad, el desarrollo, la alimentación y la actividad física.
¿Qué señales indican un posible problema con el consumo de suplementos?
Reemplazo de comidas, aumento de dosis, preocupación por la masa muscular y necesidad de entrenar a pesar de lesiones.
¿Cuál es la recomendación sobre el uso de suplementos?
Consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementación.
[Fuente: Noticias Argentinas]





