Ocho de cada diez personas con hepatitis C no han iniciado tratamiento efectivo
La OMS alerta sobre el lento avance hacia la eliminación de la hepatitis C para 2030, a pesar de contar con tratamientos que curan en pocas semanas.
Buenos Aires, 26 de julio (NA) -- La hepatitis C es una infección vírica que provoca la inflamación del hígado y puede resultar en serios daños hepáticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado en su reciente informe que el mundo se encuentra lejos de cumplir con el objetivo de erradicar las hepatitis virales como un problema de salud pública para el año 2030, a pesar de la disponibilidad de vacunas eficaces y tratamientos que pueden curar a la mayoría de los afectados.
De acuerdo a un análisis al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la hepatitis C puede ser tratada con éxito en un periodo de 8 a 12 semanas en Argentina, utilizando medicamentos que están cubiertos por el sistema de salud y que casi no generan efectos adversos. Ante esta situación, la Asociación Civil Buena Vida ha hecho un llamado a fortalecer el diagnóstico y el acceso a los tratamientos para la hepatitis C.
Un dato preocupante del informe revela que, a pesar de que los antivirales de acción directa logran tasas de curación superiores al 95%, solo el 20% de las personas que podrían beneficiarse de estos tratamientos desde 2015 han recibido atención médica. Esto implica que 8 de cada 10 personas que podrían haberse tratado aún no han tenido acceso a la medicación que podría curarlas en un corto plazo.
La OMS también estima que hay actualmente 11 millones de personas en el mundo que han sido diagnosticadas con hepatitis C, están vivas y aún no han comenzado tratamiento. Esta situación es alarmante, ya que se trata de pacientes que conocen su estado pero, por diversas razones, no han accedido a la terapia que podría curarlos.
"El principal problema ya no es la falta de tratamientos, sino que muchas personas no están al tanto de que la hepatitis C ha cambiado radicalmente. Hay quienes recibieron el diagnóstico hace 10 o 20 años y no han vuelto al médico, creyendo que los tratamientos siguen siendo largos y difíciles, con pocas probabilidades de éxito y muchos efectos secundarios", afirmó Rubén Cantelmi, presidente de la Asociación Civil Buena Vida.
Cantelmi añadió: "La realidad es completamente diferente: hoy los medicamentos son orales y en solo 8 a 12 semanas curan a más del 95% de los pacientes, prácticamente sin efectos adversos y están cubiertos al 100% por obras sociales, prepagas y por el Estado para quienes no tienen cobertura".
La hepatitis C suele desarrollarse de manera silenciosa durante años, y debido a la falta de síntomas, muchos pacientes ignoran que están infectados o, aunque lo sepan, no toman medidas para tratarse porque se sienten bien.
La Sociedad Argentina de Hepatología ha indicado: "El gran desafío ya no es contar con tratamientos eficaces, sino lograr que las personas lleguen al diagnóstico y accedan a la atención. Cuanto antes se trate la infección, mayores serán las posibilidades de prevenir cirrosis, cáncer de hígado y otras complicaciones".
Según el informe de la OMS, el mundo aún está "fuera de rumbo" para alcanzar las metas de eliminación establecidas para 2030. Aunque desde 2015 ha disminuido la cantidad de nuevas infecciones por hepatitis C, fue un descenso de apenas un 8%, muy por debajo de la meta internacional de reducirlas en un 80%.
El impacto en la salud pública sigue siendo significativo, ya que solo en 2024, las hepatitis B y C causaron más de 1,3 millones de muertes por cirrosis y cáncer de hígado a nivel mundial. A pesar de esto, las muertes asociadas al virus C han disminuido un 12% desde 2015 gracias a la mejora en los tratamientos.
"Estos datos demuestran que la eliminación de las hepatitis virales no depende de la invención de nuevos medicamentos, porque ya los tenemos. El desafío radica en identificar a las personas que aún no han sido diagnosticadas y en ayudar a quienes conocen su estado a acceder a la cura. Cada paciente tratado evita complicaciones graves y contribuye a interrumpir la cadena de transmisión", concluyó Cantelmi.
La importancia de la detección temprana
Desde la Asociación mencionada enfatizan que cualquier adulto debería hacerse al menos una vez en la vida un test para hepatitis C, ya que cualquier persona pudo haber estado expuesta a sangre contaminada durante cirugías, transfusiones antiguas, procedimientos odontológicos, tatuajes, piercings o cualquier otro procedimiento invasivo que no haya cumplido con las normas de bioseguridad.
El análisis es sencillo y puede ser solicitado durante una consulta médica habitual. Además, con frecuencia se llevan a cabo campañas gratuitas de detección que ofrecen resultados en minutos.
"La hepatitis C es una de las pocas enfermedades infecciosas crónicas que puede ser curada de forma definitiva. Este es un mensaje esperanzador que todavía no ha llegado completamente a la población. Queremos que cualquier persona que alguna vez haya recibido este diagnóstico sepa que es fundamental volver al médico, porque ahora hay una oportunidad de curarse que antes no existía. En Buena Vida estamos disponibles para acompañar en este proceso", concluyeron los expertos.
Agencia NA
Lectura rápida
¿Qué es la hepatitis C?
Es una infección vírica que causa inflamación del hígado y puede provocar graves daños hepáticos.
¿Cuánto tiempo se tarda en curar la hepatitis C?
La hepatitis C puede curarse en un periodo de 8 a 12 semanas con tratamientos adecuados.
¿Cuántas personas han sido diagnosticadas y no se tratan?
Actualmente, 11 millones de personas diagnosticadas con hepatitis C aún no han comenzado tratamiento.
¿Cuál es la tasa de curación de los tratamientos actuales?
Los tratamientos antivirales de acción directa logran tasas de curación superiores al 95%.
¿Qué se debe hacer para detectar la hepatitis C?
Se recomienda que cualquier adulto se realice un test para hepatitis C al menos una vez en la vida.
[Fuente: Noticias Argentinas]






