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Un Brasil demediado

Lula ganó las elecciones, pero casi 60 millones de brasileños votaron por Flávio Bolsonaro. Las calles de Río de Janeiro muestran la profundidad de una división que atraviesa hasta los símbolos nacionales.

26/10/2026 | 09:15Redacción Cadena 3

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Un Brasil demediado, por Marcos Calligaris.

FOTO: Un Brasil demediado, por Marcos Calligaris.

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La elección terminó y Río de Janeiro recuperó rápidamente una tranquilidad que había perdido durante la campaña. Lula ganó con el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro. Unos 4,4 millones de votos de diferencia en un país de más de 200 millones de habitantes. Brasil eligió presidente y sigue dividido casi por la mitad.

El sábado recorrí las dos caravanas de cierre de campaña. La de Lula, en Copacabana, y la de Bolsonaro, en Barra da Tijuca. Había apenas unos kilómetros entre ambas, pero parecían celebraciones de países distintos.

En la primera predominaban el rojo, los sindicatos, las banderas LGBT y una fuerte presencia de personas negras. En la segunda, el verde y amarillo, familias con niños, vehículos caros, banderas de Estados Unidos e Israel y consignas sobre Dios, patria y seguridad. Cada multitud tenía sus símbolos, sus preocupaciones y su manera de entender Brasil.

Los números confirman esa fractura. En la primera vuelta, Lula y Bolsonaro reunieron más del 92% de los votos. Los otros diez candidatos, juntos, no alcanzaron el 8%. Una concentración que ya se había registrado en 2022. Brasil parece condenado a vivir en un balotaje permanente.

El domingo por la noche, entre los festejos por la victoria de Lula, conocí a Armando. Tenía puesta una camiseta de la selección brasileña cubierta de calcomanías del presidente. Me explicó que durante mucho tiempo había sentido vergüenza de usarla porque los bolsonaristas se habían apropiado de ella.

"Brasil es soberano, Brasil es nuestro", me dijo, mientras señalaba los adhesivos. Estaba feliz. Sentía que habían defendido algo más que un gobierno. "Ganamos, mantuvimos la democracia", repetía.

Hasta la camiseta de la selección, acaso el símbolo más compartido de la identidad brasileña, necesita ahora una identificación política.

Un rato después, caminando por Copacabana, me crucé con un hombre que paseaba a su perro. Hablamos sobre las elecciones. Estaba convencido de que había existido un fraude.

"Fraude completo", aseguró. Sostenía que las instituciones brasileñas estaban aliadas con Lula y cuestionaba la decisión judicial de extender dos horas la votación en las mesas que seguían abiertas. Era, en buena medida, el mismo argumento que Flávio Bolsonaro utilizó para desconocer su derrota y anunciar que pediría anular las elecciones.

Le pregunté qué esperaba del nuevo gobierno. "Horrible, pésimo. Hay mucha corrupción. No tenemos muchas esperanzas de cosas buenas. Es muy triste, muy lamentable", respondió.

Solo al final de la conversación me contó con humildad quién era. Se llamaba Gilmar Popoca. Había jugado en el Flamengo, compartido equipo con Zico y sido el número diez de Brasil en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984.

Armando y Gilmar habían pasado la misma noche por las calles de Copacabana. Uno celebraba haber salvado la democracia; el otro estaba convencido de que se la habían arrebatado.

Lula gobernará por cuarta vez y se convertirá en el presidente más longevo de la historia del país, pero tendrá que lidiar con un Congreso de mayoría conservadora y una oposición que conserva casi la mitad del electorado. En otras palabras, la elección resolvió quién ocupará la presidencia durante los próximos cuatro años. Las diferencias entre los brasileños seguirán allí. Y esta situación se hubiera dado de la misma manera, en caso de una victoria de Bolsonaro.

Me voy de Río con la impresión de haber recorrido dos países que comparten territorio, idioma, historia y hasta una camiseta de fútbol, pero que cada vez encuentran menos cosas en las que reconocerse.

Un Brasil demediado.

Lectura rápida

¿Qué ocurrió en la elección en Brasil?
Lula ganó con el 51,79% de los votos, mientras que Flávio Bolsonaro obtuvo el 48,21%, resultando en una división significativa del electorado.

¿Quiénes fueron los principales candidatos?
Los principales candidatos fueron Lula y Flávio Bolsonaro, quienes juntos reunieron más del 92% de los votos en la primera vuelta.

¿Cuándo se llevaron a cabo las elecciones?
Las elecciones se llevaron a cabo recientemente, con la segunda vuelta finalizando el domingo por la noche.

¿Dónde se realizaron las caravanas de cierre de campaña?
Las caravanas de cierre de campaña se realizaron en Copacabana para Lula y en Barra da Tijuca para Bolsonaro.

¿Por qué es significativa esta elección?
Esta elección es significativa porque Lula se convierte en el presidente más longevo de Brasil y enfrentará un Congreso de mayoría conservadora, lo que refleja una profunda división en la sociedad brasileña.

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