Brasil avanza en minería de tierras raras, a pesar de los desafíos ambientales
Brasil está emergiendo como un competidor clave en la minería de tierras raras, con un creciente interés internacional. Sin embargo, la expansión plantea riesgos ambientales significativos que preocupan a comunidades locales y expertos.
SAO PAULO — En la carrera global por asegurar tierras raras, fundamentales para dispositivos electrónicos y tecnologías sostenibles, Brasil se está posicionando como una alternativa al dominio de China, especialmente para Estados Unidos y Australia, según un análisis de permisos mineros realizado por The Associated Press y Reporter Brasil.
Este fenómeno podría significar un gran impulso para la economía de la nación más grande de América Latina, que posee la segunda mayor reserva de tierras raras a nivel mundial, solo detrás de China.
El interés internacional está en aumento, con casi la mitad de las 2.727 solicitudes de exploración de tierras raras en Brasil presentadas por filiales de compañías mineras extranjeras. De las 20 empresas con más solicitudes, once cuentan con inversiones provenientes de Australia, Estados Unidos y Canadá.
El análisis de permisos revisó todos los registros de la Agencia Nacional de Minería hasta junio. Se ha observado un aumento significativo en las solicitudes de exploración: más del 86% de ellas se registraron en los últimos tres años, incluyendo 268 en el primer semestre de 2026, de acuerdo con datos públicos.
Sin embargo, la minería también presenta serios riesgos ambientales, especialmente si se desarrolla cerca de reservas en la selva amazónica. Comunidades indígenas están comenzando a expresar sus preocupaciones. Además, esta situación plantea interrogantes sobre las relaciones entre Estados Unidos y Brasil, que han sido socios comerciales durante mucho tiempo, así como sobre el vínculo entre Brasil y China, que ha ido fortaleciéndose en los últimos años.
"Las tierras raras de Brasil son significativas no solo por el enorme tamaño de los yacimientos, sino porque se ubican en la intersección del nacionalismo de los recursos, la demanda de la transición energética, la diversificación occidental de las cadenas de suministro y la competencia con el dominio chino de las tierras raras", declaró Robert Muggah, cofundador del Instituto Igarapé.
La Agencia Internacional de la Energía estima que la demanda de tierras raras podría aumentar al menos tres veces para 2040, lo que intensifica el interés en la minería.
El análisis también señala que, tras las restricciones de China sobre las exportaciones de tierras raras, se ha producido un aumento en la inversión estadounidense en Brasil. Este interés se ha traducido en la compra de Serra Verde, el único productor comercial de tierras raras de Brasil, por parte de una empresa con participación del gobierno estadounidense.
Al menos el 25% de las solicitudes de minería se superponen con áreas protegidas o territorios indígenas, según el Observatorio de la Transición Energética. Expertos advierten que estos proyectos pueden causar daños ambientales significativos, como la liberación de sustancias químicas tóxicas y residuos radiactivos.
El camino desde un permiso de exploración hasta la producción comercial puede tomar de cinco a diez años, requiriendo estudios técnicos y planes de exploración que deben ser aprobados por la Agencia Nacional de Minería.
El aumento de la demanda ha llevado al gobierno brasileño, bajo la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, a considerar la simplificación del proceso de licenciamiento ambiental para proyectos mineros estratégicos. Sin embargo, la comunidad local, como la de Gilvan Magalhães, presidente de la asociación de residentes de la comunidad de Familia Magalhaes, expresa su preocupación por los posibles impactos en su territorio.
Las empresas australianas lideran el número de solicitudes, con un total de 695, seguidas por las estadounidenses con 347. Entre los solicitantes destacan Alpha Minerals Brazil y Aclara Resources.
La única empresa que produce tierras raras en Brasil, Serra Verde, recibió un paquete de financiamiento de 565 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos. Además, USA Rare Earth adquirió Serra Verde por aproximadamente 2.800 millones de dólares.
El análisis también muestra que, aunque las empresas chinas no han presentado solicitudes hasta junio, han mostrado interés en el potencial de tierras raras en Brasil, lo que podría cambiar el panorama en el futuro.
Lectura rápida
¿Qué está sucediendo en Brasil?
Brasil está emergiendo como un competidor clave en la minería de tierras raras, con un creciente interés internacional y un aumento en las solicitudes de exploración.
¿Quiénes están involucrados?
Compañías mineras de Australia, Estados Unidos y Canadá están liderando las solicitudes de minería, con inversiones significativas en Brasil.
¿Cuándo se ha visto este aumento?
Más del 86% de las solicitudes de exploración se han presentado en los últimos tres años, lo que refleja un interés creciente.
¿Dónde se están llevando a cabo las solicitudes?
Las solicitudes abarcan áreas que se superponen con territorios indígenas y áreas protegidas, lo que genera preocupaciones ambientales.
¿Por qué es importante?
Las tierras raras son esenciales para tecnologías sostenibles y la transición energética, y su demanda podría aumentar significativamente en los próximos años.
[Fuente: AP]





