Enviado Especial
Siete días en Washington: el poder, el bolsillo y las preguntas para Argentina
Una crónica desde la capital estadounidense de la cobertura de Cadena 3 en la elección de la que habla el mundo: el golpe electoral a Trump, el temor de los latinos, las sorpresas de la política argentina y una señal de respaldo que todavía debe convertirse en inversiones.
08/11/2026 | 10:25Redacción Cadena 3 Rosario
Por Hernán Funes | Enviado especial de Cadena 3
Washington impresiona antes de que alguien diga una palabra. El Capitolio, la Casa Blanca, el monumento a Washington, el Lincoln Memorial. Hay sectores que parecen una maqueta. Todo en su lugar, a una escala que obliga a levantar la vista. Después pasan los vehículos del presidente, aparecen los agentes y se cortan las calles. Ahí se entiende: detrás de la postal está el poder.
Siete días alcanzan para comprobar que, aun en el centro de las decisiones que impactan en el mundo, una pregunta puede pesar más que cualquier discurso: ¿cuánto cuesta vivir?
Cadena 3 estuvo en la elección de la que habla el mundo. Trump la presentó como la más importante de la historia. La convirtió en un plebiscito sobre su gestión. Y se encontró con una ola demócrata.
Un golpe que reduce su margen de maniobra y abre una pregunta que ya circula en Washington: ¿puede ser el principio del fin de su liderazgo?
El poder se ve
«Give and take. Welcome to Washington».
La frase de House of Cards vuelve a la memoria cuando uno empieza a recorrer la ciudad. Dar y recibir. Negociar. Conseguir un respaldo, ofrecer algo a cambio. Hay una Washington que se expresa en público y otra que trabaja en reuniones, despachos y conversaciones discretas.
Intentar ver a Trump tiene algo de película. Lo comprobamos durante su cierre de campaña junto al Reflecting Pool, frente al Lincoln Memorial: francotiradores, Servicio Secreto, motos, calles bloqueadas y una extensa caravana de vehículos. Desde afuera, ni siquiera resulta sencillo distinguir en cuál viaja.
El dispositivo llega antes que él. El movimiento del presidente modifica, por un rato, el movimiento de la ciudad.
En otros momentos, Washington permite caminarla con una calma sorprendente. El Lincoln Memorial de día y de noche. Los árboles de otoño. Un otoñazo. Cafeterías abiertas a las seis y media de la mañana, cuando la cobertura ya exige estar en marcha.
También hay tiempo para descubrir un detalle argentino frente a la Casa Blanca. En el subsuelo del hotel The Hay-Adams funciona Off the Record, un bar de conversaciones políticas y caricaturas de presidentes y jueces. Entre esas caras aparece Francisco, el papa argentino. Otra de las historias que contamos estos días.
Lo que decía la calle
Antes de que hablaran las urnas, hablaba el bolsillo.
«Alcanza, pero no como antes», nos dijo César, un psicólogo de Quito que reside legalmente en Estados Unidos y trabaja también para un gobierno local.
La comida, primero. El combustible, después. Los gastos de todos los días. La sensación de trabajar y tener cada vez menos margen.
Esa conversación ayudaba a entender una elección que las grandes consignas no alcanzaban a explicar. El costo de vida atravesaba la calle, los bares, las portadas y la televisión. La guerra con Irán sumaba rechazo y presión sobre el combustible. Para una sociedad en la que el auto forma parte central de la vida cotidiana, llenar el tanque es política.
Y la famosa “mortgage”, o hipoteca de la casa. “Todos tenemos el mismo problema: la vida hoy es mucho más cara y es por la guerra”, resumió una mujer norteamericana a Cadena 3 la noche de la elección.
Treinta y cuatro años después, seguía vigente la frase de James Carville en la campaña de Bill Clinton de 1992: «La economía, estúpido».
También estaba el miedo.
Lo escuchamos entre latinos al hablar de las redadas del ICE, la agencia federal de control migratorio. Un argentino oriundo de Salta lo describió ante Cadena 3 con una expresión estremecedora: «Es como un secuestro».
Detrás del debate sobre inmigración aparecen hermanos, amigos, compañeros de trabajo. Relatos de alguien que salió y no regresó, de un auto que quedó esperando a su dueño. El temor alcanza a familias y comunidades enteras.
La elección reunió esos malestares. Hubo un voto por cambiar el rumbo. Ganaron los demócratas y, en la tendencia general, acertaron las encuestas que anticipaban un escenario adverso para Trump.
La oposición recuperó ambas cámaras. Cuando asuma el nuevo Congreso, el presidente tendrá más dificultades para impulsar leyes y deberá enfrentar mayores controles. El resultado abre, además, la discusión por la sucesión de 2028 y por quién conducirá a la derecha estadounidense después de él.
La grieta, de viaje
Una de las mayores sorpresas de la semana tuvo acento argentino.
Iba en monopatín cuando reconocí al grupo. Frené para confirmar lo que estaba viendo: dirigentes bonaerenses que en las redes aparecen como adversarios irreconciliables compartían una delegación en Washington.
Mayra Mendoza y Juan Osaba, jefe del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados provincial y dirigente cercano a Sebastián Pareja, entre otros. Habían viajado como observadores de las elecciones. Todos juntos. Y con un enorme «astronómico» para trasladarse.
Por otra parte, dio el presente otro grupo encabezado por la diputada mendocina Pamela Verasay, presidenta del bloque de la Unión Cívica Radical.
La escena contrastaba con la agresividad que muchas veces exhiben sus espacios y sus militantes en las redes. A miles de kilómetros de la provincia de Buenos Aires, la convivencia parecía bastante más sencilla. La imagen también dejaba preguntas sobre la austeridad, los criterios de esos viajes y las explicaciones que les deben a los ciudadanos.
En el plano político, y según las fuentes consultadas por Cadena 3, Mayra llevó impresa la entrevista de Cristina Kirchner con el Washington Post a cada reunión y lo entregó a los americanos junto a un brochure para que explicar su teoría de las causas penales de la ex presidenta.
Otros argentinos eligieron un perfil mucho más bajo.
En la Embajada, junto a Alec Oxenford, estaban Eduardo «Lule» Menem, Ignacio Devitt y el diputado santafesino Nicolás Mayoraz para analizar un resultado adverso para el principal aliado del presidente Javier Milei. Fueron los enviados del Gobierno argentino.
Al terminar, se fueron sin hablar.
Para oficialistas y opositores, ¿cuánto pesó el costo de mostrarse en un viaje al exterior, en una Argentina especialmente sensible a los gastos de sus funcionarios? El llamado «efecto Adorni» era una hipótesis para leer ese bajo perfil, no una explicación confirmada por los protagonistas.
Las otras cuentas
Washington también ofrece escenas que abren preguntas sobre el futuro. Un robot de delivery avanza por la calle. Nadie lo toca, nadie parece demasiado sorprendido. Lleva un pedido y deja una inquietud: ¿qué trabajos seguirán haciendo las personas cuando esas máquinas se vuelvan habituales?
Y están los precios, una consulta inevitable desde Argentina.
Pude ver a los Washington Wizards contra Charlotte Hornets por US$25, mediante una plataforma de reventa habilitada. Para la misma época, la entrada más barata que había encontrado para los Knicks en Nueva York rondaba los US$200. En la búsqueda para la NFL, las opciones iban de US$125 a US$2.100.
Son entradas para espectáculos y mercados distintos, pero la distancia impresiona.
También los televisores en oferta: un Insignia HD de 32 pulgadas a US$79,99 y un Samsung 4K de 85 pulgadas a US$799,99. Al cambio de referencia de $1.570 por dólar, unos $125.584 y $1.255.984, respectivamente. El de 85 pulgadas tiene una pantalla de aproximadamente 1,88 metro de ancho por 1,06 de alto.
Y la pregunta que nunca falta: el iPhone. En el Apple de Georgetown, el precio que registré para el 18 Pro Max rondaba los US$1.300. Son valores de referencia observados durante el viaje; a los precios exhibidos hay que agregar los impuestos que correspondan.
Pero una oferta de electrónica o una entrada accesible no explican el presupuesto de quien vive allí. Esa cuenta se hace todos los meses, con comida, vivienda, servicios y transporte. Por eso, el asombro argentino ante una vidriera podía convivir con el malestar de los estadounidenses por el costo de vida.
La señal para Argentina
La derrota de Trump dejó interrogantes para Milei. El alineamiento político tiene razones para continuar. La incógnita es cuánto margen conservará el presidente estadounidense para traducir esa afinidad en ayuda financiera.
El antecedente de 2025, con el respaldo del Tesoro y el acuerdo de swap por US$20.000 millones, explica la atención argentina. Un Congreso con mayoría opositora puede investigar decisiones y exigir explicaciones. Eso no cancela automáticamente los instrumentos de asistencia, pero cambia el escenario político para utilizarlos.
En medio de esas preguntas, hubo una señal que presenciamos al día siguiente de la elección.
En el Atlantic Council, ante empresarios y con el embajador Oxenford presente, John Jovanovic, presidente del EXIM Bank, alentó a invertir en Argentina.
«La oportunidad que representa Argentina va a trascender estos ciclos electorales. Va a trascender cualquier tema del día que nos preocupe o que nos genere incertidumbre», afirmó.
Habló de minería, energía, Vaca Muerta, conectividad e infraestructura. Del corredor Andes-Atlántico, que busca vincular recursos y producción con puertos y mercados. El marco anunciado por el EXIM contempla movilizar hasta US$7.000 millones en financiamiento hasta 2027.
Fue un mensaje positivo desde una institución pública, frente a un sector privado interesado, pocas horas después del golpe electoral al principal aliado internacional de Milei.
Una señal. Para convertirla en proyectos, inversiones y obras, todavía falta.
Queda esa imagen al cerrar los siete días: una ciudad que exhibe poder en sus edificios, sus operativos y sus instituciones, mientras los ciudadanos le ponen límites con el voto.
Trump conserva la Casa Blanca. Los estadounidenses le cambiaron el Congreso. Y Argentina tendrá que leer esa diferencia.
El “súper martes” electoral del 3 de noviembre ya pasó. Las consecuencias recién comienzan. Desde Washington, con Cadena 3, fuimos testigos.
Lectura rápida
¿Qué se observó en Washington? Se notó el poder a través de sus edificios emblemáticos y la presencia del presidente.
¿Quién presentó la elección como la más importante de la historia? Trump la presentó como un plebiscito sobre su gestión.
¿Cuándo se realizaron las elecciones mencionadas? Las elecciones se llevaron a cabo el 3 de noviembre.
¿Dónde se encontraron dirigentes argentinos? En Washington, compartiendo una delegación a pesar de ser adversarios en redes.
¿Por qué la economía fue un tema central en la elección? El costo de vida y la percepción de que la vida es más cara fueron preocupaciones clave para los votantes.





