La sequía extrema afecta al 44% de Puerto Rico y provoca racionamiento de agua
La sequía que afecta a Puerto Rico ha crecido rápidamente, cubriendo el 44% del territorio y obligando a racionar agua. La situación ha llevado a pérdidas en la agricultura y declaraciones de desastre a nivel local y federal.
Puerto Rico, conocido por su temporada de lluvias, enfrentó en 2026 una sequía severa y en rápida expansión. Para el 25 de agosto, aproximadamente tres cuartas partes de la isla experimentaron al menos sequía moderada, mientras que el 44% del territorio se encontraba en condiciones de sequía extrema. Algunas áreas recibieron menos del 20% de la lluvia habitual, lo que generó escasez de agua y obligó a la implementación de racionamiento.
La situación se volvió tan crítica que el gobernador de Puerto Rico declaró un estado de emergencia a fines de julio. A finales de agosto, el gobierno de los Estados Unidos también emitió una declaración de desastre por sequía que abarcó más de dos docenas de ciudades y pueblos. La falta de lluvia afectó severamente a los agricultores, quienes comenzaron a perder cultivos, y a los ganaderos, que se enfrentaron a la disminución de su suministro de heno.
El U.S. Drought Monitor elaboró un mapa que ilustra la gravedad y la extensión geográfica de la sequía en Puerto Rico al 25 de agosto de 2026. Este mapa fue creado en colaboración con el Centro Nacional de Mitigación de Sequías de la Universidad de Nebraska-Lincoln, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y NASA. La participación de NASA se expandió en 2026, cuando dos científicos se unieron al equipo responsable de las evaluaciones semanales de sequía.
David Mocko, científico investigador senior en el Laboratorio de Ciencias Hidrológicas de NASA, comentó que los efectos de las condiciones inusualmente cálidas y secas eran visibles en múltiples tipos de datos satelitales y terrestres utilizados por el U.S. Drought Monitor. Los datos más recientes incluyeron estimaciones satelitales de humedad del suelo y mediciones climáticas.
El informe del National Integrated Drought Information System (NIDIS) reveló que entre mediados de mayo y mediados de julio, la mayoría de Puerto Rico recibió menos del 60% de la precipitación normal, y algunas áreas del sur y suroeste reportaron menos del 20%. Esto resultó en un déficit de lluvia de entre 76 y 152 milímetros. Las altas temperaturas, como el cálido julio registrado en San Juan, agravaron la situación, llevando a niveles de ríos a mínimos históricos.
El racionamiento de agua ha estado en vigor en varios municipios desde principios de agosto, y se han señalado problemas de infraestructura como un factor que empeora la escasez. La sequía también ha creado desafíos significativos para la agricultura, interrumpiendo el crecimiento de árboles frutales y plantas de cacao, así como de bananos y café, lo que ha contribuido a las pérdidas de cultivos.
Los mapas del U.S. Drought Monitor son utilizados desde 1999 por funcionarios federales, estatales y locales para guiar las decisiones de respuesta ante sequías. El USDA depende de estos mapas como parte de un proceso acelerado para emitir designaciones de desastre, lo que permite dirigir asistencia de emergencia y otros recursos a las comunidades afectadas.
Lectura rápida
¿Qué está ocurriendo en Puerto Rico?
Puerto Rico enfrenta una sequía extrema que cubre el 44% del territorio, lo que ha llevado a racionamiento de agua.
¿Quiénes están afectados?
Los residentes, agricultores y ganaderos están sufriendo las consecuencias de la sequía y la escasez de agua.
¿Cuándo se declaró el estado de emergencia?
El gobernador de Puerto Rico declaró un estado de emergencia a fines de julio de 2026 debido a la sequía.
¿Dónde se ha documentado la sequía?
El U.S. Drought Monitor reportó que la sequía afecta a gran parte de Puerto Rico, con zonas de sequía extrema en el este y suroeste de la isla.
¿Por qué es importante esta situación?
La sequía ha provocado pérdidas agrícolas significativas y ha llevado a la emisión de declaraciones de desastre a nivel local y federal.





