Descubren una especie oculta de pangolín a partir de un ADN de 190 años
Un estudio revela la existencia de una especie de pangolín en el Himalaya gracias a ADN de un espécimen de museo de 190 años. Este hallazgo puede ayudar a frenar el tráfico ilegal de estos animales en peligro.
Los pangolines, mamíferos de aspecto casi prehistórico, se encuentran entre los animales más traficados del mundo. Su cuerpo cubierto de escamas y su popularidad en la medicina tradicional han llevado a muchas especies al borde de la extinción. Sin embargo, un reciente descubrimiento en el Himalaya podría ofrecer una nueva esperanza para su conservación.
Investigadores confirmaron que una especie de pangolín previamente no reconocida, Manis aurita, habita en Nepal y el norte de India. Este hallazgo, publicado en la revista Communications Biology, no solo clarifica las relaciones entre las especies de pangolines, sino que también podría facilitar la identificación de los lugares donde se cazan ilegalmente.
"No podemos proteger lo que no conocemos. Ahora que hemos confirmado la existencia de esta otra especie de pangolín, podemos utilizar esa información para ayudar a proteger a estos animales en peligro", expresó Anderson Feijó, asistente curador de mamíferos en el Field Museum y coautor del estudio.
El trabajo de investigación se originó hace más de cinco años en Nepal, donde se documentó evidencia que sugería que los pangolines himalayos representaban una línea evolutiva distinta. Narayan Koju, investigador en el Nepal Engineering College, destacó la importancia de la colaboración internacional y las colecciones de museos para la conservación de estas especies.
Desenredando el árbol genealógico de los pangolines
La clasificación de los pangolines himalayos comenzó a cambiar en 2025, cuando un equipo de investigación determinó que los pangolines previamente agrupados como pangolines chinos en realidad representaban dos especies distintas. Esto llevó a la identificación de Manis indoburmanica, el pangolín indoburmanico, que habita en las estribaciones del Himalaya.
En el transcurso de su investigación, Feijó y su equipo combinaron evidencia de ADN con características físicas para determinar cuántas especies de pangolines existen y cómo están relacionadas. Durante su trabajo, encontraron registros de Manis aurita, un pangolín descrito en 1836, que había sido reclasificado como una subespecie del pangolín chino.
El ADN recuperado de este antiguo espécimen del museo resolvió la cuestión. Los análisis mostraron que los pangolines himalayos modernos coincidían con aurita, lo que demostró que los animales descritos como M. indoburmanica eran en realidad miembros de la especie originalmente nombrada M. aurita.
Una nueva herramienta contra el tráfico de pangolines
Las escamas de pangolín, consideradas un potente afrodisíaco en la medicina tradicional china, impulsan un gran comercio ilegal de estos animales. La identificación de las especies a partir de escamas confiscadas podría permitir a los científicos de conservación analizar de dónde provienen y dónde se concentra la presión de caza.
Feijó enfatizó que la comprensión de las fronteras entre especies también puede mejorar los esfuerzos de reintroducción de pangolines en áreas donde solían vivir. "Antes, podrías haber introducido pangolines chinos en Nepal, porque no conocías la diferencia. Al definir las diferencias entre las especies y los límites de su distribución, podemos tomar mejores decisiones de conservación", concluyó.
Museos y biodiversidad oculta
Los investigadores afirmaron que estos avances en conservación habrían sido mucho más difíciles sin los museos de historia natural. Las colecciones de museos preservan especímenes de pangolines recolectados hace más de un siglo, brindando acceso a animales de poblaciones que son extremadamente difíciles de muestrear hoy en día.
"Utilizar colecciones de museos nos permite acceder a más individuos a lo largo del rango de la especie. Si solo dependes de material fresco, dado que los animales son tan raros en la naturaleza, esto limita enormemente la información que puedes reunir", concluyó Feijó.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Confirmaron la existencia de una nueva especie de pangolín, Manis aurita, en Nepal y el norte de India.
¿Quiénes participaron en el estudio?
Investigadores del Field Museum, Nepal Engineering College, y otros centros de investigación colaboraron en este hallazgo.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 26 de agosto de 2026 en la revista Communications Biology.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Ayuda a identificar el tráfico ilegal de pangolines y a mejorar la conservación de estas especies en peligro.
¿Cómo se obtuvo el ADN?
Se recuperó ADN de un espécimen de museo que data de 1836, lo que permitió confirmar la especie.





