Los adultos mayores enfrentan mayores riesgos por las bajas temperaturas en invierno
Las bajas temperaturas afectan especialmente a quienes tienen más de 65 años y padecen enfermedades cardiovasculares, respiratorias o metabólicas. Es fundamental tomar precauciones.
Buenos Aires, 31 de julio (NA) -- El descenso de las temperaturas en varias regiones de Argentina genera preocupación entre los especialistas, quienes advierten que los adultos mayores son uno de los grupos más vulnerables en estas circunstancias. A medida que se envejece, el organismo pierde parte de su capacidad para conservar el calor y adaptarse a los cambios de temperatura.
Las personas mayores de 65 años tienen un riesgo elevado de sufrir complicaciones durante los días fríos, especialmente si cuentan con antecedentes de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o metabólicas. "Con el paso de los años, el cuerpo pierde eficiencia para regular su temperatura. Además, muchos mayores padecen enfermedades crónicas o toman medicación que puede afectar su respuesta al frío", señaló el Dr. Washington Burgos, médico clínico del CMC Santiago del Estero de Boreal Salud (M.P. 1.529).
El especialista enfatizó que "las bajas temperaturas no deben considerarse una simple incomodidad, sino una situación que requiere cuidados especiales".
Las bajas temperaturas provocan una contracción de los vasos sanguíneos, lo que puede elevar la presión arterial y obligar al corazón a realizar un mayor esfuerzo. Además, estas condiciones pueden favorecer la aparición o el agravamiento de infecciones respiratorias.
En invierno puede disminuir la sed
Durante la temporada invernal, la sensación de sed tiende a disminuir, lo que incrementa el riesgo de deshidratación, sobre todo entre quienes toman ciertos medicamentos, tienen dificultades de movilidad o dependen de otros para acceder a líquidos y alimentos. Otro aspecto que inquieta a los especialistas es que las complicaciones no siempre se presentan con síntomas evidentes.
"La confusión, la somnolencia, el cansancio excesivo o la pérdida del equilibrio pueden ser las primeras manifestaciones de que algo no está bien. No siempre hay fiebre o escalofríos intensos. Ante cualquier cambio en el estado habitual de un adulto mayor, es importante consultar rápidamente con un profesional", agregó el médico.
Las principales señales de alarma y cómo reducir el riesgo
En períodos de bajas temperaturas, se recomienda consultar a un profesional de la salud si un adulto mayor presenta:
Somnolencia o desorientación.
Debilidad marcada o dificultad para caminar.
Escalofríos persistentes.
Dificultad para respirar.
Dolor u opresión en el pecho.
Tos intensa o fiebre.
Labios o dedos muy fríos o con coloración violácea.
Cambios repentinos en su comportamiento habitual.
Además de mantener una temperatura adecuada en el hogar y utilizar ropa abrigada en capas, es crucial que los adultos mayores mantengan hábitos saludables durante el invierno.
Permanecer encerrados por muchos días, reducir excesivamente la actividad física o aislarse puede favorecer el deterioro del estado general y retrasar la detección de problemas de salud. Siempre que las condiciones lo permitan, se aconseja mantener una rutina de movimiento adaptada a las posibilidades de cada persona.
También es fundamental consumir líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed, y mantener una alimentación saludable, variada y suficiente. La colaboración de familiares, vecinos o cuidadores permite detectar de manera temprana cambios en el comportamiento, el nivel de conciencia, la movilidad o el estado físico general.
Los especialistas sugieren prestar atención a las señales de alarma y mantener los controles médicos y la medicación habitual según las indicaciones de los profesionales. Estas medidas simples pueden ayudar a prevenir complicaciones y proteger la salud de uno de los grupos más vulnerables durante el invierno.
Lectura rápida
¿Quiénes son los más vulnerables al frío?
Los adultos mayores de 65 años son los más vulnerables, especialmente aquellos con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o metabólicas.
¿Qué complicaciones pueden sufrir?
Las bajas temperaturas pueden provocar complicaciones como infecciones respiratorias y problemas cardiovasculares.
¿Qué señales de alarma deben observarse?
Somnolencia, debilidad, escalofríos persistentes y cambios en el comportamiento son algunas señales de alarma.
¿Qué medidas se recomiendan?
Es importante mantener el hogar cálido, usar ropa adecuada y mantenerse hidratado, incluso sin sed.
¿Por qué es crucial la atención médica?
La atención médica oportuna puede prevenir complicaciones graves en adultos mayores durante el invierno.
[Fuente: Noticias Argentinas]






