Un hombre se enfrenta al brote de ébola más veloz de la historia sin recibir salario
Wiza Bondele trabaja incansablemente en un hospital de la República Democrática del Congo, luchando contra el brote de ébola más rápido registrado, mientras enfrenta la falta de pago desde mayo.
BUNIA, República Democrática del Congo — Wiza Bondele se presenta a trabajar diariamente en un hospital de tratamiento del ébola en la provincia oriental de Ituri, con la misión de detener el brote más acelerado de esta enfermedad jamás documentado.
En el centro de salud, Bondele realiza tareas de desinfección, toma la temperatura de los visitantes y supervisa el cumplimiento de las normas de higiene, exponiéndose constantemente al riesgo de contagio.
Sin embargo, al igual que muchos de sus colegas, incluidos los equipos de entierro y conductores, Bondele ha estado laborando sin remuneración desde que se declaró el brote en mayo, en una de las zonas más conflictivas de Congo.
Las condiciones precarias de los trabajadores han generado preocupación durante este brote. Las dificultades salariales y los ataques a los equipos de salud han llevado a algunos a abandonar sus puestos, complicando aún más la atención en un brote que, según las autoridades, se expande a un ritmo alarmante, superando los esfuerzos de rastreo.
El ébola se propaga a través del contacto directo con fluidos corporales o materiales contaminados, lo que representa un riesgo significativo para Bondele. "A veces, los pacientes están sangrando o vomitando sangre. Limpiamos y desinfectamos esos lugares", afirmó Bondele, de 29 años, quien trabaja en control de infecciones. "Con riesgos así, merecemos salarios".
Hasta el momento, los casos confirmados han superado los 4.000, con más de 1.800 muertes, según datos gubernamentales. Este brote se considera el segundo más grande registrado, solo detrás del de Africa Occidental entre 2014 y 2016, que reportó más de 28.000 infectados.
El virus que causa este brote está vinculado a la cepa Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
Bondele, quien ya había trabajado en la respuesta al ébola en 2018, regresó con la esperanza de utilizar su experiencia para proteger a su comunidad, que concentra casi el 90% de los casos actuales. Sin embargo, se ha encontrado con la frustración de no recibir el salario prometido de 510 dólares mensuales.
Las autoridades han indicado que los pagos pendientes se están revisando. Durante una visita a Ituri, el ministro de Salud, Roger Kamba, aseguró que el gobierno está verificando la lista de trabajadores involucrados en la respuesta al brote, debido a que han surgido quejas sobre nombres no relacionados con la campaña.
Los trabajadores han registrado sus números para recibir pagos mediante transacciones móviles y han firmado hojas de asistencia, pero solo unos pocos han cobrado, lo que genera tensiones y dificultades económicas. Sin salario, cubrir gastos básicos como alquiler, alimentos y transporte se ha convertido en un desafío cotidiano para Bondele, quien además sostiene a su esposa y su hijo.
Una mañana, se quedó sin combustible en su motocicleta y, sin dinero para reabastecer, caminó 13 kilómetros hasta el hospital, llegando con los zapatos desgastados. A pesar de la falta de pago, Bondele y otros trabajadores continúan asistiendo al hospital, convencidos de que su labor es vital.
"Espero que su conciencia les diga que merezco que me paguen", expresó Bondele, refiriéndose a las autoridades.
Las huelgas por impagos han interrumpido la atención médica, con trabajadores abandonando sus puestos en protesta. "Nos dimos cuenta de que ellos no estaban haciendo nada, y fue entonces cuando nos declaramos en huelga", dijo Bondele.
Las huelgas han exacerbado la situación, afectando la moral y la atención a los pacientes. Un comunicado de un centro de tratamiento indicó que permanecerían en huelga hasta que se resolvieran los meses de salarios y bonificaciones pendientes.
El doctor Adelard Lufungula, gerente de operaciones de la campaña contra el ébola, mencionó que los problemas de pagos se están abordando y que los trabajadores ahora recibirán su salario a través de dinero móvil. Sin embargo, para Bondele, las explicaciones no han logrado mitigar la incertidumbre.
"Me pregunto si es una injusticia o si simplemente no hay suficiente dinero", reflexionó.
Las huelgas se desarrollan en un contexto de conflicto armado, desconfianza y desinformación, complicando aún más la respuesta al brote. "Es muy difícil lograr que la gente entienda", admitió Bondele, quien enfrenta amenazas al tratar de concientizar a la comunidad sobre la prevención.
A pesar de las adversidades, Bondele continúa su trabajo, enfatizando la necesidad de valentía en su labor. "Pero hoy, estoy desanimado", concluyó.
Lectura rápida
¿Quién es Wiza Bondele?
Es un trabajador de salud en la República Democrática del Congo que lucha contra el brote de ébola más rápido de la historia.
¿Qué sucede con los salarios de los trabajadores?
Los trabajadores, incluido Bondele, han estado trabajando sin recibir salario desde que comenzó el brote en mayo.
¿Cuántos casos de ébola se han reportado?
Los casos confirmados superan los 4.000, con más de 1.800 muertes.
¿Qué cepa de ébola está afectando a la región?
El brote está vinculado al virus Bundibugyo, que no tiene vacunas ni tratamientos aprobados.
¿Cómo afecta la desconfianza a la respuesta al brote?
La desconfianza y la desinformación han dificultado la contención del brote y han llevado a ataques a equipos de salud.
[Fuente: AP]





