El auge de los carritos de golf en Roma y su impacto en el turismo y la regulación
Los carritos de golf han proliferado en el centro histórico de Roma, generando controversia por su regulación y el impacto en el tráfico y el turismo. La ciudad busca establecer normas para controlar su uso.
ROMA — Bajo la majestuosidad de sus monumentos y ruinas, Roma ha visto un aumento notable en el uso de carritos de golf para el transporte de turistas. Estos vehículos, aunque avanzan a baja velocidad, han escapado hasta ahora de una regulación adecuada, lo que ha llevado a las autoridades a preparar nuevas medidas.
Los detractores argumentan que los carritos han contribuido a la desorganización del tráfico, estacionándose en lugares prohibidos y exacerbando la saturación turística en la ciudad. Algunos medios locales han descrito esta situación como una "invasión", alertando sobre un Roma "secuestrada por los carritos de golf".
Sin embargo, sus defensores destacan que son una alternativa más silenciosa y menos contaminante que las furgonetas y autobuses turísticos, lo que ayuda a preservar el aire y la limpieza de los monumentos históricos.
Un paseo realizado por la Associated Press a finales de agosto evidenció las tensiones en las calles, cuando un conductor de furgoneta se quejó a un conductor de carrito: "¡Estás en medio de la carretera!". La respuesta fue una defensa vehemente del espacio en la vía pública, en un típico intercambio de tráfico romano.
Los carritos de golf atraviesan las calles adoquinadas de Roma, rodeados de turistas que disfrutan de la gastronomía local, pero estos paseos rápidos se ven interrumpidos por el control de las autoridades. La falta de paradas designadas para estos vehículos complica aún más la situación, como explicó el conductor Martin Halili: "No tenemos una parada adecuada, así que aparcamos donde podemos —lo más legal posible—".
En el centro histórico, la escasez de espacios para estacionar se hace evidente, con solo 4.300 plazas disponibles, frente a los 50.000 vehículos que ingresan diariamente. Esta situación ha llevado a un descontento creciente entre los residentes, quienes ven cómo el aumento de vehículos, incluidos los carritos de golf, ha colapsado aún más el tráfico.
Luigi la Licata, presidente de la asociación vecinal del barrio de Monti, manifestó su frustración: "Esto fue la gota que colmó el vaso porque, por desgracia, aquí ya hay tráfico desde hace mucho tiempo, ya que existen demasiadas categorías de vehículos autorizados".
Este verano, las reservas de carritos de golf aumentaron un 147% en comparación con el año anterior, según datos de TripAdvisor, lo que ha llevado a la creación de la asociación Metur para buscar un equilibrio entre el turismo y las preocupaciones vecinales.
Pascal van Duijnhoven, presidente de Metur, reconoció el problema del turismo excesivo pero defendió la inclusión de los carritos como una solución viable, solicitando apoyo de las autoridades para regular su uso de manera efectiva.
El vicealcalde de Roma, Eugenio Patanè, ha intentado restablecer el orden en el tráfico, implementando medidas que exigen a los vehículos eléctricos pagar por ingresar al centro histórico, además de buscar transferir la competencia de regulación de transporte a nivel local. Esto permitiría establecer rutas fijas y limitar la cantidad de carritos en circulación.
Sin embargo, la regulación no es simple. Existen diferencias en las especificaciones técnicas de los carritos que complican su clasificación y control, lo que ha llevado a una serie de inspecciones y sanciones por parte de las autoridades.
En la segunda mitad de agosto, los carritos de golf de asociados de Metur fueron detenidos en 14 ocasiones, enfrentando largas revisiones y multas severas. Mientras tanto, los conductores de furgonetas de alquiler privado, que también suelen estacionar ilegalmente, no enfrentan el mismo nivel de escrutinio.
La situación se ha vuelto tensa, con operadores de carritos sintiendo que han sido blanco de un ataque desproporcionado por parte de otros sectores del transporte, mientras buscan mantener su lugar en un mercado turístico cada vez más competitivo.
Lectura rápida
¿Qué está ocurriendo en Roma con los carritos de golf?
Aumento del uso de carritos de golf para el transporte de turistas, generando controversias sobre su regulación y el impacto en el tráfico.
¿Quiénes están a favor y en contra?
Los críticos señalan problemas de congestión y estacionamiento, mientras que los defensores destacan su menor impacto ambiental.
¿Qué medidas está tomando el gobierno?
El vicealcalde busca establecer regulaciones para controlar la cantidad y el uso de carritos de golf en la ciudad.
¿Cuál es la reacción de los residentes?
Descontento por el aumento del tráfico y la falta de espacios de estacionamiento en el centro histórico.
¿Cómo ha cambiado el uso de carritos de golf?
Las reservas han crecido un 147% en comparación con el año anterior, lo que ha impulsado la creación de asociaciones para gestionar su uso.
[Fuente: AP]





