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El impacto de Vaca Muerta en Argentina: "Por cada empleo directo se generan hasta siete indirectos"

Martín Kaindl, director de Relaciones Institucionales y Administración del IAPG, analizó el potencial exportador de Vaca Muerta, el impacto del RIGI en las inversiones, la generación de empleo y los desafíos de infraestructura para sostener su crecimiento.

21/10/2026 | 20:17Redacción Cadena 3

Perspectiva Nacional

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Sergio Suppo junto a Martín Kaindl.

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Martín Kaindl, hace más de 12 años me explicaste el potencial de Vaca Muerta y lo que podía ocurrir con su desarrollo. Hoy estamos en medio de ese fenómeno. ¿Qué representa esta muestra de la Argentina Oil & Gas Patagonia y qué perspectivas abre para los próximos años?

Creo que esta muestra refleja el potencial de Vaca Muerta, lo que ocurrió en los últimos años, especialmente en los últimos tres, y lo que viene. Quien recorre los stands y observa los proyectos de inversión y las iniciativas aprobadas bajo el RIGI puede advertir que el desarrollo va a superar ampliamente lo que hoy ya sorprende, tanto por el nivel de actividad como por el trabajo y las inversiones.

El crecimiento de Vaca Muerta es exponencial, pero también genera problemas de tránsito, infraestructura y servicios. ¿Cómo creés que se puede afrontar esa complejidad?

Es un tema importante. Cuando uno observa el crecimiento en tiempo real, ve los desajustes que genera, porque no siempre es parejo. La industria tuvo un crecimiento exponencial y va a seguir acelerándose, pero al mismo tiempo hace falta desarrollar toda una logística. La infraestructura directamente vinculada con la producción petrolera está encaminada. Con los incentivos y el clima de negocios actuales, la industria impulsa oleoductos, gasoductos, plantas de tratamiento, puertos y otras obras.

También se están abordando las necesidades viales. Las empresas operadoras conformaron un fideicomiso con la provincia que permitió empezar a generar un fondo para mejorar las rutas vinculadas con la actividad productiva. Cualquiera que viene a Neuquén y observa el tránsito permanente de camiones advierte el impacto sobre la infraestructura vial, y la industria también está afrontando ese desafío.

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Pero hay otra infraestructura que desarrollar, vinculada con la vida cotidiana: viviendas, educación, salud, servicios y espacios recreativos. Cada persona que se radica en Neuquén necesita un lugar donde vivir y educar a sus hijos. Además, las demandas educativas pueden ser muy diversas, desde escuelas convencionales hasta instituciones con bachillerato internacional para quienes llegan desde otros países.

A eso se suma un desafío cultural: integrar a quienes ya viven en Neuquén con las personas que llegan. Es un proceso que puede llevar tiempo y resultar complejo.

¿Qué enseñanzas puede dejar este proceso migratorio para otras regiones de la Argentina que también podrían experimentar un crecimiento acelerado por la minería o por otras actividades industriales?

Es una etapa completamente nueva para Neuquén, pero también es algo que deberíamos observar en toda la Argentina. Lo mismo puede ocurrir en otras provincias con la minería o con industrias que generen un desarrollo repentino y atraigan a muchas personas en busca de trabajo.

Creo que tenemos que aprender de esta experiencia. Es un proceso de inmigración interna, en gran parte, pero también llega gente del exterior. La integración entre quienes ya viven en una región y quienes se incorporan a ella es un desafío que requiere atención y planificación.

Vaca Muerta fue descubierta hace más de 100 años, pero recién ahora estamos viendo una explotación a gran escala. ¿Dónde comenzó el proceso que hizo posible este desarrollo y cuáles fueron sus principales hitos?

El primer punto de partida no estuvo en la Argentina, sino en Estados Unidos, a comienzos de los años 2000. Allí empezaron a probar cómo producir petróleo y gas de la roca generadora, que es donde se originaron esos hidrocarburos antes de migrar hacia los reservorios convencionales que conocíamos históricamente.

Siempre se supo que en esa roca quedaban petróleo y gas que no habían migrado y que, en algunos casos, podían representar recursos incluso mayores que los acumulados en los reservorios convencionales.

En Estados Unidos comenzaron a experimentar con nuevas aplicaciones del fracking. La técnica no era nueva: el primer pozo fracturado en la Argentina se realizó en septiembre de 1959, precisamente en Neuquén. En aquel momento se utilizaba para mejorar la capilaridad y el rendimiento de los pozos convencionales.

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Lo novedoso fue aplicar esa técnica con otras presiones, nuevos equipos y condiciones diferentes para producir directamente de la roca generadora. A comienzos de los años 2000, ese avance permitió que Estados Unidos aumentara rápidamente su producción.

¿Ese desarrollo cambió la perspectiva sobre las reservas de petróleo y gas de Estados Unidos?

Totalmente. Estados Unidos redescubrió que tenía mucho más petróleo y gas de lo que creía. Hasta entonces, sus curvas de producción mostraban una declinación de los yacimientos que llevaban más de un siglo en explotación. Con el shale, la producción comenzó a crecer con fuerza.

En la Argentina ocurrió algo similar. El gran hito fue la decisión de YPF de comenzar a probar Vaca Muerta, inicialmente con pozos verticales. Eso puso al yacimiento en la agenda y permitió que la industria empezara a desarrollarse.

La Argentina tenía una condición singular. Otros países pueden tener rocas generadoras con características similares, pero no todos cuentan con una industria petrolera con más de un siglo de experiencia. En 2027 se cumplirán 120 años del descubrimiento de petróleo en el país, ocurrido en 1907.

Vaca Muerta ya había sido atravesada por perforaciones convencionales, porque existen formaciones debajo de ella. Por eso había conocimiento geológico acumulado, además de recursos humanos con experiencia. La combinación de una industria desarrollada, profesionales capacitados y acceso a la tecnología permitió una curva de aprendizaje muy rápida.

El acuerdo entre YPF y Chevron fue otro hito importante. Permitió acelerar ese aprendizaje y, posteriormente, se incorporaron todas las empresas operadoras. Hoy hay más de diez compañías produciendo en Vaca Muerta y, si se mantienen las condiciones de negocio, seguramente se sumarán otras.

Además, el desarrollo actual representa todavía una porción limitada de su potencial. Algunas estimaciones hablan de hasta un 10%, mientras que otras ubican el porcentaje por debajo de ese nivel. El potencial que tiene Vaca Muerta es enorme.

La llegada de Javier Milei, la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y los cambios en las condiciones del mercado energético modificaron el escenario. ¿Qué importancia tienen esas medidas para el desarrollo de Vaca Muerta?

Son decisivas porque permiten que los inversores extranjeros y las empresas puedan aportar los capitales necesarios. Hay que tener claro que la Argentina no cuenta, por sí sola, con el volumen de capital que se necesita para desarrollar esta industria a la escala que estamos planteando.

Un ejemplo es el consorcio VMOS, que está construyendo el sistema de transporte de petróleo hacia Punta Colorada. El proyecto contempla oleoductos y un puerto desde el que se prevé comenzar a exportar petróleo el año que viene. Se consiguieron unos 3.000 millones de dólares en el mercado mediante financiamiento respaldado por el propio proyecto.

Este tipo de financiamiento de proyectos no se veía en la Argentina desde la década de 1990. Es posible porque existen reglas de juego más claras. El RIGI aporta estabilidad regulatoria y financiera y brinda garantías para que las empresas puedan disponer de las utilidades, exportar y acceder a las divisas que generan sus ventas al exterior.

En otros países, estas condiciones son normales y no necesitan reafirmarse mediante una ley. En la Argentina, en cambio, establecerlas representa un cambio importante.

Vaca Muerta viene creciendo en producción desde 2012, pero las inversiones que comienzan a concretarse ahora corresponden a otra escala, tanto por el volumen de los proyectos como por el capital involucrado.

¿Vaca Muerta está destinada principalmente a la exportación? ¿La producción que puede alcanzar superará las necesidades del mercado argentino?

Vaca Muerta debe entenderse como un proyecto de exportación. Los recursos que puede producir superan las necesidades del mercado argentino, y ese mercado por sí solo no justifica desarrollar todo su potencial. Incluso si sumamos las ventas de gas a los países vecinos mediante gasoductos, la producción potencial seguiría siendo superior a la demanda. El desafío será encontrar la manera de monetizar todo ese potencial.

Para conseguirlo necesitamos proyectos de gran tamaño y grandes inversiones. Precisamente, las condiciones que establece el RIGI permiten avanzar hacia ese nivel de desarrollo.

El presidente cuestionó el uso de la palabra «derrame» para describir los efectos económicos de las inversiones. Sin embargo, en la muestra hay empresas de distintas provincias y países que buscan oportunidades de negocio. ¿Cuánto empleo indirecto genera la industria petrolera y gasífera?

Entiendo que el presidente se refería más a una cuestión semántica que al efecto económico que produce la inversión cuando se multiplica en distintos sectores. En 2022, el entonces Ministerio de Producción realizó un estudio sobre la generación de empleo indirecto e inducido de las distintas industrias. El petróleo y el gas encabezaban el relevamiento con una diferencia importante: por cada puesto de trabajo directo se generaban hasta siete empleos indirectos e inducidos. Además, una parte importante de esos puestos son empleos registrados y, en muchos casos, tienen muy buenas remuneraciones.

Eso se observa en Vaca Muerta. Allí no trabajan solamente las compañías petroleras, sino también empresas de servicios, seguridad, catering y transporte, entre muchas otras. La cadena de valor de la industria llega a distintos sectores y regiones del país.

Un ejemplo llamativo es Entre Ríos, que tiene una actividad económica importante vinculada con Vaca Muerta a través de la provisión de arena. ¿Cómo se explica esa relación?

El caso de Entre Ríos es interesante porque, alrededor de 2014, la provincia aprobó una ley que la declaró libre de fracking. Sin embargo, esa decisión no impide que sus empresas vendan arena para utilizar en la fractura hidráulica. Es un ejemplo de cómo la actividad genera efectos económicos en lugares que no producen petróleo ni gas.

Otro caso fue el proyecto Fortín de Piedra, desarrollado por Tecpetrol cerca de Añelo en 2017. En un año, un área relativamente pequeña pasó de no producir gas a alcanzar los 10 millones de metros cúbicos diarios.

Ese proyecto involucró el trabajo de más de 1.000 pequeñas y medianas empresas de 14 provincias. Ese es el efecto multiplicador de la industria, y se siguen desarrollando proyectos que generan oportunidades similares.

Por eso, cuando recorrés esta muestra, encontrás empresas y espacios vinculados con Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Río Negro, además de pabellones internacionales de Alemania, Suiza, Colombia e Italia. La actividad tiene una cadena de proveedores que se extiende mucho más allá de Neuquén.

Con los nuevos oleoductos y gasoductos que se están construyendo, ¿alcanzará la infraestructura de transporte para evacuar toda la producción que puede generar Vaca Muerta?

Si se mantienen las condiciones favorables para los negocios, creo que esta es solamente una primera etapa. Los proyectos que hoy nos parecen enormes, especialmente si los comparamos con el punto del que partimos, podrían parecer pequeños dentro de unos años.

Las oportunidades de negocio y los proyectos de infraestructura pueden multiplicarse, al igual que su capacidad. Todo dependerá de que se mantengan las condiciones que permiten invertir, entre ellas las reglas establecidas por el RIGI.

Creo que Vaca Muerta va a generar muchos proyectos de este tipo. Lo que hoy estamos viendo es el comienzo de una etapa de desarrollo de una escala muy superior.

¿Existen otras formaciones geológicas en la Argentina con potencial para desarrollar petróleo y gas mediante fracking, aunque no tengan la magnitud de Vaca Muerta?

Allí donde hubo un yacimiento convencional, también existe una roca generadora que puede ser susceptible de fracturarse para extraer petróleo y gas. Sin embargo, no todas tienen la calidad geológica de Vaca Muerta.

Vaca Muerta se encuentra entre las mejores formaciones del mundo por sus características geológicas y su productividad. Es una de las grandes ventajas que tiene la Argentina.

Hay otras posibilidades. En la cuenca del Golfo San Jorge, donde se encuentra Comodoro Rivadavia, está la formación D-129, en la que se están realizando pozos piloto para comenzar a evaluar la fractura hidráulica.

Debajo de Vaca Muerta existe otra roca generadora, llamada Los Molles, ubicada aproximadamente mil metros más abajo, que también podría desarrollarse.

En Santa Cruz está Palermo Aike, en el sector sur de la cuenca Austral, cerca del límite meridional de la provincia. Allí también se están realizando perforaciones.

Por ahora, la mayor actividad se concentra en Vaca Muerta porque combina una buena productividad y características geológicas favorables con un sistema petrolero desarrollado durante décadas de actividad. Esa combinación facilita el desarrollo de los proyectos.

¿Hay tanto petróleo como sostienen algunas estimaciones sobre las áreas marítimas que rodean a las Islas Malvinas?

Para responder con precisión habría que consultar a geólogos especializados. Por lo que escucho de ellos, no existe claridad sobre cuánto petróleo hay realmente. Se ponen en duda algunas de las cifras difundidas por las empresas, porque no hay suficiente transparencia en la información disponible. Esa falta de datos genera incertidumbre sobre el potencial real de esos recursos.

¿Durante cuánto tiempo puede producir Vaca Muerta? ¿Estamos hablando de 50, 60 o 100 años?

Creo que Vaca Muerta puede seguir produciendo mientras el mundo necesite o utilice petróleo y gas. En el caso del gas, existe una ventana de oportunidad vinculada con su papel como combustible de transición energética. Esa oportunidad puede medirse en décadas. No sabemos cuánto tiempo le llevará al mundo desarrollar una fuente de energía capaz de reemplazar completamente a los combustibles fósiles. Las energías solar y eólica pueden complementar la matriz energética, pero todavía no existe una alternativa que reemplace por completo al petróleo, al gas y al carbón.

El gas permite reducir las emisiones cuando reemplaza al carbón. Por eso considero que Vaca Muerta tiene por delante décadas de producción. El gran desafío será monetizar todos los recursos disponibles. Lo que queda bajo tierra no genera trabajo ni riqueza. Tenemos que encontrar la manera de aprovechar ese potencial mientras exista demanda.

Sos cordobés y trabajás desde hace años en la industria petrolera, aunque Córdoba no se caracteriza por tener producción de petróleo. ¿Cómo llegaste a este sector?

En Córdoba no hay producción petrolera significativa. Hace muchos años se hizo una perforación en el sur de la provincia, durante la época de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, y se comprobó que había petróleo, pero en cantidades insuficientes para que la explotación fuera rentable.

En mi caso, venía del sector de las telecomunicaciones. Me fui a vivir a Buenos Aires para trabajar en esa industria, siempre en áreas vinculadas con las relaciones institucionales, los marcos regulatorios y las comunicaciones.

Después me incorporé al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas por ese mismo perfil profesional. Desde entonces, la institución amplió sus actividades y una de las líneas de trabajo más importantes que desarrollamos, a partir de 2012, fue un plan de comunicación para explicarle a la sociedad qué tenemos, cómo funciona la industria y por qué puede desarrollarse de manera segura.

En aquellos años, si uno leía los medios sobre el fracking, encontraba advertencias de que iba a provocar un desastre ambiental. Se planteaba un escenario catastrófico. Hoy, en la cuenca Neuquina hay casi 4.000 pozos y se siguen perforando, mientras la producción continúa creciendo.

Creo que esto demuestra la importancia de informar a la gente y de despejar los temores basados en afirmaciones que no se corresponden con lo que ha ocurrido.

Para terminar, como hacemos habitualmente en el programa, te pido que recomiendes un libro, una película o una serie...

Recomiendo la serie Fauda. Es muy buena y su última temporada es bastante dura. Transcurre entre Israel y Palestina y muestra cómo Israel intenta combatir el terrorismo islamista, así como el trabajo de los equipos antiterroristas en ambos lados. La última temporada está directamente relacionada con los hechos del 7 de octubre.

Entrevista de Sergio Suppo.

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