Silvina, denunciante de la partera del Sáenz Peña: "No soy hija adoptiva, soy apropiada"
Dolly Viale de Garrido, de 88 años, la inscribió como propia hace más de 50 años. La Justicia investiga el entramado detrás de cada caso.
24/09/2026 | 12:38Redacción Cadena 3 Rosario
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Cadena 3 Rosario
La Justicia investiga a la partera Dolly Viale de Garrido, de 88 años, por la presunta sustracción y alteración de identidad de una mujer nacida en 1970, mientras analiza otros cinco casos ocurridos entre 1968 y 1980. La investigación busca determinar si detrás de esas situaciones existió un método sistemático de apropiación y eventual venta de bebés recién nacidos. Entre las denunciantes está Silvina, una rosarina de 58 años que asegura haber sido víctima de una apropiación y que lleva más de cinco décadas intentando reconstruir su verdadera identidad.
“Hace varios años que no tengo relación, pero primero porque nunca fue madre. Segundo, porque no soy hija adoptiva, sino que soy apropiada por ella”, afirmó Silvina al relatar su vínculo con Dolly Viale. Según explicó, actualmente existen ocho denuncias vigentes y podrían sumarse muchas más. “Hay muchas más que todavía no están a la luz porque falta algún papel o la decisión para denunciar, porque tienen los padres de crianza vivos y muchos los están protegiendo de alguna manera”, sostuvo en Juntos por Cadena 3 Rosario.
Silvina fue contundente al describir la relación que mantuvo durante su infancia y adolescencia con la mujer que la crió. “No, ni para mí ni para sus propios hijos”, respondió cuando fue consultada sobre si alguna vez sintió que Dolly había sido una madre. Contó además que, después de apropiarse de ella, la mujer pudo tener dos hijos biológicos. “Esta mujer se encargó de siempre dividir y nunca unir. Divide y reinarás”, afirmó sobre la dinámica familiar que atravesó su vida.
De acuerdo con su relato, Dolly habría buscado tener un hijo principalmente para satisfacer el deseo de su esposo de ser padre. “Ella nunca quiso ser madre. Ella quería darle un hijo a su esposo, que sí quería ser padre”, aseguró Silvina. Contó que la mujer había perdido varios embarazos antes de su llegada y que, posteriormente, pudo tener dos hijos biológicos. Para ella, ese dato forma parte de una historia personal atravesada desde el comienzo por interrogantes sobre su origen.
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Andrés Gómez, de 52 años, vive en Texas y contó en Cadena 3 Rosario como es su búsqueda. Aseguró que sus padres adoptivos le reconocieron que hubo un pago a la mujer investigada.
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La denunciante también vinculó el pasado de Dolly con el contexto de la última dictadura militar. Contó que su familia vivía frente al entonces Batallón 121 y que recuerda la presencia frecuente de militares en su casa. “Nosotros vivíamos enfrente del Batallón 121”, relató. Según su testimonio, Dolly habría asistido partos de mujeres detenidas en ese lugar. “Me consta que había mujeres porque las he visto”, afirmó, aunque aclaró que desconoce qué ocurrió posteriormente con esas mujeres.
Silvina sostuvo además que, según lo que pudo reconstruir con el paso de los años, Dolly habría tenido diferentes mecanismos para obtener bebés. “Dolly siempre fue de manera particular, se apropiaba de los bebés de una u otra manera, o se los daban, o ella lo compraba, o lo obtenía”, afirmó. También mencionó su trabajo en el Hospital Roque Sáenz Peña y señaló que allí algunas mujeres habrían recibido la noticia de que sus bebés habían nacido muertos cuando, según su hipótesis, eso no habría ocurrido. Se trata de afirmaciones que forman parte de la denuncia y que deberán ser corroboradas por la investigación judicial.
El comienzo de sus dudas se remonta a la infancia. “Dudas tuve siempre”, contó Silvina. Explicó que, mientras cambiaba de colegio, diferentes compañeros le decían que era hija adoptiva. Según su relato, cuando ella trasladaba esas versiones a su casa, Dolly reaccionaba con enojo y concurría a las instituciones educativas. “Iba al otro día al colegio y hacía echar a la persona que me lo había contado. O sea, ese poder tenía”, aseguró.
La confirmación llegó en 1983, cuando Silvina tenía 15 años. Un día, según recordó, Dolly decidió contarle la verdad de una manera inesperada. “Me dijo: ‘No te tuve en mi panza, pero te tengo en mi corazón’”, relató. Aquella frase quedó grabada en su memoria como el momento en que comenzó formalmente su búsqueda. “Me vino una imagen, que la cuento y la sigo sintiendo así, de la tierra cuando se divide en dos, y yo no sé de qué lado estoy. Esa es la falta de identidad”, describió.
Desde entonces, Silvina inició una investigación personal que continúa hasta el presente. “A partir de ese momento, en donde ya no me quedaban dudas, dicho por ella, empecé mi investigación con esa corta edad y con todas las contras que tenía”, explicó. Según contó, buscó documentación y recurrió a distintos organismos, entre ellos Abuelas de Plaza de Mayo, pero no obtuvo resultados que le permitieran reconstruir su origen. “Fui a Abuelas, fui a un montón de lugares y me dio negativo”, señaló.
Uno de los obstáculos que encontró fue la falta de documentación del Hospital Roque Sáenz Peña. “Cuando yo averigüé, y a muchos de los que nos pasó que tuvimos dudas en el Roque Sáenz Peña, mágicamente o por no sé qué, el archivo de ese año se prendió fuego”, denunció. Explicó que los registros hospitalarios comenzaron a digitalizarse años después y que, a partir de allí, su búsqueda quedó limitada. En paralelo, contó que una denuncia presentada en 2023 por Roberto Fangioni quedó inicialmente dentro del sistema judicial anterior y que los denunciantes reclaman que sea incorporada a la investigación actual.
Silvina también relató una modalidad que, según su testimonio, habría utilizado Dolly para contactar a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. “Ella ponía un aviso en el diario que decía: ‘Si estás embarazada y no tenés trabajo, te doy trabajo, te doy casa, te doy comida y salario’”, contó. Según su relato, algunas mujeres permanecían durante meses en la casa de Dolly y, cuando se acercaba el momento del parto, dejaban de tener contacto con ellas. “Un día, cuando ya estaba por ser madre, la chica se iba, no la veíamos nunca más”, recordó.
Para Silvina, la investigación no debería limitarse a establecer responsabilidades individuales, sino también determinar si existió una práctica más extendida. “No creo que haya sido Dolly la única persona que haya hecho esto para quedarse con los hijos de estas mujeres”, sostuvo. Aseguró además que, luego de la difusión de las denuncias, recibió numerosos contactos. “Hay más de 30 personas que están esperando para hacer la denuncia”, afirmó. Finalmente, planteó qué espera de la Justicia frente a una historia que lleva más de medio siglo: “Siempre está la esperanza de que ella pueda decir la verdad, pero no creo que eso pase”. Y agregó: “Para mí justicia es, en primer lugar, que se la condene, primero de carácter judicial y después social. Que todo el mundo se entere quién es esta mujer y todo el daño que ha hecho”.
Entrevista de Alberto Lotuf.
Lectura rápida
¿Qué investiga la Justicia? La Justicia investiga a la partera Dolly Viale de Garrido por la presunta sustracción y alteración de identidad de una mujer nacida en 1970.
¿Quién es la denunciante principal? La denunciante principal es Silvina, una rosarina de 58 años que asegura haber sido víctima de una apropiación.
¿Cuándo comenzaron las denuncias? Las denuncias comenzaron a surgir en los años 60 y 70, con un total de ocho denuncias vigentes actualmente.
¿Dónde ocurrieron los hechos? Los hechos ocurrieron en Rosario, Argentina, y están vinculados a la partera Dolly Viale.
¿Por qué es importante esta investigación? Es importante porque busca determinar si existió un método sistemático de apropiación y eventual venta de bebés recién nacidos.





