Científicos descubren defensa oculta contra la inflamación tras 30 años de misterio
Investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center encontraron un mecanismo que protege células sanas de la inflamación. Este avance podría abrir nuevas vías para tratar cáncer y enfermedades inflamatorias.
Un equipo de investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center logró resolver un misterio biológico que perduró más de tres décadas, descubriendo un mecanismo inesperado que el sistema inmunológico utiliza para proteger el cuerpo de su propia respuesta inflamatoria. Este hallazgo podría revolucionar el tratamiento de diversas enfermedades, incluyendo el cáncer y la enfermedad inflamatoria intestinal.
La investigación, publicada el 7 de octubre en la revista Nature, se basó en un enfoque poco convencional: en lugar de utilizar ratones, los científicos optaron por estudiar peces cebra. Esta decisión les permitió identificar una enzima que había permanecido en el misterio y descubrir un mecanismo de protección que antes había eludido a los científicos.
La historia de este enigma comenzó en 1992, cuando investigadores de McGill University estudiaron una molécula que ayuda a dirigir las células inmunitarias hacia los sitios de infección, conocida como 5-oxoETE. Este ácido graso actúa como una señal química que alerta al cuerpo sobre la necesidad de responder a una amenaza. Sin embargo, los científicos no pudieron identificar el gen humano responsable de producir la enzima que tanto necesitaban para manipularla en sus experimentos.
Después de más de 30 años, el avance llegó de la mano de Yanan Ma, una investigadora postdoctoral en el Sloan Kettering Institute. Ma identificó el gen humano que produce la enzima, permitiendo a los investigadores examinar su función de manera más cercana. Esto fue un gran paso, ya que la falta de información genética había sido un obstáculo significativo para la investigación.
En su laboratorio, Philipp Niethammer, biólogo celular, estudió cómo las células responden a lesiones, infecciones y otros tipos de estrés. Su equipo se centró en la inflamación y la reparación de tejidos, procesos biológicos que también son fundamentales en el cáncer y otras enfermedades. Cuando las bacterias dañinas ingresan al cuerpo, señales químicas reclutan células inmunitarias especializadas para combatirlas. Una de esas señales es el 5-oxoETE, que atrae células inmunitarias para atacar microorganismos invasores.
A pesar de que esta respuesta es esencial para combatir infecciones, también conlleva riesgos. Las sustancias que liberan las células inmunitarias para destruir patógenos pueden dañar el tejido sano circundante. "Inundan el sitio con sustancias tóxicas para matar las bacterias, pero esto puede causar daño a las células sanas si se sale de control", explicó el Dr. Niethammer.
Los investigadores descubrieron que el sistema de señalización de 5-oxoETE no solo ayuda a iniciar la respuesta inmunitaria, sino que también parece prevenir daños innecesarios a las células sanas. Esto explicó por qué deshabilitar el sistema tuvo un efecto inesperado: al eliminar la vía, los científicos no solo quitaron una señal inflamatoria, sino también una fuente importante de protección celular.
Este descubrimiento tiene implicaciones significativas para enfermedades que involucran inflamación excesiva o mal controlada. La vía de señalización de 5-oxoETE se sabe que está alterada en condiciones como el cáncer y la enfermedad inflamatoria intestinal. Identificar su papel protector previamente desconocido proporciona una nueva perspectiva sobre cómo estas alteraciones podrían contribuir al daño tisular.
Los investigadores también están estudiando cómo esta vía de señalización responde a daños físicos, no solo a infecciones o estrés químico. Estos hallazgos podrían ayudar a desarrollar tratamientos que fortalezcan las defensas naturales del cuerpo contra el daño inflamatorio.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Identificaron un mecanismo que protege las células sanas de la inflamación, un hallazgo que podría revolucionar tratamientos para enfermedades como el cáncer.
¿Quiénes realizaron el estudio?
Investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, liderados por Yanan Ma y Philipp Niethammer.
¿Cuándo fue publicado el estudio?
Los hallazgos fueron publicados el 7 de octubre de 2026 en la revista Nature.
¿Por qué se utilizó el pez cebra?
Los peces cebra permiten estudiar la señalización inmunitaria de manera más efectiva, ya que tienen los receptores necesarios que los ratones no poseen.
¿Cuáles son las posibles aplicaciones del descubrimiento?
El conocimiento sobre este mecanismo podría abrir nuevas vías para el tratamiento de cáncer y enfermedades inflamatorias, mejorando la tolerancia de tejidos sanos al daño.





