“Piedra, papel y tijera”: el lenguaje cotidiano está lleno de tríos
La “regla de tres” no vive sólo en los números, sino también en el idioma. Hace que una idea sea más fácil de presentar, más rítmica y más clara.
22/09/2026 | 22:16Redacción Cadena 3
En su columna radial para Cadena 3, el periodista Juan Blondont analizó este martes cómo la llamada "regla de tres" no sólo pertenece al ámbito de las matemáticas escolares para calcular proporciones, sino que constituye un recurso fundamental en la retórica y la comunicación cotidiana.
Según explicó el comunicador, la mente humana posee una marcada inclinación a estructurar conceptos, palabras y momentos en tríos, encontrando en esa disposición un sentido de equilibrio, cadencia y totalidad.
Al profundizar en la mecánica del idioma, Blondont señaló que, mientras dos elementos únicamente establecen una relación entre sí, tres construyen una secuencia lógica que adquiere la fuerza de una regla.
Esta dinámica se asimila desde la infancia al contar "a la una, a las dos y a las tres", marcando el instante preciso en que algo debe ocurrir.
Asimismo, el lenguaje popular y la historia están repletos de estas construcciones de tres partes, presentes en expresiones como "por tierra, aire y mar", "pan, paz y trabajo", "sangre, sudor y lágrimas" o "sexo, drogas y rock and roll".
El periodista resaltó que el ámbito publicitario explota este recurso de manera constante debido a su ritmo e impacto memorístico, valiéndose de fórmulas emblemáticas como "bueno, bonito y barato", "más rápido, más fácil, mejor" o "fresco, rico y natural".
Del mismo modo, la estructura humorística sostiene gran parte de su efectividad en este principio: los dos primeros elementos preparan el terreno narrativo, mientras que el tercero rompe la expectativa inicial para generar el remate gracioso.
A lo largo de la exposición, Blondont repasó cómo los tríos atraviesan desde la gastronomía popular —con tríos indiscutidos como "moscato, pizza y fainá" o "asado, ensalada y fernet"— hasta la literatura clásica y los cuentos infantiles, donde proliferan los tres deseos, las tres pruebas o los tres cerditos.
En muchos casos, el tercer componente no sólo completa el enunciado, sino que equilibra o transforma drásticamente el significado de los dos anteriores, tal como sucede con consignas históricas o espirituales de la talla de "libertad, igualdad y fraternidad" o "Padre, Hijo y Espíritu Santo".
En el cierre de su intervención, el especialista concluyó que tres es una medida idónea: suficientemente amplia para percibirse completa y lo bastante acotada para resultar de fácil memorización en discursos, refranes y eslóganes.
Esta ordenación influye incluso en la propia estructura del pensamiento temporal y narrativo, dividido en "ayer, hoy y mañana", "pasado, presente y futuro" o "principio, nudo y desenlace".
Así, el lenguaje encuentra en la regla de tres una cadencia musical y un remate perfecto que sostiene nuestra forma diaria de expresarnos.
Lectura rápida
¿Qué es la regla de tres?
Es un recurso fundamental en la retórica y la comunicación cotidiana, que permite estructurar conceptos en tríos.
¿Quién analizó la regla de tres?
El periodista Juan Blondont lo hizo en su columna radial para Cadena 3.
¿Cuándo se llevó a cabo el análisis?
El análisis fue realizado el martes, en una columna radial.
¿Dónde se encuentra presente la regla de tres?
Está presente en el lenguaje popular, la publicidad y la literatura, entre otros ámbitos.
¿Por qué es efectiva la regla de tres?
Es efectiva porque crea un sentido de equilibrio y es fácil de memorizar, lo que la hace útil en discursos y eslóganes.





