Moscovitas: la historia detrás de las pastas asturianas que conquistaron paladares
Las Moscovitas, originarias de una confitería en Luarca, son pastas de almendra y chocolate que atraen multitudes. Conoce su receta y cómo prepararlas en casa.
Casi un siglo de tradición y el legado de cuatro generaciones de maestros confiteros respaldan la creación de las famosas Moscovitas, unas pastas finas elaboradas con almendra marcona, nata y cubiertas de exquisito chocolate con leche. Estas delicias nacieron en el obrador de una confitería de Luarca, en Asturias, y se han expandido a Oviedo, Madrid y diversas tiendas de productos gourmet.
El origen del nombre Moscovitas es un misterio que ha dado lugar a diversas leyendas. Algunas versiones sugieren que una matrioska llegó a Asturias con la receta en su interior, mientras que otras cuentan que un niño exiliado a Moscú trajo la receta o que un antiguo maestro pastelero que había estado en Rusia fue el responsable. Lo que es indiscutible es que estas pastas son adictivas, como lo demuestran las largas colas que se forman en la puerta de la pastelería.
La combinación de cacao y frutos secos ha demostrado ser un éxito, como se evidencia en otras delicias como las rocas de chocolate y nueces, o las clásicas galletas de chocolate y almendras. Su popularidad ha llevado a otras pastelerías asturianas a crear versiones propias, como las Mallorquinas, que son una variante de las galletas florentinas.
Hoy se presenta una receta que, aunque no es idéntica a la de la Confitería Rialto, se aproxima bastante a la original. Para preparar unas 60 unidades de Moscovitas, se necesitaron los siguientes ingredientes: 200 g de almendra granillo, 170 g de nata líquida, 200 g de azúcar, 40 g de harina de trigo y chocolate con leche.
La elaboración fue sencilla. Se comenzó calentando un cazo con la nata y el azúcar en polvo a fuego medio, removiendo despacio hasta que comenzó a hervir. Se dejó cocer suavemente durante un minuto antes de añadir el granillo de almendra y luego la harina tamizada. Se mezcló bien y se llevó nuevamente a ebullición. Cuando la mezcla comenzó a espesar, se apagó el fuego y se reservó durante 15 minutos.
Mientras tanto, se precalentó el horno a 170 grados centígrados y se forró una bandeja con papel de hornear. Con una cucharilla o una manga pastelera, se depositaron pequeñas cantidades de masa del tamaño de una avellana, separadas entre sí para permitir que la masa se expanda al hornear. Se hornearon durante 10 minutos, vigilando constantemente para evitar que se quemaran. Una vez doradas, se sacaron del horno y se dejaron enfriar en la bandeja.
Mientras se continuaba horneando el resto de las pastas, se fundió el chocolate al baño María o en el microondas. Cada pasta se bañó con la cobertura de chocolate, utilizando una espátula o un pincel, asegurándose de aplicar el chocolate en la parte más lisa de la galleta. Finalmente, se colocaron en una rejilla para que el chocolate se solidificara.
Las Moscovitas no requieren acompañamiento, pero se pueden servir en una merienda con café o té, lo que las convierte en un regalo ideal. Para quienes visiten Oviedo, se recomienda visitar la Confitería Rialto para disfrutar de estas pastas inolvidables.
Lectura rápida
¿Qué son las Moscovitas?
Son pastas finas de almendra y chocolate originarias de Asturias, con una larga tradición confitera.
¿Dónde se originaron?
Las Moscovitas nacieron en la confitería de Luarca, Asturias, y se han expandido a Oviedo y Madrid.
¿Cómo se preparan?
Se elaboran con almendra, nata, azúcar, harina y chocolate, siguiendo un proceso de cocción y horneado.
¿Qué las hace especiales?
Su combinación de cacao y frutos secos, junto con un nombre envuelto en misterio, las hace irresistibles.
¿Dónde probarlas?
Se recomienda visitar la Confitería Rialto en Oviedo para degustar las auténticas Moscovitas.





