Ríos atmosféricos aceleran el deshielo en la Antártida y elevan el riesgo de inundaciones costeras
Un informe revela que los ríos atmosféricos, que transportan calor y humedad a la Antártida, aceleran el deshielo y podrían elevar el nivel del mar, afectando ciudades costeras de Brasil.
Buenos Aires, 2 agosto (NA) — Los denominados "ríos atmosféricos", que son corredores de humedad que llevan calor desde las zonas tropicales hacia la Antártida, se han convertido en un factor clave en el acelerado deshielo de la región, según un reciente informe de la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP). Este estudio advierte que estas corrientes podrían ser responsables de un aumento significativo en el nivel del mar, lo que tendría consecuencias directas para las ciudades costeras de Brasil, según informa la Agencia Noticias Argentinas.
El análisis fue presentado por el profesor de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ), Heitor Evangelista da Silva, quien lidera un proyecto de monitoreo de ríos atmosféricos en la Antártida. Según el académico, cerca del 90 % de la humedad que se transporta desde los trópicos hacia las regiones polares lo hace a través de estos corredores, cuyo impacto se está sintiendo cada vez más en el interior del continente antártico.
Datos del laboratorio brasileño Criosfera 1, ubicado en la Antártida desde 2012 y considerado la única estación geofísica automática en el centro del continente, indican que los ríos atmosféricos son responsables actualmente de aproximadamente 80 % de las olas de calor observadas en la región, un aumento considerable en comparación con el 25 % registrado al inicio del monitoreo.
"Este fenómeno nunca había sido observado en ningún registro histórico meteorológico de la Antártida. Fue algo absolutamente inédito", comentó Silva, refiriéndose a un episodio de 2022 en la estación Concordia, donde la temperatura se elevó 43 grados Celsius por encima de lo esperado para esa época del año.
El científico alertó que la creciente frecuencia de estos eventos podría llevar al derretimiento superficial del hielo, incluso en áreas remotas del continente durante el verano austral, según reporta Xinhua.
La mayor preocupación se centra en la Antártida occidental, donde glaciares como Thwaites y Pine Island actúan como barreras que sostienen grandes masas de hielo continental. Según Silva, el colapso del glaciar Thwaites podría resultar en un aumento del nivel medio del mar de hasta 63 centímetros, cifra que podría llegar a cerca de un metro si el glaciar Pine Island también se derrumbara.
Desde 2015, la extensión del hielo marino antártico ha mostrado una reducción sin precedentes, equivalente a una pérdida de masa similar al doble del área de Groenlandia. Este fenómeno, según el investigador, no está siendo adecuadamente reflejado por los modelos climáticos actuales.
Silva también destacó que el monitoreo continuado por parte de Brasil permitirá afinar los modelos climáticos globales, que tienden a subestimar los eventos extremos en el continente, de acuerdo a la nota de FAPESP.
El proyecto, impulsado por la UERJ con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de la Criosfera y el Centro Espacial Goddard de la NASA, tiene como objetivo ampliar el monitoreo en tiempo real mediante sistemas satelitales e instalar el primer telescopio brasileño en la Antártida para reforzar las observaciones climáticas.
Lectura rápida
¿Qué son los ríos atmosféricos?
Corredores de humedad que transportan calor desde las regiones tropicales hacia la Antártida.
¿Quién presentó el estudio?
El profesor Heitor Evangelista da Silva, de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.
¿Cuándo se publicó el informe?
El informe fue divulgado el 2 de agosto de 2026.
¿Dónde se concentra la preocupación principal?
En la Antártida occidental, donde se encuentran glaciares críticos como Thwaites y Pine Island.
¿Por qué es importante el monitoreo continuo?
Para mejorar la calibración de los modelos climáticos globales y entender mejor los eventos extremos en la Antártida.
[Fuente: Noticias Argentinas]






