En vivo

Radioinforme 3

Miguel Clariá

Argentina

En vivo

Radioinforme 3

Hernán, Sergio y Luis

Rosario

En vivo

Despabilate... amor

Flavia y Fer

En vivo

Vamos viendo

Fernando Genesir

En vivo

INrockXIDABLE

Radio

Podcast

Amamos Argentina

Podcast

La mesa de café

Podcast

La otra mirada

Podcast

El dato confiable

Podcast

3x1=4

Podcast

La quinta pata del gato

Podcast

Cuadro de Situación

Podcast

80 años del Cuarteto

Podcast

Nazareno Cruz y el Lobo

Podcast

La Chacarera, el latido del monte

Escuchá lo último

Elegí tu emisora

Mundo

Marcas de ropa buscan conectar con la Generación Z a través de la reparación de prendas

Marcas como Uniqlo y Zara implementan talleres de costura y reparación para atraer a la Generación Z, que busca opciones sostenibles y económicas en el vestuario.

10/08/2026 | 05:19Redacción Cadena 3

Añadir Cadena 3 a

Agregá Cadena 3 a tus preferidos en Google
De Uniqlo a Zara, las marcas de ropa intentan conquistar a la generación Z con aguja e hilo

FOTO: De Uniqlo a Zara, las marcas de ropa intentan conquistar a la generación Z con aguja e hilo

Google News

Mirá las notas de Cadena 3 en Google News

WhatsApp

Mirá las notas de Cadena 3 en WhatsApp

NUEVA YORK — Incentivar a los consumidores a remendar prendas en lugar de adquirir nuevas podría parecer una estrategia de ventas poco convencional. Sin embargo, los servicios de reparación y los talleres de costura se están convirtiendo en elementos clave para las marcas de ropa que intentan captar la atención de los jóvenes, quienes buscan ahorrar dinero y cuidar el medio ambiente.

A pesar de que algunas casas de moda de lujo y minoristas especializados como Patagonia y L.L. Bean han ofrecido reparaciones durante años, el concepto ha cobrado impulso. Compañías como Levi Strauss & Co., Uniqlo y Primark están en la búsqueda de conquistar a la Generación Z mediante la costura y el remiendo.

Levi’s ha lanzado un curso de costura manual dirigido a estudiantes de secundaria, tras descubrir que muchos jóvenes carecen de habilidades de costura, a pesar de su interés por la moda de segunda mano y la sostenibilidad. En estas clases, los empleados enseñan a los adolescentes a realizar tareas básicas como coser un botón, hacer un dobladillo, colocar parches y reparar desgarros.

El programa Wear Longer, que Levi’s está ampliando en Estados Unidos, se basa en los servicios de arreglo y personalización que la marca ofrece en cientos de tiendas a nivel mundial. "Es fundamental empoderar a quienes compran nuestra ropa con habilidades para mantenerla y darle una segunda vida", afirmó Paul Dillinger, responsable de innovación en diseño global de Levi’s.

Una consumidora representativa de este cambio es Chloe Halprin, de 25 años, residente de Detroit, quien es el tipo de cliente que los minoristas esperan atraer con el mensaje de "arreglar, no tirar". En su adolescencia, Halprin compraba en tiendas de moda asequible y consideraba que reparar una prenda dañada estaba fuera de su alcance. Sin embargo, ahora compra principalmente ropa de segunda mano y ha aprendido a hacer dobladillos con una máquina de coser, además de tener planes para transformar una falda en una blusa.

"Busco ser consciente de mi huella de carbono. No me gusta el desperdicio y también estoy tratando de ahorrar dinero", comentó Halprin, quien trabaja como redactora de solicitudes de subvenciones en una organización sin fines de lucro.

La importancia del remiendo en la reducción de desechos

El remiendo, que alguna vez fue una necesidad económica, ha evolucionado hacia un método para cultivar lealtad entre los clientes. La industria de la moda enfrenta crecientes presiones para reducir su impacto ambiental y su contribución al cambio climático.

Los desechos textiles, que incluyen restos de fabricación y ropa no deseada, son un desafío crítico en el sector. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el mundo genera residuos de tela a un ritmo equivalente a un camión de basura cada segundo. Los expertos coinciden en que reparar y revender ropa puede mitigar el impacto ambiental de una prenda, aunque advierten que estas acciones son insuficientes frente al crecimiento de la producción y el consumo de ropa.

La llegada de la Generación Z, nacida entre 1997 y 2012, ha influido notablemente en el mercado. Este grupo, que creció con la moda rápida y el comercio electrónico, ha visto un crecimiento en el mercado de ropa de segunda mano, que se expande más rápidamente que las ventas minoristas de indumentaria, según la firma de inteligencia de mercado GlobalData.

Las empresas de moda buscan satisfacer las necesidades de la Generación Z a través de programas de reparación. Zara, por ejemplo, lanzó una plataforma digital en 2022 que permite a los clientes revender prendas usadas y solicitar arreglos. Por su parte, Primark ha organizado eventos gratuitos para enseñar habilidades de reparación y ha realizado más de 730 talleres en varios países.

Uniqlo, conocido por sus básicos atemporales, también ofrece servicios de reparación y personalización en 75 de sus 2.500 tiendas en todo el mundo, lo que fortalece su conexión con los clientes.

Sin embargo, algunos analistas advierten que, aunque las iniciativas de reparación son bien intencionadas, su impacto ambiental puede ser limitado. Kate Fletcher, profesora de sostenibilidad en la Universidad Metropolitana de Manchester, sostiene que el verdadero problema radica en la sobreproducción de ropa y en la creciente cantidad de prendas en el mercado.

Desafíos y oportunidades en el sector de la moda

La industria de la moda se enfrenta a un dilema: ¿pueden las reparaciones evolucionar de un servicio de nicho a uno viable comercialmente? H&M ha sido clara sobre los obstáculos económicos. La compañía ha argumentado que fabricar nuevas prendas es más económico que mantener las existentes. A pesar de experimentar con talleres de remiendo en varias tiendas, también se ha comprometido a abogar por políticas fiscales que hagan rentable la reparación y reventa de ropa.

El reto es que el remiendo requiere mano de obra y debe ser accesible para los consumidores. Según Neil Saunders, analista de GlobalData, aunque la Generación Z sigue comprando moda rápida, también busca opciones de reventa y reparación.

___

Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

Lectura rápida

¿Qué están haciendo las marcas de ropa?
Implementan talleres de costura y reparación para atraer a la Generación Z, que busca opciones sostenibles.

¿Quiénes son los consumidores clave?
La Generación Z, nacida entre 1997 y 2012, es el grupo objetivo de estas iniciativas.

¿Cuándo se inició esta tendencia?
La tendencia ha cobrado fuerza en los últimos años, impulsada por la necesidad de sostenibilidad y ahorro.

¿Dónde se realizan estos talleres?
Se llevan a cabo en diversas tiendas de marcas como Levi's, Uniqlo y Primark en Estados Unidos y Europa.

¿Por qué es importante esta estrategia?
Busca reducir el impacto ambiental de la moda y fomentar un consumo más responsable entre los jóvenes.

[Fuente: AP]

Lo más visto

Mundo

Opinión

Podcast

La otra mirada

Podcast

La mesa de café

Podcast

La quinta pata del gato

Podcast

3x1=4

Podcast

El dato confiable

Podcast

Política esquina Economía

Podcast

Cuadro de Situación

Podcast

Los editoriales de Alberto Lotuf