Investigadores hallan un sorprendente paradoja sobre el envejecimiento celular
Un equipo de científicos descubrió que el sistema de reciclaje celular se comporta de manera inesperada durante el envejecimiento, con implicaciones para la salud física. Se sugiere que el ejercicio suave podría restaurar patrones más juveniles en adultos mayores.
Las células dependen de un sistema de limpieza natural, conocido como autofagia, que evita la acumulación de materiales dañados en su interior. Este proceso recoge proteínas defectuosas y otros desechos celulares, los empaqueta en compartimentos especializados y los descompone en componentes moleculares básicos que pueden ser reutilizados.
La autofagia protege a las células del daño. Durante años, se consideró que su disminución era un sello distintivo del envejecimiento, y los problemas asociados a este proceso se vincularon a diversas enfermedades, como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y trastornos neurodegenerativos.
No obstante, una nueva investigación sugiere que el reciclaje celular no necesariamente disminuye con la edad. En cambio, su actividad puede aumentar, disminuir o permanecer sin cambios, dependiendo del tipo de célula y del sexo de la persona. Este hallazgo plantea que el ejercicio podría influir en el funcionamiento de este proceso en adultos mayores.
Los investigadores del Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute publicaron estos resultados el 27 de septiembre de 2026 en la revista Aging Cell, desafiando la visión ampliamente aceptada sobre cómo el reciclaje celular cambia a lo largo de la vida.
La doctora Caroline Kumsta, autora principal del estudio, expresó: "Comúnmente se observa que se cita la idea de que la autofagia disminuye con la edad, pero la evidencia real en humanos es muy escasa". Por su parte, la doctora Tatiana Moreno, autora principal del estudio, agregó que hay un creciente interés en dirigir la autofagia para desarrollar nuevas intervenciones para un envejecimiento saludable.
Metodología del estudio sobre la autofagia y el envejecimiento
Para comprender mejor la relación entre el envejecimiento y la autofagia, los investigadores recolectaron muestras de sangre y piel de voluntarios de entre 23 y 72 años, todos sin condiciones médicas crónicas. Además, algunos de los fibroblastos recolectados se convirtieron en neuronas inducidas, lo que permitió a los investigadores examinar el reciclaje celular en tres tipos diferentes de células.
El equipo analizó los transcritos de ARN, que se producen cuando las células leen instrucciones genéticas del ADN para fabricar proteínas, enzimas y otros componentes esenciales. Esto les permitió examinar cómo la edad y el tipo de célula afectaban la actividad de los genes involucrados en la autofagia.
Los resultados revelaron un panorama mucho más complejo que el entendimiento tradicional del envejecimiento celular. La doctora Kumsta comentó: "Encontramos que los cambios en la actividad autofágica no eran universales en todo el cuerpo y no seguían la idea de que la autofagia simplemente disminuye con la edad".
El envejecimiento afecta a diferentes células de maneras sorprendentes
Se observaron diferencias notables en cómo la autofagia cambió con la edad. En células de piel de participantes masculinos, la actividad de reciclaje disminuyó con el aumento de la edad, mientras que en las células de piel femeninas se mantuvo relativamente estable. En neuronas inducidas de participantes femeninos, se observó un aumento en la autofagia con la edad.
Estos hallazgos demuestran que el reciclaje celular no sigue un patrón único en todo el cuerpo. En cambio, el envejecimiento parece afectar el proceso de manera diferente según el tipo de célula y el sexo del individuo.
Los investigadores también descubrieron que la expresión de genes responsables de la autofagia no indicaba de manera confiable cuánto reciclaje estaba ocurriendo realmente. Las células con niveles más altos o más bajos de expresión de genes de autofagia no mostraron necesariamente diferencias correspondientes en sus tasas de reciclaje medidas.
La doctora Moreno advirtió: "Esto muestra que quienes utilizan medidas estáticas como los niveles de transcripción para inferir lo que sucede con la autofagia deben tener mucho cuidado en sus interpretaciones".
¿Por qué más limpieza celular puede no ser mejor?
El equipo también investigó si las diferencias en la autofagia estaban asociadas con la salud física y el rendimiento a medida que las personas envejecen. Sus hallazgos apuntaron a una posibilidad inesperada: niveles más altos de reciclaje celular pueden tener implicaciones diferentes para adultos jóvenes y mayores.
Entre los participantes de 70 años y más, una mayor actividad de autofagia se asoció con peores medidas de función física en los tres tipos de células estudiadas. En células sanguíneas, una mayor autofagia se vinculó a una menor aptitud aeróbica. En células de piel, se relacionó con un mayor índice de masa corporal (IMC). En neuronas inducidas, una mayor actividad de reciclaje se conectó con una menor fuerza de agarre, un metabolismo más bajo y una mayor frecuencia cardíaca en reposo.
Estos vínculos sugieren que un aumento en la autofagia no es necesariamente un signo de un envejecimiento saludable. Aunque el reciclaje celular desempeña un papel protector esencial, su relación con la salud física puede cambiar en etapas posteriores de la vida.
La doctora Kumsta señaló: "Creo que esta es una distinción importante que merece un estudio continuo, ya que parece que un mayor flujo de autofagia puede ser beneficioso en personas más jóvenes, pero problemático en personas mayores".
La doctora Moreno concluyó: "La autofagia y el envejecimiento son mucho más matizados de lo que se asumía anteriormente".
El ejercicio suave podría ayudar a restaurar la actividad celular juvenil
Los investigadores también exploraron si la actividad física podría influir en la autofagia en adultos mayores. En un pequeño estudio piloto, cinco participantes de entre 77 y 88 años completaron un programa de ejercicio suave de 12 semanas. Las actividades se centraron en reducir el riesgo de caídas, y los investigadores recolectaron muestras de sangre antes y después del programa para medir cambios en el reciclaje celular.
Los resultados preliminares sugirieron que el ejercicio podría disminuir la actividad de autofagia en células sanguíneas hacia niveles más típicos de adultos jóvenes. Los participantes también mostraron mejoras en el rendimiento físico. Aunque el piloto involucró solo a cinco personas, los hallazgos plantean la posibilidad de que el ejercicio ayude a regular el reciclaje celular de maneras que apoyen un envejecimiento más saludable.
Ampliando la investigación sobre ejercicio y envejecimiento saludable
Los hallazgos subrayan la importancia de entender el reciclaje celular como un proceso que cambia de maneras complejas a lo largo de la vida, en lugar de uno que simplemente disminuye con la edad. También sugieren que los tratamientos futuros que apunten a la autofagia pueden necesitar tener en cuenta la edad, el sexo y las células específicas involucradas.
Para investigar más a fondo los posibles beneficios del ejercicio, el laboratorio de Kumsta recibió una subvención piloto del Altman Clinical and Translational Research Institute de la Universidad de California en San Diego. El equipo está trabajando con el Exercise and Physical Activity Resource Center de UC San Diego en estudios más grandes que involucren a más participantes y métodos de prueba mejorados. Estos esfuerzos examinarán cómo la actividad física afecta la autofagia, el envejecimiento y la función física, con el objetivo de comprender mejor si los cambios en el reciclaje celular podrían contribuir eventualmente a estrategias para un envejecimiento más saludable.
Financiamiento: El estudio fue apoyado por los National Institutes of Health, el National Cancer Institute, el National Institute on Aging, la American Foundation for Aging Research, la Conrad Prebys Foundation, la Howard and Maryam Newman Family Foundation y el Leona M. y Harry B. Helmsley Charitable Trust.
Autores adicionales: Ashley Neil, Alexandre R. Colas, Sanjeev S. Ranade y Anne G. Bang en Sanford Burnham Prebys; Stephanie R. Heimler, Ryan J. Moran, Hava Shoshana Barkai, Lina Scandalis, Larissa Traxler, Stephen Dozier, Jaclyn Bergstrom, Jerome Mertens, David Wing y Anthony J. Molina en UC San Diego.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Descubrieron que el sistema de reciclaje celular se comporta de manera diferente durante el envejecimiento, con implicaciones para la salud física.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue llevado a cabo por investigadores del Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute.
¿Cuándo se publicaron los hallazgos?
Los hallazgos se publicaron el 27 de septiembre de 2026 en la revista Aging Cell.
¿Dónde se llevó a cabo la investigación?
La investigación se realizó en el Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute y la Universidad de California en San Diego.
¿Por qué es importante el estudio?
Es importante porque desafía la idea de que la autofagia disminuye con la edad y sugiere que el ejercicio puede restaurar patrones celulares más juveniles.





