Investigadores del CONICET revelan cómo células de cáncer pancreático se comunican para sobrevivir
Un estudio del CONICET identificó un mecanismo de comunicación entre células de adenocarcinoma ductal pancreático, que podría abrir nuevas alternativas terapéuticas. Este tipo de cáncer será la segunda causa de muerte por cáncer en 2040.
Investigadores del CONICET y de diversas instituciones colaboraron en el descubrimiento de un mecanismo que permite a las células del adenocarcinoma ductal pancreático (ACDP), el tipo más común de cáncer de páncreas, comunicarse para sobrevivir en condiciones adversas, como la falta de oxígeno y nutrientes. Este avance, publicado en Scientific Reports, abre la puerta a nuevas opciones terapéuticas para este tumor agresivo, que se estima será la segunda causa de muerte por cáncer a nivel global para el año 2040.
El ACDP es un tumor que ha incrementado su incidencia a nivel mundial, lo que genera preocupación en la salud pública. Según Maria Noé Garcia, directora del estudio e investigadora del CONICET en el Instituto de Estudios de la Inmunidad Humoral (IDEHU, CONICET-UBA), "la falta de herramientas de diagnóstico precoz y los escasos avances en tratamientos hacen de esta enfermedad un problema creciente". Garcia añadió que su investigación contribuye a entender la biología del microambiente tumoral, sugiriendo que las células tumorales de ACDP actúan como un tejido coordinado, lo que podría influir en el desarrollo de nuevas terapias.
Comunicación intercelular en el ACDP
Los investigadores hallaron que, ante la escasez de nutrientes, las células de ACDP liberan vesículas extracelulares que transmiten señales a otras células del tumor, activando un mecanismo de supervivencia conocido como autofagia. Este término, que significa "comerse a sí mismo", se refiere a un proceso celular que permite a la célula reciclar componentes propios en situaciones de estrés nutricional.
Daniel Grasso, primer autor del estudio e investigador del CONICET, explicó que "la autofagia es crucial para que las células tumorales enfrenten situaciones de estrés, incluyendo la exposición a tratamientos quimioterapéuticos". A través de experimentos con líneas celulares de ACDP, el equipo demostró que el estrés nutricional provoca la liberación de vesículas que inducen la autofagia en células receptoras, incluso en ausencia de estrés.
Las vesículas extracelulares analizadas contenían proteínas específicas, como CD63 y CD81, que facilitan esta comunicación intercelular. Grasso indicó que estas vesículas no solo inducen autofagia en células tumorales, sino también en tejido pancreático no tumoral, lo que sugiere un impacto más amplio del mecanismo descubierto.
El oncogén KRAS juega un papel central en más del 90% de los casos de cáncer pancreático. Los investigadores encontraron que las vesículas de células con la mutación en KRAS inducen autofagia, mientras que las de células sin esta alteración no lo hacen. Esto sugiere que el estudio de las vesículas extracelulares podría ser clave para entender el desarrollo y mantenimiento del ACDP.
Este descubrimiento podría sentar las bases para nuevas intervenciones farmacológicas en el tratamiento del ACDP. Garcia enfatizó la necesidad de desarrollar fármacos moduladores de la autofagia que sean selectivos y específicos, y sugirió que las vesículas extracelulares podrían ser objetivos terapéuticos prometedores.
El trabajo involucró a otros investigadores del IDEHU y de distintas instituciones, incluyendo a Maximiliano A. Diaz, Laura Sobrado, Valentín Yzetta, Marcela A. Cucher, Maria L. Cerutti, Daniela L. Papademetrio y Elida Alvarez. Este esfuerzo colaborativo destaca la importancia de la investigación interdisciplinaria en el abordaje de problemas complejos como el cáncer.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Identificaron un mecanismo de comunicación entre células de cáncer pancreático que les permite sobrevivir en condiciones adversas.
¿Quiénes realizaron el estudio?
Investigadores del CONICET y otras instituciones, liderados por Maria Noé Garcia.
¿Cuándo se publicó el trabajo?
El estudio fue publicado en Scientific Reports.
¿Dónde se realizó la investigación?
En el Instituto de Estudios de la Inmunidad Humoral (IDEHU, CONICET-UBA).
¿Por qué es relevante este hallazgo?
Podría abrir nuevas opciones terapéuticas para el adenocarcinoma ductal pancreático, que será la segunda causa de muerte por cáncer para 2040.





