Descubren un inesperado origen del Alzheimer en los ganglios linfáticos
Un estudio de WashU Medicine revela que células inmunitarias pueden activarse en ganglios linfáticos antes de ingresar al cerebro, lo que abre nuevas vías para el tratamiento del Alzheimer.
Investigadores de WashU Medicine han descubierto un sorprendente origen de las células inmunitarias que contribuyen al daño cerebral asociado con la enfermedad de Alzheimer. Este hallazgo sugiere que estas células podrían activarse en los ganglios linfáticos, ubicados fuera del cerebro, antes de ingresar al sistema nervioso. Bloquear este camino en experimentos con ratones redujo drásticamente la neurodegeneración y preservó las habilidades cognitivas, lo que podría señalar un objetivo de tratamiento más accesible.
El estudio, publicado el 3 de septiembre en Nature Neuroscience, revela que las células T reciben señales de los ganglios linfáticos que las preparan para ingresar al cerebro y contribuir al daño. Al interrumpir esas señales, los científicos lograron reducir significativamente la neurodegeneración.
El descubrimiento de este camino inmunológico ofrece la posibilidad de desarrollar tratamientos que no necesiten atravesar la barrera hematoencefálica, un desafío habitual en el tratamiento de enfermedades neurológicas. El Dr. David M. Holtzman, autor principal del estudio, comentó que esto abre la puerta a manipular las células T, lo cual ha sido estudiado ampliamente en el contexto de otras enfermedades, pero aún no se ha explorado en enfermedades neurodegenerativas.
En investigaciones previas, el equipo de Holtzman demostró que eliminar las células T del cerebro previene gran parte de la neurodegeneración en modelos de ratones que simulan el daño relacionado con el Alzheimer. Esto llevó a la pregunta de dónde provienen estas células inmunitarias y qué las impulsa a moverse hacia el cerebro.
Los investigadores también encontraron que las células dendríticas, que son esenciales para activar las células T, no se encuentran en grandes cantidades en el cerebro, lo que sugiere que el proceso de activación y el origen de estas células se producen fuera del cerebro.
Para probar esta hipótesis, los científicos eliminaron las células dendríticas de los ganglios linfáticos de los ratones que normalmente desarrollarían tangles de tau y neurodegeneración. El resultado fue notable: la cantidad de células T en el cerebro, especialmente las células T CD8, disminuyó significativamente, al igual que el daño cerebral asociado. Sin embargo, la cantidad de tangles de tau en el cerebro no cambió, lo que sugiere que la supresión de la actividad de las células T podría ralentizar o reducir el deterioro cognitivo relacionado con el Alzheimer.
Los investigadores aún no conocen la señal exacta que activa las células dendríticas, pero una posibilidad es que el daño causado por el tau libere material de las células cerebrales, que luego viaja a los ganglios linfáticos donde las células dendríticas lo identifican como un objetivo para las células T.
Este nuevo camino inmunológico, al operar fuera del cerebro, podría ofrecer múltiples nuevos objetivos terapéuticos. El equipo de Holtzman está actualmente investigando si interferir con la actividad de las células dendríticas en la mediana edad, momento en el cual comienzan a aparecer los tangles de tau, puede proporcionar la misma protección observada en este estudio.
El Dr. Holtzman concluyó que hasta hace poco, muchos no creían que la respuesta inmunitaria estuviera involucrada en enfermedades neurodegenerativas causadas por acumulación de proteínas en el cerebro. Este descubrimiento resalta la importancia de las células dendríticas como un posible objetivo para futuras terapias.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Hallaron que las células inmunitarias relacionadas con el daño cerebral en Alzheimer se activan en ganglios linfáticos antes de ingresar al cerebro.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por el Dr. David M. Holtzman de WashU Medicine.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 3 de septiembre de 2026 en Nature Neuroscience.
¿Dónde se origina la activación de las células T?
La activación de las células T se origina en los ganglios linfáticos, fuera del cerebro.
¿Por qué es relevante este descubrimiento?
Este hallazgo podría facilitar el desarrollo de tratamientos que no necesiten atravesar la barrera hematoencefálica.





