Pediatras alertan sobre el riesgo de muerte súbita en lactantes y brindan recomendaciones clave
Los expertos advierten que el riesgo no se debe a una única causa, sino a múltiples factores. Se recomienda iniciar cuidados desde el embarazo y mantener un entorno seguro para el sueño del bebé.
Buenos Aires, 14 octubre (NA) -- La muerte súbita e inesperada del lactante no responde a una única causa, y su prevención no se logra con una sola medida. Para reducir el riesgo, es fundamental comenzar los cuidados desde el embarazo, disminuir la vulnerabilidad del bebé y, tras el nacimiento, asegurar un entorno seguro para dormir.
Este mensaje es parte de la campaña de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en el marco de la Semana del Sueño Seguro, que se celebra del 13 al 18 de octubre, según un informe de la Agencia Noticias Argentinas.
Las cifras de mortalidad infantil en el país son preocupantes. Según las Estadísticas Vitales de 2024, se registraron 138 muertes infantiles en el hogar, de las cuales 63 fueron muertes súbitas e inesperadas del lactante (MSIL).
La MSIL se define como la muerte súbita e inesperada de un niño de hasta un año de edad que ocurre sin previo aviso en las 24 horas anteriores y cuya causa permanece desconocida antes de la investigación médica y legal. Después de una investigación, puede clasificarse como de causa explicada o inexplicada.
Las cifras provienen del documento "Campaña de Sueño Seguro. Disminución del riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante", elaborado por el Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria y el Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la SAP, que actualiza la información y detalla las recomendaciones para disminuir los riesgos.
Bajo el lema "Disminuir el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante es una responsabilidad compartida. Dormir seguro es cuidar la vida", el documento resalta que estas muertes están asociadas con factores como infecciones respiratorias agudas, necesidades básicas insatisfechas, hacinamiento, ventilación inadecuada y prácticas de sueño inseguro. La mayoría de las 10 jurisdicciones con tasas más altas se encuentran en el Noroeste y Noreste del país.
"Cuando hablamos de sueño seguro no deberíamos pensar solamente en cómo acostamos al bebé. La prevención empieza mucho antes, durante el embarazo, con los controles de salud, la vacunación, la prevención de la prematurez y del bajo peso al nacer, y evitando la exposición al tabaco, al alcohol y a otras sustancias. Después del nacimiento, esos cuidados continúan con un ambiente de sueño que reduzca los riesgos evitables", destacó la Dra. Julia Carolina Aznar, médica pediatra y secretaria del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria de la SAP.
La dimensión del problema
Un análisis de la Dirección de Salud Perinatal y Niñez del Ministerio de Salud de la Nación revela que el 82,7% de las defunciones estudiadas correspondió a bebés de entre 0 y 5 meses; en el 69,2% de los casos existía colecho; el 70,8% ocurrió en hogares en situación de hacinamiento, y en el 27,4% se registró consumo de tabaco en al menos un conviviente.
Estos datos no implican que cada uno de esos factores explique una muerte de manera aislada, sino que subrayan la necesidad de un enfoque que contemple simultáneamente la vulnerabilidad del lactante, las condiciones familiares y las circunstancias del sueño.
"Las recomendaciones deben ser aplicables a la vida real de cada familia. No todas tienen las mismas condiciones habitacionales ni recursos, y la consulta pediátrica debe ser un espacio de diálogo, sin culpabilizar. Necesitamos entender cómo duerme el bebé y las posibilidades concretas de sus cuidadores para disminuir los riesgos", afirmó la Dra. Norma Rossato, médica neonatóloga y prosecretaria del Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la SAP.
La mirada sobre las condiciones sociales es crucial al abordar el colecho. Compartir la cama es una práctica común y valorada por muchas familias argentinas, especialmente en hogares de bajos ingresos que pueden no tener otro lugar para que duerma el bebé. Por eso, la SAP sugiere discutir esta práctica durante las consultas pediátricas, considerando creencias y valores culturales.
"El lugar más seguro para el sueño del bebé es su propia cuna, en la misma habitación de quienes lo cuidan, pero sin compartir la cama, al menos durante los primeros seis meses. También se debe dormir boca arriba, en una superficie firme y plana, mantener la cuna libre de objetos y evitar el humo de tabaco. No deben utilizarse como lugares de sueño habitual huevitos, sillas de auto, cuñas o dispositivos de posicionamiento. Es fundamental que estas recomendaciones se conviertan en prácticas cotidianas", indicó el Dr. Damián Leonardo Taire, médico pediatra neumonólogo y legista, secretario del Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la SAP.
La SAP advierte que no existe ningún dispositivo comercial que haya demostrado científicamente prevenir la muerte súbita e inesperada del lactante. Por ello, la seguridad no debe depender de monitores, posicionadores u otros productos que prometen prevenirla, sino en el cumplimiento de las medidas respaldadas por evidencia.
A qué se le debe prestar atención
El colecho merece atención especial cuando se combina con otros factores. Según el documento de la SAP, el riesgo se multiplica más de 10 veces si la capacidad de alerta de los adultos está disminuida por cansancio, alcohol, medicamentos sedantes, drogas ilícitas o tabaquismo. Se desaconseja también el colecho si la madre fumó durante el embarazo, la superficie es blanda o se hunde, o si se comparte la cama con otros niños o mascotas.
Si un adulto se queda dormido accidentalmente mientras alimenta al bebé, es menos peligroso que esto ocurra en la cama del adulto que en un sofá, donde el bebé puede deslizarse y quedar atrapado en una posición que favorezca la asfixia.
El tabaco es otro factor relevante: la exposición prenatal alcanzó en la Argentina al 12,1% en 2023. Se recomienda evitar la exposición durante el embarazo y después del nacimiento, manteniendo ambientes completamente libres de humo donde viva el bebé. Esta advertencia incluye otras formas de exposición a la nicotina.
Otro indicador preocupante es la prematurez, reconocida como un factor de riesgo. La tasa de nacimientos prematuros aumentó del 8,4% en 2020 al 12,1% en 2023, con un promedio del 9,6% durante el período 2020-2023. Esto refuerza la importancia de iniciar la prevención durante el embarazo, con controles adecuados y medidas para reducir tanto los nacimientos prematuros como el bajo peso al nacer.
Las medidas de protección comienzan durante el embarazo y continúan después del nacimiento. Durante la gestación, es fundamental cumplir con las vacunas indicadas, incluida la vacunación contra el virus sincicial respiratorio (VSR), que protege al bebé de formas graves de enfermedad respiratoria en sus primeros meses de vida.
La importancia de la lactancia
La alimentación con leche humana también disminuye el riesgo de muerte súbita: en Argentina, el 97% de los bebés inicia la lactancia materna, aunque la lactancia exclusiva alcanza al 44% de los menores de seis meses y la lactancia materna total al 71%, según datos de 2018-2019. Existe también evidencia de un efecto protector del chupete, que puede ofrecerse antes de dormir una vez que la lactancia esté bien establecida.
"No existe una medida aislada capaz de eliminar el riesgo. Lo que podemos hacer es disminuirlo sumando cuidados respaldados por evidencia y evitando que varios factores de riesgo coincidan en un mismo bebé. Por eso hablamos de responsabilidad compartida: de las familias, de los equipos de salud, pero también de quienes diseñan políticas públicas, de los medios, de las redes sociales y de quienes fabrican y comercializan productos para lactantes", concluyó la Dra. Carolina Groisman, médica pediatra e integrante del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria de la SAP.
El mensaje que propone la SAP durante esta Semana del Sueño Seguro busca ir más allá de la enumeración de conductas individuales. La reducción de las muertes relacionadas con el sueño requiere que las recomendaciones sean conocidas, comprendidas y aplicadas, pero también que existan condiciones que hagan posible su cumplimiento.
Lectura rápida
¿Qué es la muerte súbita del lactante?
Es la muerte inesperada de un bebé de hasta un año que ocurre sin previo aviso y cuya causa es desconocida antes de la investigación.
¿Cuáles son las cifras de mortalidad infantil en Argentina?
En 2024, se registraron 138 muertes infantiles en el hogar, de las cuales 63 fueron muertes súbitas e inesperadas del lactante.
¿Qué factores aumentan el riesgo de muerte súbita?
Los factores incluyen infecciones respiratorias, condiciones de hacinamiento, colecho y exposición al tabaco.
¿Cuáles son las recomendaciones para un sueño seguro?
Acostar al bebé boca arriba, en una cuna firme, libre de objetos, y evitar el colecho en situaciones de riesgo.
¿Por qué es importante la lactancia?
La lactancia materna reduce el riesgo de muerte súbita y se recomienda su práctica exclusiva durante los primeros seis meses.
[Fuente: Noticias Argentinas]





