El ADN antiguo revela cómo la peste continuó azotando Europa durante 400 años
Investigadores de la Universidad de Tartu analizaron ADN antiguo y determinaron que la peste resurgió en Europa durante más de 400 años. Este fenómeno se debió a la evolución del patógeno y la influencia de guerras y comercio.
La peste negra, conocida por su devastador impacto entre 1347 y 1353, no se limitó a ser un evento aislado en la historia de Europa. Un estudio reciente, liderado por investigadores de la Universidad de Tartu, demostró que la enfermedad reapareció en múltiples ocasiones durante más de cuatro siglos, alterando ciudades y economías a lo largo del continente.
El análisis de ADN de la bacteria causante de la peste, preservado en restos humanos de 11 sitios arqueológicos en Estonia, Rusia, Inglaterra, Países Bajos y Suiza, permitió a los científicos reconstruir la evolución y propagación del patógeno. Los hallazgos abarcaron desde el siglo XIV hasta el XVIII, cubriendo gran parte de lo que se conoce como la Segunda Pandemia de Peste.
Los datos genéticos sugieren que la peste no simplemente sobrevivió en un único lugar, sino que se reintrodujo en diversas regiones de Europa, creando nuevos reservorios donde la bacteria podía persistir. Estonia fue uno de los lugares más afectados, con evidencias de múltiples entradas del patógeno a lo largo de la pandemia.
Entre 1450 y 1500, se observó una notable expansión de los linajes de la peste, que se dividieron en tres ramas importantes. Esta diversificación pudo haber contribuido a establecer nuevos reservorios de Yersinia pestis en poblaciones de roedores salvajes. Factores climáticos, como la Gran Sequía del Renacimiento, también podrían haber influido en esta expansión.
La investigación, dirigida por la profesora Kristiina Tambets, identificó varios linajes genéticos desconocidos, tanto en entornos urbanos como rurales. La dificultad principal en el estudio de pandemias históricas radica en la datación precisa de las infecciones antiguas, un problema que el equipo logró abordar mediante un nuevo método que afina las fechas de los genomas de la peste.
Este enfoque permitió a los investigadores conectar 64 genomas de peste previamente publicados con brotes registrados en fuentes históricas, mejorando así la precisión de las fechas de muchos de ellos. El profesor Philip Slavin, coautor del estudio, destacó que se lograron conectar infecciones antiguas a olas y brotes específicos de peste.
Además, el estudio reveló cómo las actividades humanas, en especial las guerras, facilitaron la propagación de la peste. Nuevos análisis genéticos mostraron vínculos entre brotes y conflictos como la Guerra de los Treinta Años y la Gran Guerra del Norte, donde el movimiento de tropas y refugiados contribuyó a la diseminación de la enfermedad.
Los hallazgos subrayan que la peste fue más que una simple catástrofe medieval; representó un peligro recurrente que afectó a generaciones en Europa. Aunque hoy en día Yersinia pestis ya no es una amenaza de salud pública significativa en el continente, los investigadores advierten que el patógeno todavía persiste en reservorios naturales en varias regiones.
Comprender cómo la peste se estableció tras la peste negra y su persistencia en Europa podría ofrecer lecciones sobre el comportamiento a largo plazo de las enfermedades infecciosas. Conectar los genomas antiguos con brotes registrados puede ayudar a desentrañar cómo surgen, se propagan y persisten las enfermedades a lo largo del tiempo, lo que podría mejorar la vigilancia de enfermedades modernas.
El proyecto reunió a investigadores de varios países y campos científicos, incluyendo a expertos de la Universidad de Cambridge. Combinando el análisis de ADN antiguo, la arqueología, los registros históricos y la datación por radiocarbono, los científicos lograron crear lo que describen como la imagen genética más completa de la Segunda Pandemia de Peste hasta la fecha.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Revelaron que la peste resurgió en Europa durante más de 400 años tras la peste negra, evolucionando en nuevos linajes.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por investigadores de la Universidad de Tartu.
¿Cuándo ocurrió la peste negra?
La peste negra tuvo lugar entre 1347 y 1353.
¿Dónde se realizó la investigación?
Se analizaron restos humanos de 11 sitios arqueológicos en Estonia, Rusia, Inglaterra, Países Bajos y Suiza.
¿Por qué es importante este estudio?
Ayuda a entender cómo la peste se estableció y persistió en Europa, lo que puede informar sobre el comportamiento de enfermedades infecciosas hoy en día.





