Qué hay detrás del doble femicidio: las pistas y el móvil que incrimina a Iván Tabella
Renato Iván Tabella, de 28 años, está acusado de asesinar a dos trabajadoras sexuales en Córdoba y Buenos Aires en menos de cinco días.
27/10/2026 | 17:57Redacción Cadena 3
En apenas cinco días, dos mujeres fueron asesinadas después de haber acordado encuentros sexuales pagos con un mismo hombre a través de una aplicación de citas. La investigación apunta a Renato Iván Tabella, de 28 años, quien fue detenido en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires, acusado por los crímenes de Daniela Villalba, en Córdoba, y Micaela Tatiana Fernández, en el barrio porteño de Retiro.
La principal hipótesis de los investigadores es que el acusado habría contactado a las víctimas para robarles. Según esa línea investigativa, buscaba mujeres a cuyos domicilios podía acceder y, una vez que tenía el control de la situación, las asesinaba para llevarse sus pertenencias. El móvil estaría relacionado con deudas importantes vinculadas al juego, aunque ese aspecto también forma parte de las averiguaciones.
La sucesión de los dos crímenes, cometidos en un lapso muy breve, puso en alerta a los investigadores ante la posibilidad de que el sospechoso estuviera avanzando hacia una conducta de asesino serial.
Tabella tiene 28 años y registra domicilios en Huerta Grande, Villa Yacanto y La Falda, según los datos mencionados en la investigación. En sus redes sociales aparecen referencias a su afición por el metal y el rock pesado, además de publicaciones de años anteriores en las que realizaba piruetas en bicicleta. No tenía antecedentes penales conocidos.
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Femicida en serie. Quién es Renato Iván Tabella, el acusado de los dobles femicidios en Córdoba y Retiro
El joven de 28 años no tenía antecedentes. Fanático del BMX y del heavy metal, se investiga si contactó a las víctimas por internet.
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El crimen de Daniela Villalba y la valija que dejó una pista
El primer caso ocurrió el lunes en un departamento ubicado en Boulevard Las Heras, en la ciudad de Córdoba. Allí vivía Daniela Villalba, de 27 años, madre de un niño de 10 años, empleada de comercio y trabajadora sexual.
La joven había acordado un encuentro con Tabella a través de la aplicación Gemidos. Esa noche, mientras esperaba al cliente, mantuvo una conversación con una amiga a quien le había propuesto tomar mates más tarde.
Cerca de las 22, Daniela le avisó que tenía un cliente, pero que esperaba terminar pronto. “Me voy a ocupar, ya te llamo”, le escribió. Más tarde volvió a comunicarse y le dijo que ya estaba desocupada y que pondría la pava.
Sin embargo, cuando su amiga llegó al edificio unos 15 minutos después, no consiguió que Daniela respondiera el timbre. Le envió mensajes para avisarle que estaba abajo y pedirle que le abriera. Al principio, los mensajes llegaban al teléfono, pero no obtenía respuesta. Después, directamente dejaron de registrarse como recibidos.
La mujer se fue sin imaginar que, según la reconstrucción posterior de los investigadores, Daniela ya había sido asesinada.
La principal hipótesis sostiene que el agresor la atacó con un arma blanca y le provocó un profundo corte en el cuello. Después habría buscado una valija de la víctima, donde guardó toallas ensangrentadas, una alfombra con sangre y prendas íntimas femeninas.
Luego abandonó el departamento y se alejó a pie. Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte de su recorrido: cruzó por el puente Antártida y, unas tres cuadras más adelante, descartó la valija en un contenedor de basura ubicado en la esquina de La Rioja y Jujuy. Otra filmación lo registró caminando frente a las oficinas de la empresa provincial de energía de Córdoba.
Pese a esas imágenes, todavía no había sido identificado. Los registros indicarían que el miércoles por la noche llegó a la terminal de ómnibus de Córdoba y viajó hacia la Ciudad de Buenos Aires.
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El hallazgo de la valija y el descubrimiento del femicidio
La primera pista material apareció el martes a media mañana, cuando trabajadores de recolección de residuos advirtieron que de una valija descargada en el camión compactador salía un líquido similar a la sangre.
Los empleados detuvieron la compactación y dieron aviso a la Policía y a la unidad judicial. Los peritos de Policía Científica determinaron que se trataba de sangre humana y encontraron dentro del equipaje un elemento que el presunto asesino habría pasado por alto: un ticket de aeropuerto a nombre de Daniela Villalba.
Ese comprobante se convirtió en una pieza importante para avanzar en la identificación de la víctima y reconstruir los movimientos posteriores al crimen.
El cuerpo de Daniela fue encontrado recién después de que su amiga, preocupada por no poder comunicarse con ella durante todo el martes, denunciara su desaparición. Los policías accedieron al departamento a través de un balcón y encontraron a la joven asesinada, acostada en su cama y cubierta prolijamente con una sábana.
El caso no se informó de inmediato a la prensa. Las primeras noticias sobre el femicidio comenzaron a trascender el viernes, más de 48 horas después del hallazgo del cuerpo. Para entonces, el sospechoso ya se encontraba en Buenos Aires.
Las imágenes de las cámaras de seguridad que habían registrado sus movimientos tampoco se difundieron en las primeras horas, pese a que podrían haber contribuido a acelerar su identificación.
El segundo crimen en un departamento de Retiro
Una vez instalado en la Ciudad de Buenos Aires, Tabella se alojó en un hotel del centro y, según la investigación, volvió a contactar a una trabajadora sexual mediante la misma aplicación.
El sábado por la noche acordó un encuentro con Micaela Tatiana Fernández, de 27 años, en un departamento de alquiler temporario ubicado en Libertad al 1100, en el barrio de Retiro, cerca del edificio de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
La joven compartía el alojamiento con una amiga que también se dedicaba al trabajo sexual. Después del encuentro pactado, la compañera comenzó a preocuparse porque Tatiana no respondía sus mensajes.
El domingo por la mañana se acercó al departamento, abrió la puerta y encontró a la joven asesinada sobre la cama, también cubierta con una sábana.
A diferencia del caso de Córdoba, en una primera observación no se advirtieron heridas de arma blanca. La hipótesis inicial apuntaba a que la víctima había sido asfixiada o estrangulada. El resultado de la autopsia debía determinar las causas de la muerte.
De acuerdo con la investigación, el agresor también se llevó el teléfono celular de Tatiana y otras pertenencias de escaso valor.
El teléfono celular, la última pista para detenerlo
Mientras se investigaba el segundo crimen, los investigadores de Córdoba ya contaban con un número telefónico atribuido a Renato Iván Tabella. El análisis de la última antena de telefonía a la que se había conectado permitió ubicarlo en Buenos Aires y, particularmente, en la zona de Retiro durante la noche del sábado, en coincidencia con el momento en que se habría producido el asesinato de Tatiana Fernández.
A partir del intercambio de información con la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, los investigadores lograron determinar que el sospechoso estaba alojado en la habitación número 8 del Hotel Centro, ubicado en la calle Presidente Perón al 1500.
La detención se concretó el domingo. Según la información del caso, Tabella intentó resistirse, pero finalmente fue reducido. Entre los elementos secuestrados se encontraba su teléfono celular, que ahora concentra buena parte de las expectativas de la investigación para reconstruir los contactos, los desplazamientos y las circunstancias de ambos crímenes.
El análisis de ese dispositivo podría aportar nuevos elementos para establecer cómo se organizaron los encuentros y qué ocurrió antes y después de cada asesinato.
Trabajadoras sexuales y femicidios: la vulnerabilidad detrás de los crímenes
La investigación también vuelve a poner en discusión la violencia que sufren las trabajadoras sexuales y las condiciones en las que se producen algunos femicidios.
Entre 2022 y este año, en Córdoba se registraron 72 femicidios. De ese total, seis víctimas eran trabajadoras sexuales asesinadas por clientes a quienes habían conocido en ese contexto, de acuerdo con los datos mencionados en el informe.
La cifra representa una proporción inferior al 7% de las víctimas registradas en ese período. La gran mayoría de los femicidios, entre el 85% y el 90%, son cometidos por parejas o exparejas de las mujeres.
La actividad laboral de las víctimas no explica por sí misma la violencia ejercida contra ellas. La investigación sobre los crímenes de Daniela Villalba y Micaela Tatiana Fernández apunta a determinar si el acusado se aprovechó de las circunstancias de los encuentros para acceder a sus domicilios, someterlas y robarles.
Las pistas que dejó el primer crimen —la valija, la sangre, el ticket de aeropuerto y las imágenes de las cámaras—, sumadas al seguimiento del teléfono celular, permitieron vincular los dos hechos y localizar al sospechoso en Buenos Aires.
Informe de Juan Federico.
Lectura rápida
¿Qué sucedió en el artículo? Dos mujeres fueron asesinadas tras acordar encuentros sexuales con un mismo hombre a través de una aplicación de citas.
¿Quién es el principal sospechoso? El principal sospechoso es Renato Iván Tabella, de 28 años, detenido en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Cuándo ocurrieron los crímenes? Los crímenes ocurrieron en un lapso de cinco días, uno en Córdoba y otro en Retiro.
¿Dónde fueron asesinadas las víctimas? Daniela Villalba fue asesinada en Córdoba y Micaela Tatiana Fernández en un departamento en Retiro.
¿Cómo se relacionan los crímenes? Ambos crímenes están relacionados a través de la misma aplicación de citas y el mismo sospechoso, que intentó robar a las víctimas.





