En sólo cinco noches, mató a dos mujeres: las pistas en contra del acusado
Renato Iván Tabella fue atrapado en un hotel de Buenos Aires. Está acusado de matar en barrio Cofico y en Retiro a mujeres a las que contactaba por aplicaciones de sexo pago.
26/10/2026 | 12:09Redacción Cadena 3
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Ahora país
Renato Iván Tabella (28), vivió siempre entre Villa Giardino, La Falda y Huerta Grande. En sus redes sociales, su vida no llamaba mucho la atención: fanático del rock metalero, alguna vez, en la adolescencia, hizo piruetas en bicicleta. No mucho más.
Un joven sin antecedentes penales que hoy está acusado de haber cometido dos femicidios en sólo cinco noches. Y a más de 700 kilómetros de distancia, entre barrio Cofico, en la ciudad de Córdoba, y Retiro, en Buenos Aires.
El lunes de la semana pasada a la noche, Daniela Villalba (27), madre de un niño, empleada de comercio y escort, fue asesinada a puñaladas en su departamento 1 F, del edificio de bulevar Las Heras al 200, frente al Parque Las Heras. Se había mudado allí hacía sólo tres semanas.
Esa noche, por Whatsapp, Daniela le había escrito a una amiga que fuera a tomar unos mates, que estaba con un cliente pero que se iba a liberar pronto.
Él la había contactado por Gemidos, una aplicación para sexo pago.
“Me voy a ocupar, ya te llamo”, le escribió Daniela y pasadas las 22 regresó al chat donde puso: “Ya me desocupé y “Voy poniendo la pava”.
Quince minutos tardó la amiga en llegar al edificio y empezó a escribirle para que le abriera. “Bajá”, “estoy abajo”, “contestáme” y “¿estás bien?”, fueron algunos de los mensajes que envió, pero nunca le llegó ninguna respuesta.
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Algunos de estos mensajes sí impactaron en el celular de Daniela, pero después de las 22.49 ya nunca más fueron recibidos con el doble tilde. Cansada de esperar, a las 23.15 su amiga se fue.
La duda hoy es si fue Daniela la que contestó los primeros mensajes o si el asesino era el que ya estaba manipulando su celular.
El femicida actuó de manera errática, lo que desconcierta a los investigadores, según la reconstrucción a la que Cadena 3 tuvo acceso a partir de distintas fuentes vinculadas a la pesquisa.
Tras tapar a la víctima prolijamente con una sábana, en una valija que encontró dentro del departamento, cargó toallas ensangrentadas, una alfombra también con sangre y la ropa interior de Daniela. Al celular de ella también se lo llevó, pero en el bolsillo.
Y salió caminando, con la valija en la mano. Cruzó el puente Antártida y dos cuadras después, en el cruce de La Rioja y Jujuy, la despachó en un contenedor de basura.
Después, en otro registro de las cámaras de seguridad ya analizadas en la investigación, se lo ve pasar, siempre a pie, por el frente de las oficinas de Epec, en La Tablada, a menos de 300 metros del lugar donde había arrojado la valija.
Pese a todas estas filmaciones, los investigadores no lograron identificarlo de manera veloz.
El martes, minutos después de las 10, los recolectores de basura que recorrían ese sector, frenaron de golpe al camión compactador. Se dieron cuenta de que la valija que acababan de arrojar tenía sangre. De inmediato, denunciaron todo.
La Policía Judicial secuestró la valija y comenzó a peritarla. No sólo que se corroboró que era sangre humana, sino que hallaron, en un bolsillo interno, un papel que al asesino se le había pasado por alto: un ticket de aeropuerto a nombre de Daniela Villalba.
Pero este hallazgo no hizo que la Policía descubriera el crimen de inmediato. Recién el miércoles, la amiga que había ido el lunes a la noche a tomar mates con ella y no había logrado ingresar en el departamento, fue a la unidad judicial 7 a denunciar la desaparición de Daniela.
La causa recayó, por competencia territorial, en la fiscalía de Iván Rodríguez, el mismo fiscal que quedó en el ojo de la tormenta por su actuación en torno a una causa anterior que tuvo Claudio Barrelier, el femicida de Agostina Vega. Una investigación que lo dejó en libertad un año antes de volver a atacar.
Con esta denuncia por la desaparición de Daniela, los policías fueron hasta el edificio de calle Las Heras y a través de un balcón vecino lograron acceder al interior del departamento de la joven, que estaba herméticamente cerrado. Al entrar, se toparon con el cadáver de ella, en la cama, tapado con una sábana. Las manchas de sangre no dejaban margen a ninguna duda: la habían asesinado a puñaladas.
Este nuevo femicidio en Córdoba no fue informado por los canales oficiales de la Policía. Recién el viernes, a 48 horas del hallazgo del cuerpo, comenzó a trascender lo que había sucedido.
Tampoco se divulgó la imagen del principal sospechoso, obtenida a través de las cámaras de seguridad.
A esa altura, Renato Tabella ya estaba en Buenos Aires. El miércoles había viajado en colectivo.
El sábado a la noche, Tatiana Micaela Fernández (27), otra joven que también era escort, había concertado una cita con un cliente en el departamento que alquilaba en Libertad 1128, en la zona de Retiro, de la ciudad de Buenos Aires.
Al igual que en el crimen de Daniela, el cliente la había contactado por la aplicación Gemidos. Le dijo que se llamaba “Iván”.
Una amiga de Tatiana, con quien compartía el departamento y el trabajo sexual, intentó comunicarse con ella el sábado a la noche, pero no logró que le respondiera. Por seguridad, entre ellas siempre se mandaban mensajes cuando estaban con clientes.
Muy preocupada, el domingo a la madrugada la amiga llegó al departamento y, al ingresar, encontró a Tatiana muerta en la cama, tapada prolijamente con una sábana. También le faltaba su teléfono celular.
A simple vista, dirían después los policías de la ciudad de Buenos Aires, no tenía heridas cortantes. Se presume que fue asfixiada o estrangulada. Esta vez, el femicida no necesitó limpiar las manchas de sangre.
Ya en Córdoba, el fiscal Rodríguez había girado la investigación al fuero de Violencia Familiar. Pese a que todo indicaba que el asesino habría sido un cliente ocasional, sin que mediara una relación de pareja, la causa había cambiado de expediente. El fiscal que tomó la causa, Pablo Camacho, ya había logrado un dato clave: el celular de Renato Tabella impactaba en las antenas de la ciudad de Buenos Aires.
¿Cómo llegaron a ese teléfono? A partir de la activación del celular que le había robado a Daniela. Al rastrear este teléfono, llegaron a una persona que terminó por guiar a los investigadores hasta Tabella.
Incluso, el sábado a la noche, el celular de Tabella había impactado en la zona de Retiro, donde tenía el departamento Tatiana.
Cuando el domingo los investigadores leyeron en los portales el crimen en Retiro, pronto lo relacionaron con el femicidio de Cofico. Y cruzaron datos con sus pares porteños. Fue entonces que la búsqueda de Tabella se intensificó. Y a la noche, lograron capturarlo en la habitación 8 del hotel Centro, ubicado en la calle Presidente Perón 1555.
Los informantes aseguran que Tabella intentó resistirse. Y que ya tenía pasajes para viajar hacia Salta.
Entre otros elementos, en la habitación se encontró su teléfono celular. Abrirlo es considerado, ahora, una de las prioridades de la investigación.
Empezar a intentar comprender cómo un joven sin antecedentes comenzó a convertirse en un asesino que mató a dos mujeres en sólo cinco noches. Con una metodología similar.
Mientras los interrogantes se superponen tanto en Córdoba como en Buenos Aires, ya asoma una pista: Tabella tendría fuertes deudas asociadas al juego. “Un ludópata. Y buscaba a mujeres solas, en situación de indefensión, para matarlas y robarles”, es una de las conjeturas que más se escucha por ahora.
Pero no es la única: el perfil de las víctimas también obligará a rastrear sobre la psiquis del acusado.
No hay dudas que sí comprendía la criminalidad de sus actos. Que no sólo robaba los celulares de las víctimas para después venderlos, sino, también, para que no pudieran rastrear los últimos contactos de ellas. Que era él.
El perfil de las víctimas, prostitutas, también generó debate, sobre todo en redes sociales, sobre si era pertinente o no darlo a conocer.
Ammar Córdoba, la asociación que nuclea a las trabajadoras sexuales, emitió un comunicado el viernes alertando sobre la violencia extrema que están sufriendo.
De acuerdo a las estadísticas oficiales, entre 2022 y este año, hubo al menos 72 femicidios en Córdoba. Casi el 7 por ciento de las víctimas eran trabajadoras sexuales. Ammar apuntó a la necesidad de que el trabajo sexual esté reglamentado para evitar la clandestinidad que genera más vulnerabilidades en las mujeres.
En este mismo contexto, hay que resaltar otro dato: entre el 85 y el 90 por ciento de los femicidios registrados es cometido por una pareja o expareja de la víctima. Alguien muy conocido. Porque la violencia machista no distingue entre profesiones.
Lectura rápida
¿Quién es Renato Iván Tabella? Un joven de 28 años, acusado de cometer dos femicidios en Córdoba y Buenos Aires en cinco noches.
¿Qué sucedió con Daniela Villalba? Fue asesinada a puñaladas en su departamento en Córdoba, y su cuerpo fue encontrado cubierto con una sábana.
¿Cuándo fue el crimen de Tatiana Micaela Fernández? Ocurrió el sábado a la noche en su departamento en Retiro, Buenos Aires.
¿Dónde fue hallada la valija con sangre? En un contenedor de basura cerca del cruce de La Rioja y Jujuy, Córdoba.
¿Por qué se relacionan ambos femicidios? Porque ambos crímenes fueron cometidos por el mismo sospechoso, Renato Tabella, que usó la misma metodología.





