Migrantes en Ceuta luchan por permanecer en España tras la crisis humanitaria
Dikra, una joven marroquí, y otros migrantes en Ceuta enfrentan incertidumbre y esperanza tras el cruce de miles de personas desde Marruecos. La crisis humanitaria reaviva el debate sobre la inmigración en Europa.
CEUTA, España — Dikra, una migrante marroquí de 20 años, había pasado cinco días en Ceuta para el domingo, después de nadar hasta el territorio español junto con su hermana menor y su primo. Desde entonces, ha dependido de la ayuda de residentes para alimentarse, y no sabe cuándo será su próxima comida. Sin embargo, su determinación de quedarse es firme.
"Quiero quedarme. Quiero ir a España", expresa Dikra, quien solicitó que no se divulgara su apellido por razones de seguridad. Para la tarde del domingo, ella era una de las pocas migrantes que aún permanecían en la ciudad, después de que miles de los 60.000 migrantes que cruzaron la frontera con Marruecos el jueves y viernes regresaran a pie a su país. Este movimiento masivo dejó al menos 72 muertos, reavivando el debate sobre la inmigración en Europa.
En Tánger, Dikra había trabajado como limpiadora, pero decidió abandonar su hogar para escapar de un padre alcohólico. Sueña con utilizar su diploma de peluquería en la península española, a la que todavía la separa el Estrecho de Gibraltar y el complicado sistema de asilo de la Unión Europea.
Abdel Karim, de 35 años y también de Marruecos, se encontraba el domingo afuera del centro oficial de recepción de migrantes de Ceuta, buscando información sobre el destino de quienes aún permanecen en la ciudad. Karim, desempleado en Marruecos, había vivido en la España peninsular antes de ser expulsado de Francia, donde vivía en la calle.
"En Marruecos me ven como un deportado", dice Karim. "Quienes son deportados saben lo que significa: estrés, depresión, angustia". Relata que se enteró a través de redes sociales sobre quienes estaban cruzando y aprovechó el caos para hacerlo él también, llevando consigo solo 10 euros y con los pies llenos de ampollas. En España, desea trabajar en cualquier cosa y no se preocupa por cómo llegar a su destino.
Ceuta y su ciudad hermana, Melilla, no forman parte del espacio Schengen de la Unión Europea, lo que significa que quienes desean viajar a la Europa continental deben pasar por controles fronterizos.
En una playa de Ceuta, cientos de migrantes que llegaron días antes se reunieron la noche del domingo. Algunos se agolpaban alrededor de un camión del ejército donde soldados españoles distribuían agua. La situación es tensa, y las necesidades básicas como la comida y el agua son cada vez más difíciles de satisfacer.
El senegalés Cesse Aliou, de 25 años, descansaba con un grupo de hombres y mujeres subsaharianos cerca de un refugio. En Marruecos, ganaba 279 euros al mes en un centro de llamadas, pero la falta de estabilidad laboral lo llevó a tomar un tren desde Casablanca a Tánger y luego a Fnideq, desde donde nadó hasta Ceuta. La desesperación por mejorar su situación lo impulsó a arriesgarse en este viaje.
"Estamos muy cansados. Para comer, para dormir, es muy difícil aquí", comenta Aliou, mientras observa un altercado entre migrantes por agua que habían traído residentes.
Lectura rápida
¿Quién es Dikra?
Dikra es una migrante marroquí de 20 años que llegó a Ceuta buscando un futuro mejor.
¿Qué ocurrió en Ceuta recientemente?
Más de 60.000 migrantes cruzaron a Ceuta desde Marruecos, generando una crisis humanitaria con al menos 72 muertos.
¿Por qué migran?
Muchos migrantes, como Dikra y Karim, buscan escapar de situaciones difíciles en sus países de origen.
¿Qué desafíos enfrentan?
Los migrantes enfrentan falta de alimentos, agua y la incertidumbre sobre su futuro en España.
¿Qué esperan lograr?
Los migrantes esperan encontrar oportunidades de trabajo y estabilidad en España.
[Fuente: AP]






